El gobernador de California, Gavin Newsom, lanzó una fuerte advertencia a varios condados que no están aplicando adecuadamente su reforma de salud mental. Durante una conferencia de prensa en marzo de 2026, Newsom amenazó con retirarles fondos si no mejoran la implementación del programa conocido como CARE Court. Este sistema, lanzado inicialmente en 2023, busca facilitar el tratamiento de personas con enfermedades mentales graves a través de los tribunales.
Newsom se mostró muy frustrado por la lenta adopción de esta importante iniciativa estatal. El mandatario señaló directamente a 10 condados que, según sus métricas, están “rindiendo por debajo de lo esperado”. Entre los señalados se encuentran áreas de gran población y recursos, como Los Ángeles, San Francisco, Orange, Santa Clara, San Bernardino y Riverside.
“Estoy dispuesto a reasignar cada maldito centavo de estos programas a los condados que sí están logrando resultados, y punto”, declaró enfáticamente el gobernador. Además, exigió a las autoridades locales que dejen de poner excusas para no atender la grave crisis de indigencia. El objetivo principal de CARE Court es ayudar a las personas vulnerables que sufren de psicosis y viven desamparadas en las calles californianas.
¿Qué es el CARE Court y cómo funciona?
El programa CARE Court (Community Assistance, Recovery, and Empowerment Act) es un sistema legal diseñado para intervenir antes de que ocurra una tragedia. Permite que familiares, primeros respondedores y profesionales médicos soliciten judicialmente un plan de tratamiento para personas con trastornos psicóticos severos no tratados. Si el juez lo aprueba, el condado está obligado legalmente a proveer atención clínica, medicamentos y opciones de vivienda supervisada.
La iniciativa comenzó como un programa piloto en ocho condados a finales de 2023. Posteriormente, se implementó de manera obligatoria en todo el estado de California en diciembre de 2024. El gobierno estatal esperaba que esta herramienta sirviera como una red de seguridad sólida para quienes han fracasado en otros tratamientos voluntarios tradicionales.
A pesar de las grandes expectativas, una investigación reciente del medio CalMatters reveló que el programa ha atendido a muchas menos personas de lo anticipado. Muchas familias que tenían la esperanza de internar a sus seres queridos en estos centros de atención se sienten actualmente muy decepcionadas por la burocracia. El sistema ha enfrentado serias dificultades logísticas para sacar a los individuos de las calles y reubicarlos en viviendas estables.
¿Por qué Newsom dividió a los condados en dos listas?
Para medir el nivel de éxito, la administración de Newsom calculó la cantidad de peticiones de CARE Court recibidas per cápita en cada jurisdicción. Basándose en esos datos, el gobierno estatal dividió a los condados en dos grupos muy distintos: los “Campeones” y los “UCI” (Unidad de Cuidados Intensivos). Los condados calificados como “Campeones”, como Alameda y Marin, recibirán reconocimientos y facilidades por su buen manejo de los casos.

Por el contrario, los 10 condados con las tasas más bajas de participación fueron colocados en la lista de bajo rendimiento “UCI”. Newsom prometió que estos lugares recibirán intervención y vigilancia directa por parte de la Unidad Estatal de Coordinación de CARE. Aunque no especificó exactamente qué fondos podrían estar en riesgo, mencionó que las nuevas inversiones millonarias premiarán exclusivamente a los condados que cumplan las metas.
Sin embargo, esta metodología de clasificación generó fuertes críticas inmediatas por parte de las autoridades locales afectadas. El condado de Orange, incluido en la lista de bajo rendimiento, defendió rápidamente su labor comunitaria. Argumentaron que el éxito del programa no debe medirse únicamente por la cantidad de peticiones legales presentadas, sino por la gran calidad de los servicios otorgados.
¿Qué respuesta dieron los condados?
La Agencia de Atención Médica del condado de Orange envió un comunicado oficial defendiendo firmemente sus operaciones internas. Aseguraron estar utilizando la intervención CARE a su máxima capacidad y enfatizaron que actualmente tienen a 79 participantes recibiendo vivienda y medicación. Según la agencia, lo más importante es cambiar verdaderamente la trayectoria de la enfermedad, no solo acumular documentos judiciales vacíos.
San Francisco, que también aterrizó en la polémica lista “UCI” de Newsom, adoptó una postura un poco más conciliadora. Un portavoz del alcalde Daniel Lurie afirmó que la ciudad agradece el apoyo técnico estatal para fortalecer y mejorar su tribunal de salud mental. Señalaron que su administración trabaja diariamente para retirar a la gente de las calles y conectarlas rápidamente con recursos de rehabilitación efectivos.
Otros críticos del sistema estatal señalaron que las métricas de Newsom son incompletas y, a menudo, muy engañosas. Por ejemplo, el condado de San Diego lideraba el estado en el número de “graduados” del programa, pero no fue incluido en la lista de “Campeones”. Por ahora, los condados deberán acelerar forzosamente sus procesos judiciales si no quieren perder millones de dólares en financiamiento para viviendas y servicios médicos.
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