EN PORTADA: SE DECLARA INOCENTE

El hombre acusado de intentar asesinar al presidente Donald Trump, Cole Tomas Allen, durante la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca, se declaró inocente de los cargos que recaen en su contra.
EN PORTADA: SE DECLARA INOCENTE Atacante de la Cena de Corresponsales se declara inocente de intentar matar a Trump

Atacante de la Cena de Corresponsales se declara inocente de intentar matar a Trump.

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El sistema judicial de los Estados Unidos enfrenta uno de los casos más mediáticos y sensibles de los últimos años. Cole Tomas Allen, el hombre de 31 años acusado de intentar asesinar al presidente Donald Trump, compareció ante un tribunal federal en Washington. Durante la audiencia, Allen se declaró no culpable de todos los cargos que se le imputan tras el violento incidente ocurrido el pasado 25 de abril. El suceso tuvo lugar en el hotel Washington Hilton, durante la celebración de la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca.

Allen, originario de Torrance, California, enfrenta una acusación formal que incluye cuatro cargos federales de alta gravedad. Entre ellos destacan el intento de magnicidio, transporte de armas por fronteras estatales con fines delictivos y el uso de un arma de fuego en un evento criminal. Además, se le acusa formalmente de agresión contra un agente federal tras el intercambio de disparos en el puesto de control de seguridad. Durante la comparecencia, el acusado permaneció en silencio, dejando que sus defensores públicos hablaran en su representación.

El acusado vestía el uniforme naranja de los centros penitenciarios federales y portaba esposas en manos y pies, sujetas por una cadena a su cintura. Según informes del FBI, Allen confesó tras su detención que no esperaba salir con vida del ataque. Antes de irrumpir en el hotel, el hombre, que anteriormente trabajó como maestro e ingeniero, envió mensajes a su familia con fuertes críticas hacia la figura presidencial. Su hermana, Avriana Allen, señaló a las autoridades que Cole había expresado planes radicales sobre su deseo de “arreglar el mundo”.

¿Qué armas portaba el atacante durante el incidente?

La investigación detallada por la fiscalía revela que Allen ingresó al hotel portando un arsenal considerable. En su poder se encontró una escopeta Maverick calibre 12, adquirida en agosto de 2025, y una pistola Armscor Precision .38 semiautomática. Además de las armas de fuego, el detenido cargaba con cuchillos, navajas, alicates y abundante munición para ambos calibres. Poco antes del ataque, el sospechoso se tomó una fotografía en su habitación portando equipo táctico y una bolsa de cuero con proyectiles.

El enfrentamiento armado se produjo cuando Allen intentó atravesar corriendo un puesto de control de seguridad. En ese momento, abrió fuego contra los agentes presentes. Un oficial del Servicio Secreto recibió un impacto de bala directo en el pecho; sin embargo, su chaleco protector detuvo el proyectil y evitó lesiones fatales. Jeanine Pirro, fiscal federal para Washington, afirmó posteriormente que el sospechoso definitivamente hirió al agente, quien fue atendido y dado de alta poco después.

El tiroteo desató escenas de pánico absoluto dentro del salón donde se encontraban las élites políticas y mediáticas del país. El presidente Donald Trump y su compañero de fórmula, JD Vance, fueron evacuados de urgencia bajo una estricta protección de equipos tácticos. Los invitados se vieron obligados a refugiarse bajo las mesas mientras el lugar se transformaba, en palabras de testigos, en una zona de combate. Este suceso forzó la cancelación inmediata de uno de los eventos más relevantes del calendario político de Washington.

¿Existe un conflicto de intereses en la fiscalía?

Uno de los puntos más polémicos de la audiencia de este lunes fue la solicitud presentada por los abogados de Allen. La defensa pidió al juez Trevor McFadden que aparte a altos funcionarios del Departamento de Justicia del proceso. Argumentan que existe una “apariencia de parcialidad” y un conflicto de intereses directo. Esto se debe a que figuras clave de la fiscalía estuvieron presentes en el hotel durante el intento de asesinato y se consideran a sí mismas víctimas del ataque.

La solicitud apunta específicamente a la fiscal federal Jeanine Pirro y al secretario adjunto Todd Blanche. Ambos se encontraban en el salón acompañando al presidente Trump cuando Allen inició el tiroteo. La defensa sostiene que es imposible que los fiscales sean imparciales si han hecho declaraciones públicas identificándose como víctimas de los hechos. Pirro, quien mantiene una relación cercana con el mandatario, ha descrito el incidente en términos dramáticos ante diversos medios de comunicación.

El juez McFadden manifestó cierta sorpresa ante la posibilidad de considerar legalmente a Pirro y Blanche como víctimas. No obstante, ordenó a la fiscalía responder formalmente a este requerimiento antes del 22 de junio. El equipo de defensa ha indicado que, si se confirma el rol de supervisión de Pirro en la acusación, solicitarán el apartamiento de toda la oficina de la fiscalía del Distrito de Columbia. Este debate legal amenaza con retrasar el inicio del juicio principal por intento de magnicidio.

¿Cuál es el estado mental actual del acusado?

Desde su arresto, el estado psicológico de Cole Tomas Allen ha sido objeto de vigilancia constante por parte de las autoridades penitenciarias. Tras declarar al FBI que buscaba morir durante el atentado, fue colocado bajo vigilancia suicida en el centro penitenciario de D.C. Sus familiares han mostrado desconcierto, pues aunque conocían sus visitas a campos de tiro, desconocían que poseía armas en su hogar. Las autoridades buscan determinar si hubo un proceso de radicalización previo que lo llevara a planear un ataque de tal magnitud.

La fiscalía sostiene que Allen no solo buscaba a Trump, sino que tenía en la mira a varios funcionarios de la administración actual. En sus mensajes de despedida a familiares, mencionó objetivos específicos, exceptuando a un individuo identificado por el apellido Patel. Esta planificación sugiere que el ataque no fue un acto impulsivo, sino una misión calculada para desarticular la cúpula del gobierno estadounidense. El uso de armas compradas con años de antelación refuerza la teoría de un plan orquestado a largo plazo.

El proceso legal continuará a finales del próximo mes. El juez McFadden ha programado la siguiente audiencia para el 29 de junio, fecha en la que se decidirá el futuro de los fiscales cuestionados. Mientras tanto, Allen permanece bajo custodia federal sin derecho a fianza. El país sigue con atención el desarrollo de este caso, que ha puesto a prueba la seguridad presidencial y la integridad del sistema judicial ante un intento de asesinato en pleno corazón de la capital.

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