Secretario de Comercio defiende su polémico viaje a la isla de Epstein

Secretario de Comercio admite visita a isla de Epstein con su familia en 2012, contradiciendo versiones previas. Crecen llamados a su renuncia.
Secretario de Comercio defiende su polémico viaje a la isla de Epstein
EFE

El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, se encuentra bajo un intenso fuego político tras admitir bajo juramento que visitó la isla privada de Jeffrey Epstein en 2012, años después de que el financiero ya hubiera sido condenado por delitos sexuales. Durante una audiencia del Senado este martes, Lutnick reconoció que almorzó con Epstein en su isla del Caribe durante unas vacaciones familiares, contradiciendo sus propias declaraciones anteriores en las que aseguraba haber cortado todo vínculo con él desde 2005.

La confesión se produjo en medio de un interrogatorio dirigido por el senador demócrata Chris Van Hollen, quien acusó al secretario de haber “engañado totalmente al pueblo estadounidense” y al Congreso sobre la verdadera naturaleza de su relación. Aunque Lutnick insistió en que “no tenía ninguna relación con él” y que la visita fue un encuentro casual de una hora mientras paseaba en barco con su esposa e hijos, los documentos judiciales recientemente publicados muestran una historia diferente, con correos electrónicos que sugieren un contacto continuo durante más de una década.

La revelación ha provocado llamados bipartidistas para su renuncia. Tanto el representante republicano Thomas Massie como el demócrata Ro Khanna han exigido que Lutnick deje su cargo, argumentando que su falta de transparencia y su cercanía con un depredador sexual condenado lo inhabilitan para servir en el gabinete. La Casa Blanca, sin embargo, ha cerrado filas en torno a su secretario, calificando al gabinete de Trump como “el mejor de la historia moderna” y desestimando las críticas como ataques políticos.

¿Qué contradicciones hay en la versión de Lutnick?

El punto central de la controversia no es solo la visita a la isla, sino la aparente falta de verdad en las explicaciones previas de Lutnick. En una entrevista de podcast el año pasado, el secretario aseguró que solo había conocido a Epstein en 2005, cuando eran vecinos en Nueva York, y que tras una visita a su apartamento en la que Epstein hizo un comentario “despreciable”, decidió cortar toda relación. “Nunca estuve en la misma habitación que él, ni por motivos sociales, ni de negocios”, afirmó entonces.

Sin embargo, los archivos del Departamento de Justicia muestran que Lutnick mantuvo contacto con Epstein hasta 2018. Ante la presión del senador Van Hollen, Lutnick tuvo que rectificar su versión inicial, admitiendo que lo vio “otras dos veces” en los siguientes 14 años, incluida la visita a la isla Little St. James en diciembre de 2012, cuatro años después de que Epstein se declarara culpable de prostitución de menores en Florida.

Lutnick intentó minimizar el encuentro describiéndolo como un almuerzo inocuo: “Mi esposa estaba conmigo, al igual que mis cuatro hijos y sus niñeras… almorzamos en la isla —eso es cierto— durante una hora”. Añadió que no recuerda por qué aceptaron la invitación, pero insistió en que no hubo nada “inapropiado”. Para sus críticos, esta explicación resulta inverosímil, cuestionando por qué alguien llevaría a su familia a la casa de un conocido delincuente sexual al que supuestamente despreciaba.

¿Por qué es tan grave esta visita a la isla?

La isla Little St. James es infame por ser el epicentro de la red de tráfico sexual de Epstein. Visitarla, especialmente después de la condena de 2008, implica una validación social implícita de Epstein, quien utilizó sus conexiones con figuras poderosas para rehabilitar su imagen y continuar sus abusos. El senador Van Hollen subrayó que el problema no es que Lutnick haya cometido un delito en la isla, sino que su presencia allí normalizó a un depredador y que luego mintió al respecto para proteger su carrera política.

Además, los correos electrónicos revelados muestran que la visita no fue un accidente fortuito, sino un evento coordinado. Epstein recibió correos confirmando la llegada de los Lutnick, y su asistente personal escribió después: “Fue un placer verlos”. Esto sugiere un nivel de familiaridad y planificación que contradice la narrativa de un encuentro casual durante unas vacaciones en barco.

Para la comunidad latina y los votantes en general, este caso refuerza la percepción de impunidad de las élites. Mientras la gente común enfrenta consecuencias severas por delitos menores, figuras como Lutnick parecen navegar en un sistema paralelo donde las conexiones con criminales de alto perfil se minimizan o se ocultan hasta que la evidencia las hace innegables.

