La actuación de agentes federales de inmigración volvió a colocar a Nueva York en el centro del debate migratorio. De acuerdo con informes oficiales, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ingresaron sin presentar una orden judicial en al menos cinco refugios de la ciudad entre enero y mayo de 2025.
El personal de alojamiento documentó los incidentes en reportes oficiales obtenidos mediante solicitudes de registros públicos. Los documentos muestran que, en varias ocasiones, los agentes entraron en áreas privadas. También pidieron información a los residentes sin una razón legal. Esto va en contra de las leyes santuario de la Gran Manzana.
Qué establecen las leyes santuario de Nueva York
Las normas de la ciudad prohíben que los empleados municipales dejen entrar a agentes de inmigración. También prohíben compartir información sobre los residentes sin una orden judicial válida. Solo pueden hacerlo bajo “circunstancias exigentes”, como riesgos inminentes para la vida o la seguridad.
Sin embargo, los informes indican que en dos casos los trabajadores autorizaron el acceso de los agentes a áreas restringidas, y en otro proporcionaron datos de un exresidente sin verificar la existencia de una orden. Para los especialistas legales que revisaron los reportes, esta conducta violó las disposiciones locales vigentes.
En los otros dos incidentes, agentes federales ignoraron al personal de recepción. Entraron directamente a espacios privados de los refugios. Esto también podría violar la Constitución de Estados Unidos. La Constitución garantiza protección contra registros e incautaciones arbitrarias.
Nueva York bajo presión migratoria
El Departamento de Servicios Sociales, responsable de la mayoría de los refugios municipales, negó que su personal haya actuado de manera intencionada. La portavoz Neha Sharma aseguró que los fallos reportados fueron “poco comunes” y “no intencionales”.
Sharma afirmó que el departamento tomó medidas para reforzar la capacitación y distribuir directrices más claras sobre cómo responder ante solicitudes de agentes federales. Añadió que ICE nunca tuvo acceso a información privada protegida de los residentes, como expedientes legales o datos personales sensibles.
En lo que va del año, ICE y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) realizaron al menos 23 visitas a refugios municipales, según los registros. El número contrasta con las estadísticas de 2024, cuando no se documentaron inspecciones de este tipo en las instalaciones.
Arrestos y despliegues armados
Uno de los casos más alarmantes ocurrió el 20 de febrero en un refugio de Brooklyn. Siete agentes de inmigración, vestidos con uniformes de camuflaje, portando chalecos antibalas y armas de fuego, ingresaron al edificio y arrestaron a un ciudadano venezolano de 30 años.
La abogada del detenido, Molly Lauterback, denunció que su cliente fue aprehendido sin antecedentes delictivos y mientras su solicitud de asilo seguía activa. “La demostración extrema de fuerza aquí —siete agentes armados con máscaras— buscó intimidar al personal y actuar en contravención de la ley de la ciudad”, declaró Lauterback, de Brooklyn Defender Services.
Los documentos filtrados confirman que esta fue la única detención conocida tras las incursiones en refugios, aunque activistas migratorios temen que existan más casos no reportados.
Un reto para las leyes locales
Las acciones de ICE pusieron a prueba los límites de las leyes santuario en Nueva York, diseñadas para proteger a las comunidades inmigrantes de detenciones arbitrarias. Actualmente, más de 31,000 migrantes viven en albergues municipales, la mayoría solicitantes de asilo recién llegados a Estados Unidos.
A comienzos de 2024, esa cifra alcanzó su punto más alto con cerca de 69,000 personas, lo que provocó una crisis de espacio y recursos. Desde entonces, el flujo migratorio disminuyó, pero la tensión política y administrativa persiste.
El profesor Peter Markowitz, especialista en derecho migratorio de la Facultad de Derecho Cardozo y uno de los redactores de las leyes santuario de la ciudad, calificó los reportes como “profundamente preocupantes”. “El personal de primera línea que debe hacer valer estas normas no está adecuadamente preparado”, afirmó.
Markowitz pidió al Gobierno local implementar medidas adicionales de seguridad para impedir que los agentes federales ingresen sin autorización. “Tenemos una agencia federal que actúa al margen de la ley y sin supervisión efectiva”, añadió.
Piden reforzar las protecciones a migrantes
La profesora Talia Peleg, de la Facultad de Derecho de CUNY, coincidió en que los incidentes revelan fallas graves en la aplicación de las normas locales y subrayó la necesidad de fortalecer las leyes santuario ante la escalada de operaciones federales. “La ley no tiene suficiente fuerza para detener estos abusos”, afirmó.
Los episodios también ocurren tras la publicación de dos informes del Departamento de Investigación de la ciudad que acusaron a la policía y al sistema penitenciario de violar las mismas normativas. Activistas de derechos civiles advierten que estos casos reflejan una tendencia preocupante: el debilitamiento de los principios que convirtieron a Nueva York en una “ciudad santuario” durante más de una década.
Mientras tanto, autoridades municipales intentan equilibrar el cumplimiento de la ley con el respeto a los derechos humanos, en un contexto de creciente presión política sobre la inmigración y la seguridad pública.
