¿Éxito o caos? El plan de Trump para la guerra con Irán

Trump lanzó una guerra contra Irán sin consenso en el Congreso ni estrategia clara; analistas advierten entre 3 posibles escenarios.
plan de Trump para la guerra con Irán
EFE

Al entrar el conflicto en su cuarto día, la pregunta que divide a analistas, legisladores y ciudadanos en EE.UU. es la misma: ¿tiene Washington una estrategia real para esta guerra, o está improvisando sobre la marcha? Las respuestas, hasta ahora, son tan contradictorias como las propias justificaciones del gobierno.

Todo comenzó el viernes 27 de febrero de 2026, cuando el presidente Donald Trump autorizó la denominada “Operación Furia Épica”, un ataque combinado con Israel que resultó en más de 1 000 bombardeos en las primeras 24 horas. La operación confirmó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí —máxima autoridad política y religiosa de Irán desde 1989, pilar del régimen islámico fundado por Jomeini en 1979—. Desde entonces, Irán respondió con oleadas sucesivas de misiles y drones contra bases militares, aliados regionales y misiones diplomáticas de EE.UU.

Para la comunidad latina en Estados Unidos, este conflicto no es un asunto lejano. Los precios del petróleo, el riesgo de una recesión por inflación y la posibilidad de un reclutamiento militar futuro son realidades que podrían afectar directamente a millones de familias hispanas.


¿Qué dijo el Pentágono sobre los objetivos de la guerra?

El secretario de Defensa, Pete Hegseth —nombrado por Trump y confirmado por el Senado a inicios de 2025—, prometió este lunes una victoria contundente. Según Univisión, Hegseth declaró desde el Pentágono: “Terminaremos esto con las condiciones de ‘Estados Unidos primero’ que elija el presidente Trump, y de nadie más, como debe ser.” Además, rechazó las comparaciones con Irak: “Esto no es sin final. Esta operación es una clara, devastadora y decisiva misión”.

Sin embargo, sus palabras evocaron de inmediato otro momento histórico. En 2001, el presidente George W. Bush prometió ante una nación sacudida por los ataques del 11 de septiembre que el conflicto “terminaría de la manera y a la hora” que eligiera EE.UU. Lo que siguió fueron 2 guerras que duraron casi 2 décadas. El eco de esa historia alimenta, inevitablemente, los temores de que Washington podría estar repitiendo errores del pasado.

Los objetivos declarados por Hegseth incluyen destruir la armada iraní, desmantelar su programa de misiles y eliminar toda capacidad nuclear. Pero el mismo secretario de Defensa aclaró en una rueda de prensa transmitida por CNN en Español que “esto no es lo que llaman una guerra de cambio de régimen”, lo que genera una aparente contradicción con otras declaraciones de la propia administración.


¿Cuáles son los 3 escenarios posibles para esta guerra?

Analistas de política exterior han identificado 3 escenarios generales. Ninguno es completamente seguro, y cada uno presenta sus propias variables:

Escenario Descripción Probabilidad según analistas
Levantamiento popular Bombardeos debilitan el aparato represivo del régimen; la población iraní se levanta y fuerza un cambio político desde adentro Posible, pero considerado el menos probable
Neutralización militar El nuevo régimen iraní pierde capacidad nuclear, misilística y naval; EE.UU. e Israel logran un resultado aceptable aunque Teherán persiste Más probable según expertos como Elliott Abrams
Vacío de poder tipo Libia Irán colapsa en caos, guerra civil y lucha de facciones; reservas de uranio quedan expuestas a grupos extremistas El peor escenario posible

El historiador y experto en política exterior Max Boot lo resumió con precisión en una conferencia del Consejo de Relaciones Exteriores: “Esta guerra que Trump lanzó es injustificada e ilegal. Eso no significa necesariamente que no tenga éxito.” Boot criticó simultáneamente la arrogancia del presidente, pero reconoció que el éxito militar no está descartado.

Elliott Abrams, miembro destacado del mismo Consejo y exfuncionario de política exterior en la administración Bush, fue más optimista respecto al resultado mínimo posible. “Creo que lo que emergerá de esta guerra es un régimen muy distinto, incluso si persiste”, declaró. “No habrá un líder supremo verdaderamente supremo como lo fueron Jomeini y Jameneí.” Abrams también proyectó que, al concluir el conflicto, Irán podría quedar sin programa nuclear, sin lanzadores de misiles y sin armada operativa.


¿Por qué hay tanta confusión sobre las razones de la guerra?

La administración Trump ha ofrecido, al menos, 3 justificaciones distintas para el conflicto. En primer lugar, el propio Trump habló de un “cambio de régimen” y de dar libertad al pueblo iraní. En segundo lugar, Hegseth enfatizó la necesidad de vengar a estadounidenses muertos por ataques de milicias financiadas por Irán durante la ocupación de Iraq. Y en tercer lugar, el secretario de Estado Marco Rubio argumentó que se trató de una guerra preventiva porque Israel planeaba atacar a Irán de todos modos y las tropas de EE.UU. en la región habrían sufrido represalias inevitables.

Esta falta de coherencia generó críticas bipartidistas. Según CNN, la senadora demócrata Jeanne Shaheen declaró: “Realmente no hay una estrategia clara. Y necesitamos escuchar del presidente qué quiere. Esta es una oportunidad para un verdadero punto de inflexión en Oriente Medio si tenemos éxito. Pero no está del todo claro cómo se desarrollará.”

