Trump desata el caos electoral en Texas al apoyar a Ken Paxton

Trump apoya a Ken Paxton y complica a Cornyn en Texas, en una primaria que mide su poder sobre el Partido Republicano.
Trump desata el caos electoral en Texas al apoyar a Ken Paxton
EFE

Donald Trump volvió a sacudir la política interna republicana en Texas. Su respaldo a Ken Paxton alteró por completo la contienda por el Senado y dejó a John Cornyn contra las cuerdas. La pelea, que ya era intensa, se convirtió en una prueba directa del poder que Trump mantiene sobre el Partido Republicano.

Cornyn intenta revertir este martes una tendencia que lo desfavorece con claridad. Las encuestas y los mercados de apuestas colocan a Paxton como amplio favorito. El escenario confirma que la lealtad al expresidente pesa más que la experiencia legislativa o la trayectoria dentro del partido.

Paxton recibió el apoyo presidencial la semana pasada a través de un mensaje en Truth Social. Trump lo elogió como un funcionario alineado con el movimiento MAGA. En un solo gesto, reforzó su influencia en Texas y complicó todavía más la situación de Cornyn.

¿Por qué Trump se inclinó por Ken Paxton?

La decisión de Trump no fue casual. Paxton ha construido toda su campaña alrededor de su cercanía con el expresidente. En el universo político republicano actual, eso vale más que cualquier currículum. El fiscal general texano se presenta como un aliado sin dudas ni matices.

Trump lo dejó claro con una frase contundente. Escribió que Paxton fue un “GRAN Fiscal General” y que probablemente fue el mejor del país. Ese tipo de respaldo no solo impulsa una campaña. También reorganiza prioridades, alianzas y temores dentro del partido.

Cornyn, en cambio, cargó con varios costos políticos. Aunque tiene cuatro mandatos como senador y una larga carrera en Washington, su relación con la base trumpista se debilitó. Sus votantes más conservadores no le perdonan haber coqueteado con posturas más moderadas en años recientes.

¿Qué le pasó a Cornyn con la base republicana?

Una de las principales críticas contra Cornyn fue su apoyo a una ley bipartidista de control de armas durante el gobierno de Joe Biden. Para el ala más dura del Partido Republicano, eso fue una traición. En Texas, donde el tema de las armas tiene gran carga simbólica, ese gesto sigue pesando mucho.

A eso se suma otro comentario que lo persigue desde 2023. Cornyn dijo entonces que el Partido Republicano debía empezar a pensar en una etapa posterior a Trump. La frase sonó razonable para algunos moderados. Pero entre los votantes más leales al expresidente fue interpretada como un intento de enterrar su liderazgo.

Paxton aprovechó esa brecha con precisión. Su campaña giró alrededor de una idea simple. Él representa la continuidad del trumpismo. Cornyn, en cambio, quedó retratado como parte de un viejo aparato republicano que ya no controla del todo a su base.

¿Puede Cornyn evitar otra derrota de los moderados?

El posible tropiezo de Cornyn encajaría en una serie de golpes recientes para republicanos menos alineados con Trump. El caso recuerda lo ocurrido con el senador Bill Cassidy y el congresista Thomas Massie. Ambos enfrentaron derrotas o presiones severas por no mostrar suficiente lealtad al expresidente.

Ese patrón se repite con fuerza en las primarias republicanas. Trump conserva capacidad para inclinar las candidaturas a su favor. Cuando interviene, los aspirantes que cuestionan su agenda quedan expuestos. La lealtad se ha convertido en la principal moneda del partido.

Cornyn, sin embargo, sigue peleando. Su argumento central es que él sí puede ganar en noviembre. Asegura que Paxton podría poner en riesgo el escaño republicano frente a los demócratas. Esa advertencia busca atraer a votantes pragmáticos que temen perder un puesto clave en el Senado.

¿Qué dicen las encuestas sobre la disputa?

El panorama estadístico no ayuda a Cornyn. Según el promedio de encuestas de Decision Desk HQ, citado por The Hill, Paxton amplió su ventaja en semanas recientes. En algunos momentos, llegó a superar a Cornyn por hasta 15 puntos después del respaldo presidencial. Esa distancia refleja un cambio real en la campaña.

Las apuestas también acompañan esa lectura. Los mercados colocan a Paxton como favorito claro. Cuando eso ocurre, el mensaje es doble. No solo existe una percepción de ventaja, sino también la idea de que el triunfo ya es probable. Eso suele arrastrar todavía más apoyo hacia el candidato mejor posicionado.

Cornyn intenta frenar ese efecto con un mensaje de estabilidad. Dice que conoce el Senado, que tiene experiencia y que puede conservar el escaño. Pero la marea política dentro del Partido Republicano parece moverse en otra dirección. En esta primaria, la fidelidad pesa más que el historial.

¿Qué está en juego para Trump en Texas?

Texas se ha convertido en un termómetro de la fuerza interna de Trump. Si Paxton gana, el expresidente sumará otra victoria importante sobre los republicanos moderados. También dejará claro que su influencia sigue intacta en uno de los estados más grandes y simbólicos del país.

La pelea no es solo por un escaño. También define cómo se ordena el Partido Republicano rumbo a las próximas elecciones federales. Si Trump logra imponer a Paxton, enviará una señal contundente a todos los aspirantes conservadores. La lealtad al movimiento MAGA sigue siendo el criterio decisivo.

Cornyn reconoció que la contienda es intensa. Lo dijo en una entrevista retomada por The Hill. Esa admisión resume una batalla que ya trascendió a Texas. Lo que ocurra este martes mostrará hasta dónde llega el control de Trump sobre el partido y qué tanto espacio le queda a la vieja guardia republicana.

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