Los legisladores demócratas del Congreso han dado un paso decisivo en la actual crisis presupuestaria. Enviaron una nueva contraoferta a la Casa Blanca para intentar reactivar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Esta acción ocurre cuando se cumplen cuatro días de un cierre parcial sin visos de solución. La propuesta sobre ICE condiciona cualquier acuerdo financiero a una serie de reformas estrictas. Específicamente, buscan cambios profundos en la aplicación de las leyes migratorias actuales.
El conflicto político escaló tras dos tiroteos mortales ocurridos en Minneapolis el mes pasado. En dichos incidentes estuvieron involucrados agentes federales durante operativos que terminaron en tragedia. Por ello, la oposición busca evitar que situaciones similares se repitan en el futuro. Un portavoz del líder Chuck Schumer confirmó que el documento ya fue remitido al Ejecutivo. Sin embargo, no se dieron a conocer detalles técnicos específicos al público.
¿Qué exigen los demócratas en su propuesta?
La bancada demócrata ha dejado muy clara su postura en estas negociaciones tensas. No apoyarán ninguna extensión presupuestaria sin cambios estructurales en ICE y la CBP. Entre sus demandas principales figura el fin de las patrullas itinerantes en áreas urbanas densas. Además, exigen la prohibición de ingresar a espacios sensibles sin una orden judicial previa.
Out-of-control leadership at DHS has consequences.
2 Americans killed. Children traumatized in inhumane detention.
And now because of Republicans inaction, Department of Homeland Security is shutdown.
This is what failure at the top looks like.
Via @SenAlexPadilla pic.twitter.com/XhQOngoFKn
— Senate Democrats (@SenateDems) February 17, 2026
Otro punto crucial es la adopción de un código más estricto sobre el uso de la fuerza. Asimismo, la propuesta sobre ICE obliga a los agentes a portar cámaras corporales activas. También se busca prohibir que utilicen mascarillas que oculten su identidad durante los operativos. Schumer defendió estas exigencias como propuestas de “sentido común” respaldadas por el pueblo.
El senador acusó a la agencia migratoria de actuar como una entidad “fuera de control“. Por su parte, el líder Hakeem Jeffries sostuvo que su partido está dispuesto a negociar. No obstante, insistió en que cualquier acuerdo final debe incluir cambios “audaces y transformadores”. La intención es garantizar la rendición de cuentas en las agencias federales de seguridad.
¿Cuál es la postura de la Casa Blanca ante las demandas?
La respuesta desde el gobierno de Donald Trump ha sido de total escepticismo hasta ahora. Un funcionario de la administración señaló que las partes todavía están “bastante distanciadas”. El propio presidente adelantó que se reunirá con los demócratas esta misma semana. Sin embargo, dejó claro su rechazo a varias de las condiciones presentadas en la mesa.
“No me gustan algunas de las cosas que están pidiendo”, declaró Trump a bordo del Air Force One. El mandatario enfatizó que su prioridad es proteger a las fuerzas del orden. Del lado republicano, la resistencia es firme, especialmente frente al tema de las mascarillas. El llamado “zar de la frontera”, Tom Homan, reconoció que no le agrada esa práctica estética.
Pero, argumentó que los agentes enfrentan hoy un aumento significativo de amenazas y agresiones. Por consiguiente, considera que cubrirse el rostro es una medida de seguridad necesaria actualmente. Esta diferencia de opiniones mantiene sin avances la negociación principal para reabrir el gobierno. Ambos bandos aseguran defender la seguridad nacional, pero con visiones totalmente opuestas.
¿Cómo afecta el cierre a los empleados federales?
Mientras el debate político continúa en los pasillos de Washington, las consecuencias son reales. La financiación del DHS expiró oficialmente el pasado sábado, dejando agencias clave en el limbo. El cierre afecta a la Transportation Security Administration (TSA) y a la Guardia Costera. También impacta las operaciones de la FEMA en un momento administrativo delicado.
Republicans shut down the Department of Homeland Security.
Why? Because they refuse to negotiate with House Democrats on commonsense reforms to ICE.
ICE has been terrorizing communities for over a year and the American people need real change. Reform ICE NOW!
— House Democrats (@HouseDemocrats) February 17, 2026
Se estima que cerca del 90% de los 270,000 empleados del DHS enfrentan incertidumbre financiera. La gran mayoría debe seguir trabajando obligatoriamente, pero sin recibir su salario a tiempo. Esto genera una presión económica enorme sobre miles de familias estadounidenses. Solo ICE y CBP cuentan con fondos adicionales aprobados previamente para mantener operaciones esenciales.
A pesar de esto, la moral de los trabajadores disminuye conforme pasan los días. Muchos no saben cuándo cobrarán su próxima quincena si no hay acuerdo pronto. La situación pone en riesgo la operatividad a largo plazo de la seguridad nacional. Sin fondos garantizados, la capacidad de respuesta ante emergencias podría verse severamente comprometida.
¿Qué sigue para el Congreso en los próximos días?
El panorama legislativo permanece incierto debido al receso actual de las cámaras. Los legisladores fueron notificados de que deberán regresar a Washington con 48 horas de aviso. Esto aplicará únicamente si se alcanza un acuerdo preliminar entre las partes. De no lograrse un consenso, no está previsto que retornen hasta el 23 de febrero.
Americans are demanding we rein in ICE.
Watch Senator @ChrisCoons explain how Democrats are working to get that done. pic.twitter.com/hWM51QMiQt
— Senate Democrats (@SenateDems) February 17, 2026
Esa fecha es apenas un día antes del discurso del Estado de la Unión. Por ahora, la política sigue sin una salida clara a la vista. La pregunta que domina en el Capitolio es cuánto tiempo más podrá sostenerse el cierre. La presión pública sobre ambos partidos será determinante para ceder en sus posturas. Mientras tanto, la propuesta sobre ICE sigue siendo el punto central de la discordia.
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