El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas realizó un operativo en Minneapolis deteniendo a 12 personas. De los detenidos, seis son mexicanos, cinco somalíes y uno salvadoreño. El ICE calificó a los arrestados como algunos de los “peores entre los peores criminales extranjeros ilegales”. La operación continuó parte de una campaña más amplia de deportaciones en ciudades demócratas. Ocho de los arrestados enfrentaban cargos por delitos graves. Minneapolis-St. Paul es el área con la comunidad somalí más grande del país.
¿Cuál fue el patrón de delitos de los detenidos?
Los autoridades reportaron que ocho de los doce detenidos tenían antecedentes penales significativos. Entre los cargos figuran agresión, fraude, violencia doméstica y conducir bajo influencia de drogas. Un detenido somalí era miembro conocido de pandillas según el DHS.
Otros dos somalíes enfrentaban cargos por delitos sexuales contra menores de edades entre 13 y 15 años. Dos mexicanos fueron capturados por tráfico de inmigrantes y agresión agravada con arma. Sin embargo, varios residentes somalíes cuestionaron estas caracterizaciones. Expresaron preocupación que el operativo afectaba también a residentes legales y ciudadanos. Algunos sugirieron que el perfil étnico estaba ocurriendo durante los arrestos.
¿Cuál fue la reacción de funcionarios locales?
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, rechazó la participación de la policial local en el operativo. Frey declaró que la policía de la ciudad no participaría en acciones federales de inmigración. Firmó una orden ejecutiva prohibiendo agentes locales cooperar en estas operaciones. El gobernador demócrata Tim Walz fue culpado por Trump permitiendo supuestos fraudes.
Sin embargo, Walz argumentó que la mayoría de somalíes eran ciudadanos o residentes legales. El ICE fue criticado por realizar operativos en áreas con discriminación potencial. Funcionarios locales expresaron preocupación sobre violaciones constitucionales durante arrestos. Afirmaron que agentes estaban discriminando por apariencia somalí. Jacob Frey subrayó que solo un número pequeño estaba aquí ilegalmente.
Trump se refirió a migrantes somalíes como “basura” en declaraciones recientes públicas. Dijo que “no contribuyen en nada” acusándolos de crear caos. Amenazó con eliminar el Estatus de Protección Temporal para somalíes en Minnesota. Vinculó a la comunidad con un escándalo de fraude de 300 millones de dólares. Este escándalo desviaba fondos de programas alimentarios hacia beneficiarios fraudulentos.
Trump caracterizó a Minnesota como un “centro de actividad fraudulenta” globalmente. También acusó de que pandillas somalíes “merodeaban por las calles”buscando presas. Sin embargo, datos demuestran que delitos con participación somalí son minoritarios. La retórica de Trump generó intenso miedo en la comunidad somalí. Ciudadanos estadounidenses somalíes expresaron vivir con ansiedad constante diaria.
¿Cuál es la situación más amplia de las redadas?
Este operativo es parte de una campaña de deportación masiva más amplia. El DHS anunció la “Operación Metro Surge” enfocada en Minneapolis y St. Paul. Aproximadamente 100 agentes federales fueron desplegados para la operación. La agencia también llegó a Nueva Orleans con intención de arrestar hasta 5,000 personas. Operativos anteriores ocurrieron en Chicago, Los Ángeles y Charlotte. Minneapolis-St. Paul es el objetivo principal por albergar la diáspora somalí más grande.
La operación representa un cambio hacia comunidades en ciudades demócratas específicamente. Organizaciones de derechos humanos expresaron profunda preocupación sobre estas tácticas. Advirtieron que los operativos podrían afectar residentes legales documentados injustamente. La Subsecretaria Tricia McLaughlin defendió las acciones argumentando que protegen a ciudadanos estadounidenses.
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