El Senado estadounidense bloqueó un paquete crucial de financiación el 28 de enero, aumentando drásticamente el riesgo de un cierre parcial del gobierno a finales de semana. Los demócratas y siete senadores republicanos votaron en contra de la medida. Así, se logró una votación de 45 a favor y 55 en contra, insuficiente para avanzar con la legislación. El rechazo fue estratégico: los demócratas exigen que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y su financiamiento para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se separen del resto del paquete presupuestal.
Los siete senadores republicanos que se alinearon con los demócratas fueron Rand Paul, Ted Budd, Ron Johnson, Mike Lee, Ashley Moody, Rick Scott y Tommy Tuberville. Su voto en contra refleja desacuerdos internos sobre el nivel de financiamiento para ICE. También refleja preocupaciones sobre el volumen total de gastos propuestos. El líder de la mayoría en el Senado, John Thune, modificó estratégicamente su voto a “no”. Así, busca preservar opciones parlamentarias y convocar a nuevas votaciones.
¿Cuáles son las exigencias demócratas?
Los demócratas, liderados por Chuck Schumer, están condicionando su apoyo a reformas estrictas a las operaciones del ICE. Sus demandas incluyen prohibir el uso de pasamontañas por agentes federales, obligar cámaras corporales portátiles que graben todos los operativos, y terminar redadas sin orden judicial. La senadora de Minnesota, Tina Smith, enfatizó que los agentes de ICE deben “seguir las mismas reglas que los departamentos de policía local”.

Además, exigen fin de arrestos discrecionales, código de conducta equivalente a políticas de uso de fuerza de fuerzas locales, y visibilidad de nombres en agentes. Estas demandas responden directamente a muertes de civiles como Alex Pretti el 24 de enero y Renée Good el 7 de enero en Minneapolis. Ambos fueron asesinados por agentes federales durante operativos de ICE. Schumer declaró: “Los demócratas no brindarán apoyo hasta que se garantice detener los operativos masivos de ICE”.
¿Cuál es el estado de las negociaciones y opciones disponibles?
Los líderes de ambos partidos y la Casa Blanca continúan negociaciones de última hora. Se discute un acuerdo provisional donde el DHS recibiría financiamiento temporal breve mientras se negocian reformas al ICE. Además, otras agencias recibirían fondos hasta finales de septiembre. Sin embargo, la Cámara de Representantes está ausente hasta el lunes. Esto garantiza una demora hasta al menos el lunes para aprobación final aunque se alcance acuerdo en el Senado.

John Thune expresó optimismo diciendo “nos estamos acercando”, pero no confirmó públicamente su posición sobre las demandas demócratas. Trump afirmó: “No queremos un cierre” y mencionó que su administración dialoga con demócratas. Sin embargo, se negó a detalles específicos. El senador Bernie Sanders, que se alinea con los demócratas, fue más radical: “No debería enviarse ni un centavo más al ICE hasta que Kristi Noem sea despedida” como secretaria de DHS.
¿Qué agencias federales se verían afectadas?
Un cierre parcial impactaría Defensa, Trabajo, Salud y Servicios Humanos, Educación, Transporte, Vivienda y Desarrollo Urbano. El Pentágono sería afectado, interrumpiendo operaciones esenciales de seguridad nacional. Trabajo suspendería servicios de desempleo, mientras Salud y Servicios Humanos paralizaría programas de atención médica y apoyo social críticos.
Educación cortaría fondos de estudiantes, Transporte paralizaría inspecciones de seguridad aérea y Vivienda afectaría subsidios habitacionales para familias vulnerables. Históricamente, el último cierre prolongado en diciembre 2024 duró 43 días cuando republicanos rechazaron negociar protecciones de salud federal. Algunos demócratas moderados rompieron filas entonces, pero esta vez el bloque de senadores demócratas está “más unido” tras las muertes de civiles en Minneapolis.
El conflicto presupuestario
El presupuesto de ICE se ha expandido exponencialmente: de 10.4 mil millones en 2025 a solicitudes de 11.3 mil millones para 2026. Además, se aprobaron 75 mil millones adicionales en julio, potencialmente totalizando más de 30 mil millones anuales. Esto representa un aumento del 400% en financiamiento de detención migratoria respecto a años anteriores. Los demócratas argumentan que este “complejo industrial de deportación” viola garantías constitucionales y causa daño psicológico permanente a menores como Liam Conejo de 5 años, detenido en Dilley, Texas.
La Ley Melt ICE, presentada por congresistas demócratas, busca eliminar completamente el financiamiento de ICE y redirigirlo a servicios comunitarios. Esta legislación marca la resistencia más orgánica contra la agenda de deportaciones masivas de Trump. Sin acuerdo inmediato, el país enfrenta un cierre que interrumpiría servicios federales vitales justo cuando comunidades están traumatizadas por operativos mortales contra civiles desarmados.
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