El Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) de California canceló este mes cerca de 13 000 licencias de conducir comerciales emitidas a personas no domiciliadas. Esta drástica medida obedece a una orden del gobierno federal. Además, el gobierno federal endureció las reglas de elegibilidad para conductores extranjeros y detectó errores en la emisión de esos documentos.
La cancelación entró en vigor el 6 de marzo de 2026. Afecta directamente a miles de transportistas que operaban bajo la categoría de licencia no domiciliada. Esta credencial se entrega a conductores que no tienen ciudadanía estadounidense ni residencia permanente.
Para seguir conduciendo vehículos personales, los choferes afectados deberán tramitar una licencia estándar Clase C. Por otra parte, si desean seguir trabajando en el transporte de carga, tendrán que iniciar una nueva solicitud comercial. Sin embargo, por ahora el proceso enfrenta obstáculos por la misma disputa federal.
¿Por qué el gobierno federal ordenó la cancelación?
El origen del problema se remonta a una auditoría realizada por la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA, por sus siglas en inglés). La agencia determinó que el estado había emitido de forma indebida más del 25% de las licencias comerciales no domiciliadas.

El principal error técnico que señaló el gobierno fue un desajuste en las fechas. Las normas federales exigen que la vigencia de la licencia coincida exactamente con la duración de la autorización de trabajo o el permiso de permanencia legal del conductor en Estados Unidos. Según la FMCSA, muchas licencias en California excedían ese tiempo permitido.
Ante estos hallazgos, la agencia federal amenazó con retener 158 millones de dólares en fondos de transporte si California no cancelaba los permisos irregulares. Por su parte, el estado intentó emitir licencias corregidas para los choferes. Sin embargo, un fallo de la Corte de Apelaciones del Circuito de Washington D.C. negó esa petición, obligando al DMV a proceder con la revocación total.
¿A quiénes afecta y qué estatus se requiere ahora?
Las licencias canceladas corresponden a conductores no domiciliados. Esta categoría solía incluir a titulares de visas, refugiados y solicitantes de asilo que contaban con un permiso de trabajo válido emitido por el gobierno federal.

Sin embargo, las reglas han cambiado a nivel nacional. La FMCSA ha restringido drásticamente qué grupos de inmigrantes pueden acceder a una licencia comercial (CDL). Según las nuevas disposiciones, el permiso solo está disponible para extranjeros que mantengan un estatus legal dentro de tres categorías específicas de visas de trabajo o inversión: H-2A, H-2B o E-2.
El director del DMV en California, Steve Gordon, criticó la postura del gobierno central y señaló que todos los afectados contaban con autorización de trabajo válida. “Esta administración federal está usando su guerra contra la inmigración para retirar a conductores comerciales calificados”, declaró el funcionario estatal.
¿Qué alternativas tienen los que perdieron su permiso?
El estado procesó la cancelación técnica de los permisos comerciales sin generar un antecedente negativo para el conductor. Esto significa que los transportistas afectados no enfrentan una sanción penal, sino un problema de elegibilidad administrativa que les impide seguir operando camiones.

Como alternativa inmediata, el DMV recomienda a estos choferes tramitar una licencia Clase C regular. Ese documento les permite conducir sus autos personales o vehículos de trabajo de menor tonelaje. Así, se asegura que mantengan movilidad básica mientras se resuelve el escenario federal.
Por otro lado, aunque los conductores pueden iniciar formalmente una nueva solicitud para obtener otra licencia comercial no domiciliada, el gobierno federal mantiene bloqueada la emisión de estos documentos en California. Las aplicaciones quedarán pendientes en el sistema hasta por un año, a la espera de que la FMCSA levante la pausa regulatoria.
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