Por otro lado, algunos analistas ven la imprecisión como una estrategia deliberada. Al mantener los objetivos vagos, Trump se reserva el derecho de declarar la victoria cuando le convenga. Esa flexibilidad, sin embargo, también puede significar que no hay un criterio claro para saber cuándo —o si— la guerra terminó.


¿Qué dice la opinión pública sobre los ataques?

La ciudadanía estadounidense está lejos de ser un bloque unido detrás de la ofensiva. Una encuesta de CNN realizada por SSRS reveló que el 59% de los estadounidenses desaprueba la decisión de emprender acciones militares contra Irán. Además, el 60% afirma que Trump no tiene un plan claro, y el 62% considera que el presidente debería obtener autorización del Congreso para cualquier acción futura.

Este último punto es especialmente delicado. Rubio compareció ante la Cámara de Representantes para explicar por qué la administración atacó a Irán sin solicitar permiso legislativo, lo que constituye una violación potencial de los poderes de guerra reconocidos por el Congreso. La decisión podría volverse en contra del presidente si el conflicto se prolonga.

Trump, por su parte, no descartó del todo el despliegue de tropas en territorio iraní. Según Infobae, Hegseth afirmó que EE.UU. “irá tan lejos como necesite ir”, sin cerrar la puerta a una intervención terrestre.


Justificaciones declaradas por la administración Trump para la guerra

Fuente Justificación declarada
Donald Trump Cambio de régimen; dar libertad al pueblo iraní; destruir el programa nuclear
Pete Hegseth (Secretario de Defensa) Vengar a estadounidenses muertos por milicias iraníes en Iraq
Marco Rubio (Secretario de Estado) Guerra preventiva para proteger tropas de EE.UU. ante un inminente ataque israelí
Rubio ante el Congreso Destruir la capacidad nuclear de Irán antes de que sea irreversible

¿Puede EE.UU. ganar una guerra en Oriente Medio sin tropas en el terreno?

La historia ofrece pocas respuestas alentadoras. El propio Trump abordó este tema durante su primera gira al extranjero de su segundo mandato, en Arabia Saudita. En esa ocasión declaró: “Los llamados ‘constructores de naciones’ destruyeron muchas más naciones de las que construyeron, y los intervencionistas intervinieron en sociedades complejas que ni siquiera ellos mismos comprendían.” Sin embargo, hoy su administración podría estar cometiendo una variante del mismo error que entonces criticaba.

Resulta difícil encontrar un precedente histórico en el que el poder aéreo, por sí solo, haya desencadenado un cambio de régimen y el nacimiento de un estado sucesor estable. Libia es el ejemplo más reciente y más sombrío: la intervención de la OTAN en 2011 derrocó al dictador Muamar Gadafi, pero dejó al país sumido en una guerra civil que persiste hasta hoy. Ese es precisamente el “escenario Libia” que analistas como Max Boot temen para Irán.

Existe además otro factor que complica el panorama. Trita Parsi, cofundadora del Instituto Quincy para una Gestión Responsable del Estado —un centro de análisis de política exterior con sede en Washington—, señaló que la estrategia iraní no es ganar militarmente, sino sobrevivir el suficiente tiempo para erosionar políticamente la presidencia de Trump. “Su medida del éxito no es necesariamente ganar la guerra. Solo necesitan acercarse lo más posible a la destrucción de la presidencia de Trump antes de perder”, afirmó Parsi.


Preguntas frecuentes sobre la guerra de Trump con Irán

¿Qué es la “Operación Furia Épica”?
Es el nombre oficial de la ofensiva combinada de EE.UU. e Israel contra Irán, autorizada por Trump el 27 de febrero de 2026. En sus primeras 24 horas, las fuerzas aliadas lanzaron más de 1 000 ataques contra objetivos estratégicos iraníes.

¿Quién era el ayatolá Jameneí?
Alí Jameneí fue el líder supremo de Irán desde 1989 hasta su muerte durante la operación. Era la máxima autoridad política y religiosa del país, con poder sobre el ejército, la judicatura y las principales decisiones de Estado.

¿Por qué no pidió Trump autorización al Congreso?
La administración argumentó que el presidente tiene facultades constitucionales como comandante en jefe para actuar ante amenazas inminentes. No obstante, el 62% de los estadounidenses considera que debería obtener esa autorización, según la encuesta de CNN.

¿Qué implicaciones tiene la guerra para la economía latina en EE.UU.?
El bloqueo del estrecho de Ormuz —por donde transita el 20% del crudo mundial— podría disparar los precios del combustible. Eso elevaría la inflación y afectaría directamente el costo de vida de las familias latinas de bajos y medianos ingresos.

¿Podría haber un reclutamiento militar obligatorio?
Por ahora, no existe ninguna propuesta activa de reclutamiento obligatorio. Sin embargo, si el conflicto se prolonga, el debate político podría reactivarse. El Servicio de Selección Selectiva —el organismo federal encargado del registro militar— mantiene activo el registro obligatorio para hombres entre 18 y 25 años.

¿Qué diferencia hay entre esta guerra y las de Iraq y Afganistán?
La principal diferencia declarada por el Pentágono es la ausencia de tropas terrestres masivas y el foco en bombardeos quirúrgicos. Sin embargo, críticos como el historiador Max Boot advierten que las guerras en Oriente Medio rara vez siguen el guión inicial que Washington diseña.

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