El operativo migratorio “Catahoula Crunch” en Nueva Orleans ya no solo se libra en las calles: también se traslada a las pantallas. Las autoridades estatales y federales revisan constantemente las publicaciones en redes sociales y foros en línea. Esto lo hacen para seguir de cerca las críticas, las protestas y el “sentimiento” público sobre las redadas de inmigración. Prestan especial atención a cualquier posible amenaza contra los agentes.
Monitoreo 24/7 del “sentimiento” público
Registros internos de fuerzas policiales detallan que equipos de inteligencia analizan las redes sociales las 24 horas.
Además de buscar riesgos de seguridad, esos reportes dan a varias agencias una idea del clima social. Clasifican las opiniones como favorables o críticas sobre las redadas. También resumen qué mensajes son tendencia entre residentes y activistas.
Los informes describen publicaciones que llaman a grabar a ICE y a la Patrulla Fronteriza durante los operativos, así como mensajes que señalan posibles ubicaciones donde agentes podrían encontrar inmigrantes.
Sin embargo, esos mismos documentos reconocen que, hasta ahora, el monitoreo no detecta amenazas directas contra las fuerzas del orden.
Redadas “contra criminales” y cifras que generan dudas
El Departamento de Seguridad Nacional insiste en que “Catahoula Crunch” se dirige a “extranjeros ilegales criminales”.
Sin embargo, los informes internos revisados por las autoridades locales muestran algo importante. En los dos primeros días de la operación, solo algunas de las 38 personas detenidas tenían antecedentes penales. Esto genera dudas sobre el verdadero alcance del operativo.
Funcionarios locales señalan que esa proporción contradice el discurso oficial y piden más transparencia.
Además, dicen que las agencias federales compartieron poca información con el gobierno local antes de los arrestos. Esto es importante porque la campaña afecta mucho a los barrios con población migrante.
Críticas por posible impacto en la libertad de expresión
El uso de herramientas de inteligencia sobre redes sociales preocupa a legisladores y organizaciones civiles.
Algunos señalan que el monitoreo constante de foros, perfiles y transmisiones podría rozar la intimidación contra ciudadanos que ejercen su derecho a manifestarse y a documentar lo que ocurre en sus comunidades.
El senador estatal Royce Duplessis, demócrata por Nueva Orleans, sostiene que la operación no prioriza la seguridad pública, sino que busca “sembrar miedo y caos” en comunidades inmigrantes.
Desde su punto de vista, el discurso que une migración con violencia crea estereotipos. Esto tensa aún más el ambiente en una ciudad que necesita el trabajo de miles de personas extranjeras.
El papel del centro de fusión de inteligencia en Luisiana
La coordinación entre agencias estatales y federales se concentra en el Centro de Intercambio de Análisis y Fusión de Luisiana.
Desde allí, personal del FBI, de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y de la Policía Estatal monitorea conversaciones en foros como Reddit y otras plataformas donde vecinos comparten información sobre las redadas, rutas de los operativos y consejos para responder ante la presencia de agentes.
Informes internos mencionan publicaciones que acusan a las autoridades de perfilar racialmente barrios hispanos y cuestionan que los arrestos se limiten a personas con antecedentes.
Otros resúmenes señalan que usuarios recuerdan huracanes pasados y el papel clave de inmigrantes en la reconstrucción de la ciudad, como argumento contra la ofensiva migratoria.
Vigilancia de protestas, talleres y “líneas calientes”
Los reportes también documentan actividades de grupos comunitarios que organizan entrenamientos para grabar a agentes, repartir silbatos y difundir una línea telefónica de emergencia para reportar detenciones.
El centro de fusión sigue incluso discusiones sobre la presencia de autoridades migratorias cerca de escuelas primarias y las intervenciones de activistas en el Concejo de la Ciudad.
La Policía Estatal de Luisiana afirma que “permanece vigilante” frente a cualquier incidente que pueda derivar en agresiones a agentes federales o daños a la propiedad.
A la vez, advierte que apoyará arrestos de quienes, a juicio de las autoridades, interfieran con la aplicación de las leyes de inmigración durante protestas o acciones de acompañamiento a detenidos.
Activistas responden: “No estamos haciendo nada ilegal”
Colectivos de base, como Unión Migrante e Indivisible NOLA, rechazan que su labor de documentación y acompañamiento represente una amenaza.
Organizadores comunitarios señalan que solo usan teléfonos, redes y silbatos para informar a vecinos y visibilizar los efectos de las redadas, y que el monitoreo oficial sobre su actividad confirma un clima de criminalización del activismo.
Pese a la vigilancia, estos grupos mantienen las jornadas de información legal, los talleres sobre derechos y la distribución de materiales para que las personas sepan cómo actuar si un operativo toca a su puerta.
En un contexto de nerviosismo y temor, el conflicto entre el discurso de seguridad nacional y la defensa de libertades civiles continúa creciendo con cada nuevo informe de inteligencia y cada redada en las calles de Nueva Orleans.