¿Qué consecuencias políticas enfrenta el secretario?

La presión para que Lutnick renuncie está creciendo. El senador republicano Roger Wicker admitió que la visita a la isla “plantea preguntas”, y su colega Thom Tillis expresó preocupación, aunque sin pedir su cabeza todavía. Por el lado demócrata, la senadora Jacky Rosen se convirtió en la primera miembro del Comité de Comercio en pedir formalmente su dimisión, uniéndose a voces como la de Ro Khanna, quien declaró: “Si estás en los archivos de Epstein, deberías estar fuera del gabinete”.

La Casa Blanca de Trump se mantiene firme por ahora, apostando a que la tormenta pasará. Sin embargo, la credibilidad de Lutnick ante el Congreso ha quedado seriamente dañada. El senador Van Hollen le exigió entregar todos los registros de sus comunicaciones con Epstein, advirtiendo que es “esencial” para determinar el alcance total de sus mentiras. Si aparecen nuevas pruebas que contradigan su testimonio bajo juramento, Lutnick podría enfrentar no solo el despido, sino posibles cargos por perjurio.

Resumen de las versiones de Lutnick

Para visualizar mejor las inconsistencias, esta tabla compara lo que dijo Lutnick antes y lo que admitió ahora:

Fecha / Contexto Declaración Original de Lutnick Hechos Admitidos / Revelados Ahora
Podcast 2025 “Conocí a Epstein en 2005, fui a su casa una vez, me pareció despreciable y nunca volví a verlo”. Mantuvo contacto por emails hasta 2018.
Relación General “Nunca estuve en la misma habitación que él por motivos sociales o de negocios”. Almorzó con él en su isla privada en 2012; admitió dos reuniones posteriores a 2005.
Visita a la Isla (No mencionada anteriormente). Fue con su esposa, 4 hijos y niñeras. “No recuerdo por qué lo hicimos, pero lo hicimos”.
Naturaleza del Vínculo “Apenas tuve nada que ver con esa persona”. Correos muestran coordinación de visitas y saludos cordiales de asistentes.

¿Qué significa esto para la administración Trump?

Este escándalo es una distracción mayor para una administración que intenta proyectar fuerza y competencia. Howard Lutnick no es un funcionario menor; como secretario de Comercio, es pieza clave en la guerra arancelaria y la política económica de Trump. Tenerlo bajo sospecha debilita la capacidad del gobierno para negociar con el Congreso y con socios internacionales.

Además, reaviva la atención sobre los propios vínculos de Donald Trump con Epstein. Si el secretario de Comercio cae por mentir sobre su relación con el financiero, inevitablemente surgirán preguntas sobre qué otros miembros del círculo íntimo de Trump, o el propio presidente, podrían tener historias similares ocultas en los miles de páginas de documentos que aún se están analizando.

Para los latinos en Estados Unidos, este episodio es un recordatorio de la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas. En un clima político donde a menudo se demoniza a los inmigrantes, ver a altos funcionarios esquivar la verdad sobre sus relaciones con criminales sexuales resalta una doble moral que erosiona la confianza en las instituciones democráticas.

Preguntas Frecuentes

¿Howard Lutnick cometió algún delito en la isla?
No hay evidencia ni acusaciones de que Lutnick haya participado en actividades ilegales o sexuales en la isla. El escrutinio se centra en su juicio ético al visitar a un delincuente sexual condenado y en haber mentido al respecto al público y al Congreso.

¿Puede el Congreso despedir a Lutnick?
El Congreso no puede despedirlo directamente; solo el presidente puede hacerlo o él puede renunciar. Sin embargo, el Congreso puede presionarlo mediante investigaciones, citaciones y recortes de presupuesto a su departamento, haciéndole la vida imposible políticamente hasta que se vuelva un lastre insostenible.

¿Qué dicen los archivos de Epstein sobre otros políticos?
Los archivos mencionan a numerosas figuras de ambos partidos y del mundo empresarial. La publicación de estos documentos es parte de un proceso legal en curso, y se espera que sigan saliendo nombres. La diferencia con Lutnick es que él es un funcionario en activo que negó bajo juramento vínculos que ahora se demuestran ciertos.

¿Por qué fue Lutnick a la isla con su familia?
Esa es la gran incógnita. Lutnick dijo bajo juramento: “No recuerdo por qué lo hicimos”. Sus críticos señalan que es difícil olvidar la razón para llevar a tus hijos a la isla privada de un conocido pedófilo, lo que sugiere que podría haber motivos de negocios o sociales que aún no quiere revelar.

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