Con filas que llegan a seis horas en algunos aeropuertos, viajar por Estados Unidos se ha vuelto una odisea para miles de pasajeros, incluida la comunidad latina que depende de vuelos domésticos. La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) atraviesa el peor cierre de su historia, y aunque no hay garantías de evitar las colas, expertos en viaje y la propia agencia proponen estrategias para sobrevivir al caos antes del embarque.
¿Cuánto tiempo debo esperar hoy en la fila de TSA?
En algunos puntos como el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston o Hartsfield‑Jackson de Atlanta, los tiempos de espera superan las cuatro o incluso las seis horas, según informes de viajeros y medios como el New York Times. Ahí, hasta el 40% de los agentes no se presentan al trabajo por el cierre parcial del gobierno, lo que deja muy poca gente para atender a decenas de miles de pasajeros cada día.

La duración de tu fila depende del aeropuerto, la hora del día y el número de oficiales que acuden, y no existe aún una fuente central confiable de datos en tiempo real. La app oficial MyTSA, que normalmente estima tiempos de espera, ahora no ofrece datos precisos, según señala la especialista de viajes Katy Nastro, de Going.com. Por eso, muchos aeropuertos han desactivado sus rastreadores de espera en sus sitios web y solo colocan mensajes generales sobre posibles demoras.
¿Qué puedo hacer para reducir mi tiempo en la fila?
No hay una fórmula mágica, pero algunos pasos pueden ayudarte a evitar lo peor de las colas. En primer lugar, llegar al aeropuerto muchísimo antes de la hora de embarque reduce la probabilidad de perder el avión, incluso si la fila se estira horas. Expertos como el director de contenido de Points Guy, Eric Rosen, insisten en que, en el contexto actual, lo “seguro” es llegar al menos 3‑4 horas antes para vuelos domésticos y 4‑5 horas para internacionales.

Otra opción útil es inscribirse en programas que aceleran el paso por seguridad, como TSA PreCheck. Una membresía de cinco años cuesta unos 85 dólares y, en condiciones normales, mantiene los tiempos de espera bajo 10 minutos en la mayor parte de aeropuertos. Estas líneas suelen colapsar menos que las de Scanner estándar, porque hay menos pasajeros y el proceso es más rápido.
Otras opciones privadas, como Clear, usan identificación biométrica y pueden agilizar el trayecto, aunque funcionan en unos 60 aeropuertos y a veces se cierran en los puntos más saturados, como Houston. Clear cuesta alrededor de 209 dólares anuales e incluye TSA PreCheck, por lo que puede ser rentable para quienes viajan con frecuencia.
¿Cómo preparar tu viaje?
Más allá de la llegada temprana y los programas de aceleración, hay hábitos que pueden hacer la diferencia. En primer lugar, solo llevar equipaje de mano, si es posible, evita el caos de facturación y reduce el tiempo total en el aeropuerto. En segundo lugar, organizar desde la casa lo permitido en el equipaje de mano (líquidos en bolsas transparentes, medicinas accesibles, etc.) evita ser llamado a revisión adicional.

Antes de salir, conviene revisar la página web del aeropuerto y sus redes sociales, porque muchos terminales publican alertas generales sobre retrasos de 3, 4 o incluso 5 horas en la fila. También se puede usar Twitter o Instagram buscando etiquetas como el código del aeropuerto (por ejemplo #IAD, #DIA, #MCO), donde viajeros en tiempo real comparten fotos y duraciones de colas.
Para familias latinas que viajan con niños, es útil llevar juguetes pequeños, dispositivos cargados y snacks, porque esos viajes pueden transformarse en esperas interminables. Además, conviene dejar espacio para el imprevisto: un vuelo cancelado o retrasado dentro del mismo día puede convertirse en otra larga fila, y necesitar más tiempo extra que normalmente.
La salud y el estrés de los pasajeros
Los largos tiempos de espera generan estrés, ansiedad y, en algunos casos, crisis menores cuando la fila no avanza y la hora del embarque se acerca. Niños, personas mayores y quienes tienen problemas de salud se ven especialmente afectados por estar horas de pie, con poco espacio y servicios de baño saturados.
En este contexto, medicar o hidratar bien a menores, usar calzado cómodo y llevar un plan de respaldo (como un vuelo alternativo o el contacto de un familiar cerca del aeropuerto) puede aliviar tensiones. Asimismo, estar atento a anuncios de fila “Prioritaria” para personas con discapacidad, menores de edad acompañados y ancianos puede ayudar a reducir la carga física, aunque en muchos lugares las líneas Prioritarias también se han visto colapsadas.
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