Una amenaza de bomba en una instalación de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dallas, Texas, desató una rápida respuesta policial el 25 de agosto de 2025, en un contexto de creciente tensión contra la agencia. Bratton Dean Wilkinson, un ciudadano estadounidense de 36 años, fue arrestado tras afirmar que llevaba una bomba en su mochila, lo que llevó a un confinamiento temporal del edificio. El incidente, que no dejó heridos, pone en evidencia los desafíos de seguridad que enfrentan las autoridades migratorias en medio de las políticas de deportación impulsadas por el presidente Donald Trump.
Un susto en la oficina de Dallas
El lunes por la noche, Wilkinson llegó a la entrada de la Oficina de Campo de ICE en Dallas, ubicada en el 8100 de N. Stemmons Freeway, alrededor de las 6:37 p.m. hora local. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el hombre mostró a un agente un dispositivo en su muñeca. Dijo que era un detonador conectado a una bomba en su mochila. La amenaza provocó una orden de confinamiento inmediato en el edificio, que alberga oficinas de ICE y Operaciones de Detención y Deportación.
Por ejemplo, el agente alertó al 911, y la Policía de Dallas desplegó un escuadrón antibombas que revisó el lugar. En menos de 30 minutos, a las 7:19 p.m., se confirmó que no había explosivos, y Wilkinson fue detenido sin incidentes. El hombre enfrenta cargos por amenazas terroristas, y la Fiscalía del Distrito Norte de Texas evalúa posibles cargos federales, según un comunicado del DHS.
Contexto de tensiones crecientes
El incidente ocurre en un momento de alta polarización en torno a las políticas migratorias de la administración Trump. Desde enero de 2025, ICE ha hecho 6,025 solicitudes de detención en Nueva York. También ha arrestado a cientos de personas en operativos en todo el país, según el DHS. Estas acciones han recibido críticas de grupos como la ACLU. Ellos acusan a la agencia de hacer detenciones por perfiles raciales. También dicen que niegan el acceso a asesoría legal. En respuesta, el DHS asegura que los operativos se centran en “los peores criminales”, incluyendo traficantes y agresores sexuales.
Sin embargo, el DHS reporta un aumento del 1,000% en agresiones contra agentes de ICE desde enero, atribuyéndolo a una “retórica de odio” de activistas y políticos que comparan a la agencia con la Gestapo nazi. En las últimas semanas, alguien envió sobres con polvo blanco no peligroso a una oficina de ICE en Nueva York, y en San Francisco, las autoridades acusaron a un manifestante de apuñalar un vehículo federal y amenazar a un agente.
Respuesta oficial y críticas
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, condenó el incidente de Dallas y llamó a “bajar la temperatura” del discurso público. “Esta retórica vergonzosa ha alimentado una cultura de odio que pone en riesgo a nuestros agentes”, afirmó en un comunicado el 26 de agosto. El presidente Trump, por su parte, expresó su apoyo a ICE en Truth Social, destacando que los agentes “protegen a nuestras comunidades” frente a la delincuencia transnacional.
Pese a todo, activistas locales han cuestionado los métodos de ICE. En una reunión del Concejo Municipal de Dallas el 6 de agosto, residentes como Verónica Álvarez exigieron claridad sobre la colaboración de la policía local con ICE bajo el programa 287(g), que permite a oficiales locales asistir en deportaciones. “Los residentes, sin importar su estatus, merecen vivir sin miedo”, afirmó Álvarez.
Un patrón de incidentes
El caso de Dallas no es aislado. El 4 de julio, un supuesto “ataque coordinado” contra el Centro de Detención Prairieland en Alvarado, Texas, dejó a dos agentes heridos, según el DHS. Además, el 19 de julio, un oficial de CBP fuera de servicio fue baleado en Nueva York, un incidente que ICE vinculó a la hostilidad contra sus agentes. Estos eventos han llevado a la agencia a implementar nuevas capacitaciones para enfrentar tácticas de protesta más agresivas, según el director interino de ICE, Todd Lyons.
Mientras tanto, la investigación sobre Wilkinson continúa. El DHS no ha revelado un motivo claro para la amenaza, pero señaló que el sospechoso actuó solo. La rápida respuesta de las autoridades evitó una tragedia, pero el incidente subraya las tensiones en torno a las políticas migratorias de Trump, que han generado 1.6 millones de salidas voluntarias de inmigrantes desde enero, según datos oficiales.
