El Gobierno federal de Donald Trump y el estado de Nueva Jersey alcanzaron un acuerdo crucial este domingo. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) autorizó la reanudación inmediata de las visitas familiares en el centro de detención Delaney Hall. Los encuentros comunitarios permanecían suspendidos debido a los violentos disturbios registrados en los alrededores de la instalación.
La crisis en el recinto de Newark se desató tras las intensas jornadas de protestas de las últimas noches. Activistas y familiares de los internos chocaron con las fuerzas del orden federales en repetidas ocasiones. La suspensión del acceso para los parientes había elevado el descontento y la angustia dentro de la comunidad hispana local.
El centro de detención alberga actualmente a unos 300 inmigrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Un sector de los internos inició una huelga de hambre para denunciar condiciones inhumanas de habitabilidad. Este ayuno voluntario convirtió rápidamente al edificio en el epicentro del rechazo a la política migratoria de la Casa Blanca.
¿Cómo operará el nuevo esquema de visitas en Delaney Hall?
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, detalló el cronograma de apertura mediante un mensaje oficial en sus redes sociales. Las visitas limitadas comenzaron a operar este mismo domingo a partir del mediodía. Los horarios regulares de atención ciudadana se restaurarán por completo a partir del lunes de forma coordinada.
Sherrill instó a los hogares afectados a comunicarse directamente con la administración del centro para conocer las restricciones específicas. Asimismo, la gobernadora confirmó que la policía estatal vigilará los accesos perimetrales de la instalación. Los agentes del orden ayudarán a escoltar a los familiares para garantizar un ingreso seguro al edificio industrial.
La mandataria estatal enfatizó que es crítico que los actores externos eviten provocar altercados durante estos traslados. El éxito de la medida comunitaria dependerá del mantenimiento de la paz en la zona de exclusión. La reapertura representa una victoria política para la gestión estatal frente a las directrices originales de las agencias federales.
¿Qué demandas mantiene Nueva Jersey frente al Gobierno federal?
A pesar de lograr la reapertura de las visitas, la gobernadora Sherrill mantiene una postura de firme exigencia hacia el DHS. La líder regional demanda atención médica adecuada y el suministro urgente de medicamentos para toda la población reclusa. También reclama que se brinde a cada detenido una oportunidad justa y significativa de revisar sus expedientes legales.
La funcionaria estatal solicitó detener las supuestas presiones institucionales para obligar a los migrantes a firmar documentos de deportación voluntaria. Sherrill exigió total transparencia informativa sobre las identidades y el estatus de quienes se encuentran retenidos en el penal. La meta final de su administración sigue siendo el cierre definitivo de Delaney Hall.
Por su parte, el sábado por la noche se registraron enfrentamientos ideológicos entre diversos grupos civiles en el exterior del recinto. La jornada enfrentó a manifestantes contrarios a las políticas de Donald Trump con colectivos que respaldan la labor del ICE. La presencia de múltiples bandos radicalizó las consignas y elevó el peligro de una confrontación civil directa.
¿Cuáles son las reglas del toque de queda en Newark?
El alcalde de Newark, Ras Baraka, decretó un toque de queda obligatorio en toda la localidad como respuesta a los disturbios. La medida de emergencia establece un perímetro de exclusión de media milla a la redonda de Delaney Hall. La prohibición de circulación civil estará vigente todas las noches desde las 21:00 hasta las 06:00 horas.
La avenida principal donde opera el centro migratorio permanece completamente cerrada al tránsito de peatones y manifestantes. El acceso vehicular en el área restringida quedó limitado de forma estricta a los conductores que acrediten asuntos oficiales. El ayuntamiento busca disolver los focos de protestas nocturnas que afectaban la seguridad de los residentes locales.
Por un lado, el alcalde Baraka advirtió que las personas que incumplan la normativa obligatoria serán objeto de severas medidas coercitivas. En este sentido, las patrullas emitirán inicialmente una advertencia verbal para que los ciudadanos abandonen la zona de conflicto. Sin embargo, el incumplimiento continuado dará lugar, en consecuencia, a la expulsión forzada, la emisión de citaciones judiciales y, finalmente, a arrestos bajo cargos legales graves.
¿Qué medidas de contención policial se aplican en la zona?
El despliegue de seguridad en Newark se incrementó sustancialmente tras registrarse la detención de varios manifestantes durante el fin de semana. La gobernadora Sherrill ordenó el envío de contingentes de la policía estatal para relevar a las unidades del ICE. Los oficiales estatales procedieron a instalar vallas de contención y bloques de concreto en las esquinas.
Las fuerzas de seguridad diseñaron una zona de protesta protegida para canalizar el descontento de forma controlada durante el día. La estrategia busca aislar a los grupos radicales y proteger la integridad física de los familiares que acuden a las visitas. La caballería policial y los agentes con escudos mantienen guardias permanentes en los puntos estratégicos.
Sherrill exhortó a los defensores de los derechos humanos a continuar trabajando unidos mediante manifestaciones pacíficas y ordenadas. El objetivo de las autoridades de Nueva Jersey es evitar cualquier escalada represiva por parte de las agencias federales. Según la gobernadora, una reacción violenta de las fuerzas del orden solo generaría más miedo e incertidumbre en las familias hispanas.
