Caos en Nueva Jersey: Choques prolongan huelga en el ICE

Huelga de inmigrantes y choques con ICE en Nueva Jersey exponen denuncias por condiciones inhumanas en centro de detención.
Choques prolongan huelga en el ICE
EFE

La tensión crece en Nueva Jersey tras varios días de protestas y denuncias en el centro de detención de inmigrantes Delaney Hall. Decenas de personas detenidas mantienen una huelga de hambre y de trabajo que ya cumple cinco días, mientras afuera se intensifican las manifestaciones.

El conflicto escaló el fin de semana, cuando se registraron enfrentamientos entre agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y manifestantes. Los choques incluyeron el uso de gas pimienta y la intervención de unidades antidisturbios.

Las protestas se producen en medio de denuncias por condiciones insalubres dentro del centro. Familiares, activistas y legisladores aseguran que la situación refleja un problema estructural en el sistema de detención migratoria en Estados Unidos.

¿Qué originó la huelga en el centro Delaney Hall?

La huelga comenzó el viernes pasado, tras meses de reclamos por parte de los detenidos. Entre las principales denuncias figuran la falta de higiene, escasez de alimentos y deficiencias en la atención médica.

Los internos exigen la intervención de la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill. La funcionaria acudió el lunes junto a una delegación demócrata del Congreso, pero se le negó el acceso al recinto.

Sherrill cuestionó esta decisión y advirtió que genera dudas sobre la gestión del centro. “Plantea serias interrogantes sobre lo que intentan ocultar al público”, declaró tras su visita frustrada.

¿Qué ocurrió durante los enfrentamientos con ICE?

El lunes se vivió uno de los momentos más críticos. Manifestantes formaron una cadena humana frente al centro para impedir el traslado de detenidos, lo que derivó en nuevos enfrentamientos con agentes federales.

El senador Andy Kim, quien logró ingresar al recinto, describió un escenario caótico. Afirmó que la respuesta de ICE agravó la situación en lugar de propiciar el diálogo.

Según su testimonio, los agentes desplegaron vehículos blindados y utilizaron gas pimienta contra la multitud. También denunció que civiles fueron derribados y sometidos durante la intervención.

¿Qué denuncian los políticos y activistas?

La crisis ha generado un fuerte debate político. Legisladores demócratas de Nueva Jersey han alzado su voz contra las condiciones en Delaney Hall y la actuación de las autoridades federales.

El senador Cory Booker sostuvo que los detenidos protestan por sus derechos humanos. Además, calificó como “deplorables” las condiciones dentro del centro de detención.

En contraste, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, negó la existencia de la huelga. Aseguró que se trata de una maniobra política impulsada por líderes locales vinculados a políticas de “ciudades santuario”.

¿Cuáles son las condiciones denunciadas dentro del centro?

Las denuncias sobre el interior del centro son graves y constantes. Activistas aseguran que los detenidos reciben un dólar por hora por trabajos básicos, como limpieza, lo que consideran insuficiente.

También se reporta la presencia de moho en las instalaciones y la falta de productos adecuados para la higiene. Según testimonios, los internos deben usar el mismo jabón para bañarse y limpiar.

Familiares y organizaciones han alertado sobre casos de negligencia médica. Uno de los ejemplos citados es el de un detenido con leucemia que habría esperado un mes para recibir tratamiento.

¿Qué impacto tiene este conflicto en la política migratoria?

El caso de Delaney Hall reabre el debate sobre la política migratoria en Estados Unidos. La situación ocurre en un contexto de alta polarización en torno al manejo de los centros de detención.

El centro, considerado el mayor de su tipo en la costa este, tiene capacidad para 1.196 personas. Fue reabierto en mayo bajo la administración de GEO Group, con un contrato de 15 años valorado en 1.000 millones de dólares.

Además, existe un proyecto para ampliar la capacidad de detención en el estado. El Departamento de Seguridad Nacional evalúa convertir un almacén en Roxbury en un nuevo centro para albergar hasta 1.500 inmigrantes.

Las autoridades estatales han expresado su rechazo a esta expansión. Sherrill reiteró su oposición a nuevos centros y exigió mayor transparencia en el funcionamiento de los actuales.

Mientras tanto, la huelga continúa y las protestas no ceden. El conflicto en Delaney Hall se ha convertido en un símbolo de la disputa nacional sobre inmigración, derechos humanos y control federal.

La evolución de los próximos días será clave para determinar si se logra una solución o si la crisis se intensifica. Por ahora, el centro de detención permanece bajo presión política y social creciente.

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