Una tragedia sacudió Minneapolis el 27 de agosto de 2025, cuando un tiroteo en la Escuela Católica de la Anunciación dejó dos niños muertos y 17 personas heridas, 14 de ellas menores. El ataque, ocurrido durante una misa escolar, ha reavivado el debate sobre la violencia armada en Estados Unidos, en un contexto donde más de 140 tiroteos escolares se han registrado en 2025, según la Base de Datos de Tiroteos en Escuelas K-12. La comunidad local, devastada, enfrenta un nuevo episodio de dolor mientras las autoridades buscan respuestas.
Un ataque durante la misa escolar
El incidente ocurrió alrededor de las 8:30 a.m., en el tercer día del nuevo año escolar, mientras estudiantes de preescolar a octavo grado asistían a una misa en la iglesia de la Anunciación. Según el jefe de policía de Minneapolis, Brian O’Hara, un hombre armado de poco más de 20 años se acercó al exterior del edificio y disparó a través de las ventanas con un rifle, una escopeta y una pistola. “Disparó docenas de veces contra los niños sentados en las bancas, en un acto de crueldad incomprensible”, afirmó O’Hara en una rueda de prensa. Dos niños, de 8 y 10 años, murieron en el lugar, y 14 menores y tres adultos resultaron heridos, dos de ellos en estado crítico.
Por ejemplo, testigos relataron momentos de pánico. Weston, un estudiante de 10 años, contó a un medio local que se escondió bajo una banca mientras su amigo Víctor lo protegía, recibiendo un disparo en el proceso. “Pensé que eran ruidos de construcción al principio, pero luego corrí y me cubrí”, dijo. Los hospitales Children’s Minnesota y Hennepin Healthcare confirmaron que atendieron a seis y cuatro víctimas, respectivamente, sin detallar la gravedad de las heridas.
Respuesta inmediata de las autoridades
La policía de Minneapolis, junto con el FBI y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, respondió rápidamente, acordonando la zona y evacuando a los estudiantes a un área de reunificación para padres. Las autoridades confirmaron que el atacante, quien no tenía antecedentes penales conocidos, se suicidó en el estacionamiento de la escuela tras el ataque. Además, se descartó la presencia de explosivos o cómplices, aunque el motivo del tiroteo sigue bajo investigación.
Pese a todo, la ciudad enfrenta una ola de violencia armada. En las últimas 24 horas, Minneapolis registró otros tres tiroteos mortales, incluyendo uno el martes que dejó un muerto y seis heridos frente a una secundaria. El alcalde Jacob Frey expresó su indignación: “Estos niños estaban rezando en una iglesia. No es momento solo de oraciones, sino de acción”. La senadora Amy Klobuchar también lamentó la “horrible violencia” y agradeció a los socorristas.
Reacciones nacionales y duelo
El presidente Donald Trump, informado de inmediato, ordenó que las banderas de todos los edificios públicos ondeen a media asta hasta el 31 de agosto en honor a las víctimas. En un mensaje en Truth Social, escribió: “La Casa Blanca seguirá monitoreando esta terrible situación. Únanse a mí para rezar por todos los involucrados”. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó el ataque como un “horrendo acto de violencia” que empañó la primera semana de clases, prometiendo actualizaciones a medida que avance la investigación.
Por su parte, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, señaló que el Departamento de Seguridad Nacional está en contacto con agencias locales y federales para esclarecer los hechos. “Mis oraciones están con las víctimas y sus familias”, añadió. La Escuela de la Anunciación, fundada en 1923 y con unos 400 estudiantes, había compartido imágenes de un alegre regreso a clases el lunes, mostrando a los niños en uniformes verdes y azules.
Un llamado a la acción
La tragedia ha intensificado el debate sobre el control de armas en Estados Unidos, donde el promedio de 120 armas por cada 100 habitantes contribuye a la persistente violencia, según expertos. Organizaciones como Everytown for Gun Safety reportan que los tiroteos escolares han aumentado un 20% desde 2020. Mientras los residentes de Minneapolis, un barrio residencial a 8 kilómetros del centro, lloran la pérdida, la comunidad exige medidas concretas para proteger a los niños. La investigación continúa, con la esperanza de que este doloroso evento impulse cambios significativos.
