El jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara, pidió a residentes llamar al 911 si observan agentes de ICE “secuestrando” personas en las calles. La declaración surge durante redadas migratorias de la administración del presidente Donald Trump en las Ciudades Gemelas.
O’Hara habló en una conferencia de prensa el martes. Recibieron reportes de “personas enmascaradas” que generan confusión. Él urgió proporcionar detalles para que policías intervengan de inmediato.
Alcalde Frey acusa perfilamiento racial
El alcalde Jacob Frey criticó las operaciones de ICE ese mismo día. Acusó a agentes de “apuntar a somalíes” solo por su apariencia física. Frey advirtió que detenciones erróneas a ciudadanos son inevitables.
La policía local promete intervenir en casos sospechosos. O’Hara enfatizó el deber de sus oficiales para verificar identidades. Esta postura choca con la ofensiva federal contra inmigración ilegal.
Pese a todo, Minneapolis mantiene tensiones con autoridades migratorias. Residentes reportan miedo en barrios diversos.
Despliegue masivo de agentes federales
Alrededor de 100 agentes de ICE llegaron el miércoles a la ciudad. Apuntan a unos 500 inmigrantes somalíes indocumentados. Las redadas responden a fraude masivo en Servicios Humanos de Minnesota.
El escándalo involucra más de mil millones de dólares en fondos públicos. Autoridades estatales detectaron irregularidades generalizadas. ICE prioriza remociones de personas con antecedentes delictivos.
Además, las operaciones se extienden a otras ciudades del Medio Oeste. Trump impulsa deportaciones aceleradas en zonas de alta población migrante.
Confusión entre agentes y residentes
O’Hara explicó reportes de “secuestros” por agentes sin identificar. Vecinos llaman al 911 ante figuras enmascaradas en vehículos. La policía verifica si pertenecen a fuerzas del orden federales.
Frey insistió en que el perfilamiento genera pánico comunitario. Somalíes forman una de las mayores poblaciones migrantes en Minneapolis. Muchos llegaron como refugiados en décadas pasadas.
En consecuencia, la ciudad enfrenta dilema entre ley local y federal. Oficiales equilibran deberes sin confrontar directamente a ICE.
Contexto del fraude millonario
El Departamento de Servicios Humanos de Minnesota investiga desvíos masivos. Fondos destinados a programas sociales terminaron en manos indebidas. Inmigrantes irregulares figuran entre sospechosos principales.
Autoridades federales vinculan el caso a redes organizadas. ICE colabora con fiscales para desmantelar estructuras criminales. Las redadas buscan priorizar amenazas públicas.
Por lo tanto, Minneapolis se convierte en foco nacional de la política migratoria.
Reacciones divididas en la comunidad
Grupos pro-inmigrantes aplauden la postura de O’Hara y Frey. Ven protección contra abusos federales. Otros critican socavar aplicación de leyes migratorias.
Residentes somalíes expresan temor constante por detenciones. Muchos poseen estatus legal pero temen errores. La policía local promete priorizar seguridad vecinal.
Sin embargo, el DHS defiende operaciones como necesarias para seguridad. Insisten en enfocarse solo en delincuentes indocumentados.
Escalada en las Ciudades Gemelas
Las redadas continúan en St. Paul y suburbs cercanos. ICE reporta detenciones diarias exitosas. Autoridades federales ignoran llamados municipales a moderar tácticas.
O’Hara reiteró que policías responderán a cualquier 911 legítimo. Frey planea reuniones con líderes comunitarios afectados. El conflicto resalta divisiones en control migratorio.
En este clima, residentes dudan ante presencia federal en barrios.









