Un operativo federal ejecutado en Chicago, conocido como Operación Midway Blitz, ha detonado una dura batalla legal contra el gobierno de Estados Unidos. Por ello, grupos defensores de los derechos civiles presentaron este miércoles una demanda por daños y perjuicios en representación de 18 personas. Exigen compensaciones millonarias tras denunciar brutalidad policial y detenciones ilegales.
La acción legal apunta directamente a los métodos empleados durante una redada ocurrida en septiembre de 2025. Según la querella, decenas de agentes camuflados descendieron desde helicópteros sobre un edificio residencial durante la noche. Derribaron puertas sin órdenes judiciales previas y retuvieron a familias enteras a punta de pistola, detalló la agencia informativa EFE.
Entre los demandantes se encuentra un número no especificado de ciudadanos venezolanos, quienes habitaban el complejo. Cada una de las 18 personas afectadas exige al gobierno federal el pago de una compensación de 5 millones de dólares por los daños físicos y psicológicos sufridos. Así, el caso ha vuelto a poner bajo el microscopio las tácticas de control migratorio de la administración de Donald Trump.
¿Cómo ocurrió la redada en el edificio?
Las quejas formales describen una escena de pánico extremo. En plena madrugada, los residentes fueron despertados por los gritos y la violencia de los agentes federales. Estos presuntamente actuaron sin mostrar órdenes judiciales de ingreso. Los demandantes aseguran que fueron retenidos bajo amenaza armada constante. Incluso algunos reportaron haber sido golpeados con fusiles.
La demanda agrega que tanto adultos como niños fueron obligados a abandonar sus apartamentos y salir al exterior del complejo con escasa o nula vestimenta. Esto ocurrió a pesar de las bajas temperaturas nocturnas en Chicago. Además, estas denuncias forman parte del expediente patrocinado por organizaciones de peso, como el Fondo Mexicano-Estadounidense de Defensa Legal y Educación. También lo respalda el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes.
El origen del operativo también ha generado controversia. Una investigación del Departamento de Derechos Humanos de Illinois sugiere que el propio dueño del edificio propició la intervención federal. Aparentemente, el propietario informó al gobierno que allí vivían inmigrantes venezolanos de forma indocumentada, lo que habría desencadenado la brutal incursión nocturna.
¿Por qué las autoridades buscaban al Tren de Aragua?
La justificación oficial de la redada estuvo marcada por la amenaza de la criminalidad internacional. Tras ejecutar el operativo, las autoridades federales declararon que sospechaban la presencia de integrantes de la temida pandilla Tren de Aragua dentro del complejo residencial. Este argumento se utiliza frecuentemente para respaldar acciones migratorias de choque.

Sin embargo, los resultados de la Operación Midway Blitz contradicen esa hipótesis. La mayoría de los afectados y detenidos en el edificio no eran pandilleros ni criminales internacionales. De hecho, la mayor parte de los residentes eran ciudadanos estadounidenses afroamericanos. Además, algunos inmigrantes venezolanos que vivían allí no contaban con antecedentes penales.
Lo más llamativo del caso es que, a pesar de la enorme magnitud del operativo dirigido por el entonces comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, la sospecha nunca se confirmó. El gobierno de Donald Trump alegó que perseguía riesgos inminentes para la seguridad pública. Sin embargo, luego de meses de investigación, no se presentaron cargos penales contra ninguna persona en relación con aquella madrugada.
¿El gobierno grabó la redada como promoción?
Más allá de los abusos físicos, la demanda destapa un elemento mediático perturbador. La documentación presentada en la corte alega que, en medio del pánico de las familias, un equipo de filmación contratado directamente por el Departamento de Seguridad Nacional seguía de cerca a los agentes. Capturaron imágenes mientras ingresaban a las viviendas.
Este equipo audiovisual operó acompañado por drones tácticos. Según la denuncia, el objetivo de la grabación no era documentar el operativo por razones de transparencia, sino producir material para una campaña publicitaria. Las imágenes capturadas fueron difundidas posteriormente en las redes sociales del gobierno federal a modo de contenido promocional para exaltar la Operación Midway Blitz.
El nivel de producción del material también fue expuesto en la demanda. Los videos oficiales incluían música instrumental dramática de fondo, efectos visuales con los haces de luz de los focos iluminando el complejo, y el sonido ensordecedor de los helicópteros. Por lo tanto, para los defensores, esta espectacularización demuestra que la redada buscaba generar propaganda política a costa del terror de civiles y familias vulnerables.
Entérate más en Nueva News
