El Acuerdo Flores es uno de los pilares legales más importantes en la protección de niños migrantes bajo custodia del gobierno de Estados Unidos. Desde su inicio en 1997, este acuerdo ha establecido las reglas para tratar a menores de edad inmigrantes detenidos. Esto incluye el tiempo máximo de detención y el tipo de lugares donde pueden estar. Sin embargo, a lo largo de los años, ha sido blanco de ataques políticos, especialmente durante las administraciones de Donald Trump.
Acuerdo Flores: origen, alcance y vigencia actual
El Acuerdo Flores surgió de una demanda en 1985. Organizaciones de derechos civiles representaron a Jenny Lisette Flores. Ella era una adolescente salvadoreña de 15 años. Estaba detenida en condiciones muy malas por la Oficina de Inmigración y Naturalización (INS). Flores fue retenida con adultos. La sometieron a registros diarios. No podía ser liberada a nadie que no fuera un padre o tutor legal. Esto dejaba a muchos menores atrapados por tiempo indefinido.
La demanda alegaba que estas prácticas violaban los derechos constitucionales de los menores detenidos, especialmente bajo las cláusulas de Igual Protección y Debido Proceso. El litigio llegó hasta la Corte Suprema, que en 1993 falló a favor del gobierno. No obstante, en 1997 se logró un acuerdo extrajudicial entre ambas partes, que dio lugar al Acuerdo Flores, que permanece vigente hasta hoy.

Niños pertenecientes a familias de migrantes juegan en el parque Monumento a la Madre en la ciudad de Danlí, al oriente de Honduras. EFE/Gustavo Amador
Este acuerdo establece estándares mínimos para las autoridades federales al detener a menores migrantes. Las instalaciones deben ser seguras y adecuadas. Los niños deben ser liberados lo más pronto posible. También deben tener acceso a atención médica, alimentos, agua potable y asistencia legal.
Aunque el acuerdo se pensó como una medida temporal, nunca se hicieron regulaciones federales permanentes. Esto ha mantenido su validez bajo supervisión judicial. En los últimos años, el Acuerdo Flores ha sido cambiado o eliminado por gobiernos. Ellos lo ven como un obstáculo para controlar la migración.
El Acuerdo Flores frente a las políticas migratorias de Trump
Durante la administración de Donald Trump, el Acuerdo Flores fue duramente cuestionado. En 2018, el gobierno implementó la política de “tolerancia cero”, que provocó la separación de miles de niños de sus padres en la frontera sur. Las autoridades argumentaron que Flores no permitía la detención prolongada de familias, lo que los obligaba a separar a los menores.
Ese mismo año, Trump firmó una orden ejecutiva que buscaba mantener detenidas a las familias juntas. Luego, el Departamento de Justicia solicitó a la jueza federal Dolly Gee que modificara los términos del Acuerdo Flores para permitir detenciones familiares indefinidas. La jueza rechazó la solicitud y aclaró que cualquier cambio debía pasar por el Congreso.
Un grupo de agentes federales cuida a diez menores indocumentados. Ocho de ellos están solos. Fueron encontrados en una redada migratoria en California, EE.UU. Esta información se muestra en una fotografía. EFE/ CBP Commissioner
En 2019, el gobierno de Trump emitió una norma para anular el Acuerdo Flores. Sin embargo, nuevamente la jueza Gee bloqueó su implementación, reafirmando que las condiciones establecidas en el acuerdo seguían vigentes y eran necesarias para proteger a los menores. A pesar de esta decisión judicial, el gobierno continuó adoptando medidas que, según defensores de los derechos humanos, contravienen las garantías establecidas en Flores.
Reactivación de centros de detención y reducción de derechos
Durante la segunda administración de Donald Trump, se reactivaron centros de detención familiar en Texas, como los ubicados en Karnes y Dilley. Estas instalaciones están hechas para familias migrantes. Sin embargo, han recibido muchas quejas por sus malas condiciones. También afectan emocionalmente a los niños que están detenidos.
Además, el gobierno ha reducido el acceso a servicios legales gratuitos para menores no acompañados. Esta medida afecta directamente una de las protecciones centrales del Acuerdo Flores, que busca garantizar que los niños puedan acceder a una representación legal adecuada durante sus procesos migratorios.
A su vez, se ha permitido la detención de menores en instalaciones no licenciadas en estados como Texas y Florida, donde las legislaciones locales impiden otorgar licencias estatales a centros de detención de inmigración. Esto ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos humanos, que señalan la falta de supervisión y condiciones seguras para los menores.
Un manifestante sostiene un cartel mientras funcionarios federales de inmigración que realizaban redadas en dos plantaciones de cannabis del sur de California el 10 de julio de 2025. EFE/ Allison Dinner
El futuro del Acuerdo Flores para niños migrantes
Actualmente, el futuro del Acuerdo Flores se encuentra en una etapa crítica. El Departamento de Justicia ha solicitado oficialmente su eliminación, argumentando que promueve la inmigración ilegal y limita la capacidad del Ejecutivo para manejar las olas migratorias.
Estos grupos han reiterado que el Acuerdo Flores es esencial para garantizar el bienestar y la protección de los niños bajo custodia federal. Además, han pedido que se fortalezcan los mecanismos de supervisión. También quieren que se mejoren las condiciones de detención. Por último, exigen acceso legal rápido para todos los menores detenidos.
En un clima político dividido y un sistema migratorio sobrecargado, el Acuerdo Flores sigue siendo importante. Esta herramienta ayuda a proteger a los niños migrantes. Su posible anulación podría afectar mucho el tratamiento de los menores detenidos. Esto marcaría un gran retroceso en los derechos humanos en Estados Unidos.