El lunes 1 de julio, el gobernador Gavin Newsom firmó una nueva ley que modifica la histórica Ley de Calidad Ambiental de California (CEQA, por sus siglas en inglés), una normativa que, desde hace décadas, regula los impactos ambientales de proyectos de desarrollo. Esta reforma busca eliminar obstáculos. Según funcionarios y defensores de la vivienda, estos obstáculos han dificultado la construcción de casas asequibles. Esto ocurre en el estado más poblado del país.
Crisis de vivienda en California impulsa reforma a ley ambiental
La reforma fue impulsada por la urgente necesidad de abordar la crisis de vivienda que afecta a millones de californianos. En la actualidad, California tiene algunas de las ciudades más caras del país para vivir, como San Francisco, Los Ángeles y San Diego. La falta de vivienda asequible ha contribuido directamente al aumento del número de personas sin hogar.
The days of affordable housing and infrastructure in California being blocked by endless delays are finally over.
I just signed a historic package of laws that simplifies building, cuts timelines, and will help make it more affordable to live in the greatest state in America. pic.twitter.com/zJVYHSmk0B
— Governor Gavin Newsom (@CAgovernor) July 1, 2025
Newsom condicionó su aprobación del presupuesto estatal a la inclusión de una modificación sustancial a la CEQA. Esta ley, que es de los años 70, pide que se evalúen bien los nuevos proyectos. Esto incluye proyectos de infraestructura y vivienda. Se debe revisar su impacto en el medio ambiente. Aunque su objetivo fue proteger los recursos naturales, muchos estudios han mostrado que la CEQA se usa para retrasar o bloquear la construcción de viviendas. Esto es especialmente cierto en áreas urbanas.
Durante una conferencia de prensa después de firmar la ley, el gobernador dijo: “Esto era muy urgente y muy importante. No podíamos dejar que el proceso siguiera como en la última generación”.
Reforma de la ley ambiental en California: beneficios y críticas
Con la reforma, se espera reducir los tiempos de aprobación de proyectos residenciales, especialmente aquellos orientados a la vivienda asequible y a la reconstrucción de comunidades afectadas por desastres naturales, como incendios forestales. La ley permitirá procesos más rápidos de evaluación, simplificará los requisitos para proyectos de menor escala y limitará ciertas demandas judiciales que usualmente detienen el avance de la construcción.
El gobernador Gavin Newson con la nueva reforma. Foto: X/@@CAgovernor
La medida fue respaldada por organizaciones pro-vivienda, funcionarios locales y algunos empresarios del sector inmobiliario. Argumentan que la reforma puede destrabar proyectos paralizados, reducir costos y acelerar la respuesta a la crisis de personas sin hogar que, según datos oficiales, afecta a más de 180.000 personas en todo el estado.
Sin embargo, no todos aplauden la decisión. Grupos ambientalistas mostraron su oposición, alertando que los cambios pueden debilitar protecciones clave para ecosistemas frágiles y comunidades afectadas por la contaminación. Señalan que la CEQA ha sido una herramienta fundamental para exigir transparencia a grandes desarrollos y para que las comunidades tengan voz en el proceso de planificación.
California modifica CEQA en medio de recortes presupuestarios
La aprobación de esta reforma ocurre en paralelo con un complejo panorama fiscal en California. El presupuesto estatal, aprobado la semana pasada, contempla un déficit de 12.000 millones de dólares, lo que ha obligado a reducir o posponer varias políticas progresistas, incluyendo una expansión de la atención médica para inmigrantes adultos sin estatus legal.
A inicios de año, el gobernador Newsom ya había eximido a víctimas de incendios forestales en el sur del estado de cumplir con las exigencias de la CEQA, lo cual sentó un precedente que ahora se consolida con esta ley. En ese contexto, la reforma se percibe también como un movimiento estratégico para atraer inversiones privadas, generar empleo en el sector de la construcción y abordar el déficit de más de 2,5 millones de viviendas que arrastra California.
A pesar de las tensiones, Newsom reafirmó que el objetivo no es desmantelar la ley ambiental, sino adaptarla a las necesidades actuales del estado: “No estamos renunciando a la protección ambiental. Estamos eliminando los obstáculos innecesarios que impiden que nuestros residentes vivan con dignidad”.