La comunidad inmigrante de Chicago vive momentos de extrema tensión ante la inminente llegada de agentes federales. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ya se concentra estratégicamente en su nueva base operativa. Este despliegue masivo ha provocado que muchas familias decidan, por cuenta propia, imponerse un toque de queda.
El miedo a ser detenidos y separados de sus seres queridos es palpable en las calles. Por ello, los migrantes están optando por no salir de sus hogares a menos que sea estrictamente necesario. Esta medida de autoprotección busca evitar cualquier encuentro fortuito con las autoridades migratorias.
¿Dónde se concentran los agentes de ICE en Chicago?
La nueva sede de operaciones de ICE se encuentra ubicada en la calle W. 22 de Oak Brook, Illinois. En este edificio, cientos de nuevos agentes federales ya están listos para iniciar sus labores. Su objetivo principal es ejecutar redadas masivas contra la población migrante indocumentada de la zona.

A un costado del inmueble, en la parte superior del estacionamiento, se resguardan decenas de vehículos oficiales. Estas camionetas serán utilizadas próximamente para movilizar a los agentes durante los operativos en los barrios. Testigos aseguran que la actividad en el lugar ha incrementado notablemente desde el pasado lunes 16 de febrero.
Una empleada del lugar confirmó que las unidades ya están en posición de salida inmediata. “Solo esperan que se les dé la indicación para salir a las calles”, comentó bajo anonimato. Además, señaló que estos agentes no provienen de Minnesota, sino de otras regiones del país.
¿Cómo se preparan las organizaciones civiles?
Ante esta amenaza inminente, las diferentes asociaciones civiles han activado sus protocolos de defensa comunitaria. Los activistas que realizan patrullajes para alertar a los migrantes se están equipando mejor. Su misión es resguardar la integridad de las personas y documentar posibles actos de abuso de autoridad.

El activista Cristóbal Cavazos aseguró que ya cuentan con insumos de protección personal específicos. Tienen cascos, mascarillas antigás y gafas para protegerse del gas lacrimógeno en caso de enfrentamientos. “El 28 de febrero tendremos un entrenamiento sobre cómo protegernos de la violencia”, adelantó el líder comunitario.
Cavazos también advirtió sobre el uso de tácticas agresivas por parte de los agentes federales. “Los de ICE lanzan bombas de sonido que pueden dañar todo tu oído y es muy violento”, explicó. Por esta razón, están invirtiendo en equipo especializado para proteger también su audición durante las protestas.
¿Qué medidas toman los migrantes para protegerse?
Las familias migrantes no se han quedado de brazos cruzados y han modificado drásticamente sus rutinas diarias. Tal es el caso de María Gómez, una mujer que reside en Chicago desde hace 26 años. Ella relata que, ante el temor de las redadas, tuvo que tomar una decisión difícil y dolorosa.

“Tuve que dejar de trabajar por lo mismo, porque íbamos a trabajar los dos”, confesó María con preocupación. El miedo a que ambos padres fueran detenidos y sus hijos quedaran solos fue determinante. Ahora, ella se dedica exclusivamente a estar en casa y salir lo menos posible a la calle.
“Casi no salgo, ahorita me sacaron de mi casa, pero no suelo hacerlo”, comentó durante una entrevista. Su estrategia de supervivencia incluye abastecerse de alimentos para varias semanas y evitar exposiciones innecesarias. “Tengo que hacer como las hormigas: juntar despensa para tener ahí, para sobrevivir”, añadió.
¿Por qué activaron un toque de queda voluntario?
La decisión de activar un toque de queda surge del pánico generalizado tras lo ocurrido en Minnesota. Los migrantes en Chicago temen que se repitan los mismos patrones de violencia y detenciones arbitrarias. Por eso, consideran que salir de casa, incluso para trabajar, ya no es una opción segura.
María Gómez explica que aprovecha las tardes rápidas para comprar víveres esenciales para su hogar. Sin embargo, el resto del tiempo permanece encerrada junto a su familia esperando que la situación se calme. “Tenemos miedo que pueda pasar lo mismo aquí”, expresó con angustia evidente en su voz.
La comunidad espera que estas medidas extremas de autoconfinamiento sean temporales mientras pasa la tormenta. Sin embargo, la incertidumbre sobre cuánto durará la presencia intensificada de ICE mantiene a todos en vilo. Por ahora, el silencio y la precaución son las únicas armas de defensa que poseen.
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