Una nueva huelga de hambre en el centro de detención de ICE en Adelanto, California, volvió a poner bajo escrutinio las condiciones dentro de una de las instalaciones migratorias más cuestionadas del estado. La protesta fue impulsada por 20 personas detenidas en el anexo Desert View, quienes exigen mejores condiciones de vida, atención médica adecuada y el cierre total del complejo.
La acción fue dada a conocer públicamente por la organización Defend Migrants Alliance durante una rueda de prensa realizada el 20 de mayo. Según sus representantes, el objetivo central fue visibilizar demandas urgentes vinculadas con derechos humanos básicos, trato digno y condiciones mínimas de salubridad dentro del centro.
El caso adquiere una dimensión mayor porque Adelanto no es un centro cualquiera. El complejo, operado por GEO Group bajo contrato con ICE, es el más grande de California y ha sido mencionado en informes previos por denuncias sobre aislamiento, negligencia y condiciones deficientes. Por eso, esta huelga no aparece como un episodio aislado, sino como parte de una discusión más amplia sobre detención migratoria en Estados Unidos.
¿Qué denuncian los detenidos en el anexo Desert View?
Las denuncias públicas apuntan a problemas estructurales que, según activistas y exdetenidos, llevan años sin resolverse. Entre los principales señalamientos figuran la escasez de productos de higiene, alimentos en mal estado, presunta negligencia médica y un trato diario que describen como intimidante y degradante.
Bertie Hernández, quien estuvo detenida en Adelanto en 2019 y hoy trabaja en apoyo legal a niños inmigrantes, afirmó durante la conferencia que las condiciones no solo continúan, sino que incluso habrían empeorado. Su testimonio resume una percepción repetida por familiares y organizaciones: que el problema no es puntual, sino sistemático.
A ese cuadro se suman relatos de personas con familiares dentro del centro. Una de las voceras fue Eva, esposa de un detenido que participa en la huelga y que lleva 7 meses recluido. Ella relató una experiencia marcada por miedo, angustia y frustración, y aseguró que las solicitudes médicas de su esposo fueron ignoradas pese a una lesión grave en la mano.
¿Cuáles son las 7 demandas de la huelga de hambre?
Los huelguistas presentaron 7 demandas principales, resumidas por la Alianza para la Defensa de los Migrantes. El listado permite entender que la protesta no se limita a una sola queja, sino que abarca aspectos legales, sanitarios, humanos y estructurales del sistema de detención.
En primer lugar, exigen una reforma de los bonos migratorios para que las determinaciones sean justas, transparentes y jurídicamente fundamentadas. También piden mejoras inmediatas en las instalaciones, incluida la eliminación del moho, la reparación de la infraestructura hídrica y el funcionamiento adecuado de los espacios básicos.
Además, reclaman atención médica significativa para enfermedades crónicas, comida nutritiva y respuestas claras sobre muertes ocurridas bajo custodia. Finalmente, exigen libertad para organizarse sin represalias y el cierre total de Adelanto y Desert View. Ese último punto deja claro que, para parte de los manifestantes y de las organizaciones aliadas, el problema no se soluciona solo con ajustes internos.
¿Qué es el anexo Desert View?
El anexo Desert View es una unidad de detención adyacente al Centro de Procesamiento de ICE de Adelanto. Ambas instalaciones forman el complejo de detención migratoria más grande de California, con una capacidad combinada aproximada de 2 690 camas. Esa escala explica por qué cualquier denuncia allí tiene impacto estatal y nacional.
El Centro de Procesamiento funciona como la instalación principal, mientras que Desert View opera como una unidad satélite que amplía la capacidad del complejo. En términos prácticos, eso significa más personas detenidas y una presión mayor sobre servicios esenciales como salud, alimentación, limpieza y supervisión.
El problema es que este centro ya cargaba con un historial delicado antes de esta huelga. Informes previos lo ubicaron entre las instalaciones con mayores señalamientos por aislamiento en solitario y por condiciones cuestionadas. Por eso, la nueva protesta reactiva una discusión vieja: si el modelo de detención migratoria masiva puede garantizar estándares básicos de dignidad y seguridad.
¿Qué respuesta han dado autoridades y voces políticas?
Hasta ahora, las denuncias de activistas y familiares conviven con una lectura muy distinta por parte de algunos funcionarios. El caso más citado es el del representante republicano Jay Obernolte, quien visitó el centro en junio de 2025 y dijo haber encontrado a los detenidos tratados “con la mayor humanidad posible”.
Esa afirmación contrasta de forma directa con los testimonios difundidos en la rueda de prensa. Allí, oradores vinculados al centro describieron una realidad marcada por deterioro, miedo y abandono médico. La distancia entre ambas versiones muestra por qué Adelanto se convirtió en un foco permanente de disputa política y mediática.
A nivel institucional, el debate también alcanza a California. Organizaciones civiles sostienen que el estado debería marcar una diferencia frente a otros territorios en materia de trato a migrantes detenidos. En ese sentido, la huelga de hambre no solo interpela a ICE y a GEO Group. También presiona a autoridades estatales y locales a definir qué papel asumirán ante un complejo tan cuestionado.
¿Por qué este caso importa más allá de Adelanto?
La huelga de hambre de Adelanto importa porque toca temas centrales para miles de familias migrantes en Estados Unidos. Habla de acceso a salud, trato humano, transparencia en los procesos y condiciones de encierro para personas que muchas veces no enfrentan cargos penales, sino procedimientos migratorios administrativos.
También importa por su carga simbólica. Una huelga de hambre es una de las formas más extremas de protesta no violenta dentro de un centro de detención. Cuando una persona detenida decide dejar de comer para ser escuchada, el mensaje es que considera agotadas otras vías para reclamar.
Además, el caso llega en un momento de máxima sensibilidad sobre el papel de ICE, la detención privada y el respeto a derechos básicos en instalaciones migratorias. Para la audiencia latina en Estados Unidos, Adelanto no es un hecho lejano. Es un recordatorio de cómo una política pública puede afectar la salud, la estabilidad y la dignidad de comunidades enteras.
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