Costo de Obamacare se dispara: quiénes lo sienten más

Los costos del Obamacare aumentan y millones podrían perder cobertura si el Congreso no renueva los subsidios federales.
Costo de Obamacare se dispara
EFE

El costo del programa Obamacare volvió al centro del debate político en Estados Unidos. El reciente cierre parcial del Gobierno federal fue el más largo en la historia del país. Este evento mostró la gran división entre republicanos y demócratas sobre los subsidios a la salud. En el centro del desacuerdo estaban los fondos para los ciudadanos que compran su seguro médico. Esto es a través de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA).

Durante 40 días de paralización, los demócratas bloquearon una medida temporal impulsada por los republicanos para reabrir el Gobierno. Su objetivo era asegurar que el texto incluyera la duración de los subsidios ampliados en 2021. Estos subsidios se prorrogaron hasta 2025 por la Ley de Reducción de la Inflación. Esta iniciativa fue apoyada por la administración de Joe Biden.

Negociaciones tensas en el Congreso

Finalmente, el domingo 9 de noviembre, varios senadores demócratas rompieron la disciplina partidaria y apoyaron la medida republicana, a cambio de una futura votación en diciembre. En esa sesión se discutirá una posible prórroga de los subsidios por un año más, aunque las probabilidades de que prospere son limitadas, según fuentes legislativas.

Estos créditos se convirtieron en una herramienta clave para ampliar el acceso al sistema sanitario. La eliminación o reducción de estos beneficios podría aumentar los costos para muchas familias trabajadoras. Estas familias dependen de la ayuda federal para mantener su seguro médico.

Coberturas en riesgo y hogares preocupados

La expansión de estos subsidios en 2021 permitió que más estadounidenses de clase media accedieran a cobertura médica. En solo cuatro años, el número de inscritos en el programa se duplicó. Pasó de 11 a 24 millones de personas, según datos recientes de la organización KFF.

Si el Congreso no llega a un acuerdo en diciembre, la ampliación se acabará. Los adultos mayores y las familias de clase media serán los más afectados. Para estos grupos, las primas podrían duplicarse, obligándolos a destinar una parte significativa de sus ingresos al seguro médico.

Además, KFF advierte que el fin de los créditos encarecería las tarifas en más del 75%. Muchas personas, especialmente las de ingresos moderados, perderían acceso a planes asequibles y quedarían sin protección sanitaria en caso de enfermedad grave o emergencia.

Una ley que cambió la atención médica

La Ley de Cuidado de Salud Asequible se aprobó en 2010 con Barack Obama. Su objetivo es reducir los gastos médicos y dar cobertura a más personas. Su aprobación fue un hito tras una larga batalla legislativa, y en 2012 la Corte Suprema confirmó su constitucionalidad. Entre sus pilares están la expansión del programa Medicaid. También incluye la prohibición de negar seguros por condiciones preexistentes. Además, se crean subsidios federales para facilitar el acceso.

Desde su origen, la legislación ha sido objeto de debate. Los republicanos, con el presidente Donald Trump al frente, mantienen una oposición abierta a lo que consideran un sistema ineficiente y costoso. Sin embargo, la ACA sigue siendo una pieza central del sistema de seguros médicos del país y un tema sensible en el panorama político estadounidense.

Millones podrían perder cobertura

De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), si los subsidios expiran, más de cuatro millones de personas podrían perder su cobertura antes de 2034. El impacto sería particularmente fuerte en los adultos mayores y en trabajadores independientes que no obtienen seguro a través de sus empleadores.

En 2024, los créditos del Obamacare permitieron que los beneficiarios ahorraran un promedio de 705 dólares anuales. Sin ellos, el costo medio del seguro habría alcanzado 1.593 dólares, lo que representa más del 75% de incremento. Esta diferencia es significativa para millones de familias que ya enfrentan altos gastos en vivienda y alimentos.

Los mayores aumentos, en el sur

Los estados del sur y del centro del país serían los más golpeados por el alza de costos. Texas y Florida, considerados bastiones republicanos, podrían registrar aumentos de hasta un 30%, según cálculos de analistas. En estas zonas rurales, donde la competencia entre aseguradoras es menor, los precios tienden a ser más altos.

Por otra parte, los estados que no expandieron el programa Medicaid, como Carolina del Norte, Georgia o Texas, enfrentarán una presión adicional. En ellos, muchos residentes dependen casi por completo de los subsidios federales, por lo que la retirada del apoyo elevaría significativamente las primas mensuales.

La incertidumbre política y la volatilidad económica han dejado a millones de estadounidenses en una situación de vulnerabilidad, mientras el futuro de la atención médica sigue siendo uno de los temas más divisivos del país.

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