El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, causó mucha controversia. Justificó la muerte de Renee Nicole Good. Ella era una mujer de 37 años. Fue baleada por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis. Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, Vance aseguró que la víctima “se lo buscó” y afirmó, sin pruebas, que estaba vinculada con una “red de izquierda adoctrinada”.
Vance justifica el accionar del ICE
Ante periodistas, el vicepresidente Vance defendió al agente involucrado en el tiroteo ocurrido el miércoles. “No estoy contento de que una mujer haya perdido su vida”, expresó. “Pero tampoco estoy contento de que estuviera en una protesta violando la ley e interfiriendo con acciones policiales”, insistió el funcionario republicano.
Según el Gobierno federal, Good conducía una camioneta vinotinto e intentó atropellar a los agentes, una versión que calificó el hecho como “terrorismo doméstico”. Sin embargo, grabaciones difundidas por medios locales muestran que el vehículo no estaba lo suficientemente cerca como para representar una amenaza inmediata.
“Una tragedia que ella se buscó”
Vance elevó el tono de su discurso al insistir en que “fue una tragedia que ella se buscó”. Aseguró que “la mejor forma de calmar los ánimos es decirle a la gente que vote. Si tienen preocupaciones sobre la política migratoria, deben hacerlo. No deben acosar ni incitar a la violencia contra nuestros oficiales”.
El vicepresidente agregó que el agente que disparó había estado involucrado seis meses atrás en otro incidente similar, en el que “un auto lo arrastró”, lo cual, según él, explicaría su sensibilidad ante la posibilidad de ser atropellado nuevamente. “¿No creen que tal vez estaba alerta ante ese tipo de situaciones?”, preguntó Vance a los reporteros.
La Casa Blanca respalda la versión oficial
El Gobierno de Donald Trump cerró filas tras las declaraciones de Vance. Tanto el presidente como la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, aseguraron que los disparos estuvieron justificados. Aun así, el manual de capacitación de ICE prohíbe expresamente disparar a un vehículo en movimiento, salvo en circunstancias extremas donde exista riesgo inminente de muerte.
Funcionarios demócratas, entre ellos el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, calificaron las declaraciones del vicepresidente como “propaganda política” y cuestionaron que la Administración intente influir en la investigación mientras sigue abierta una pesquisa del FBI para determinar responsabilidades.
Un papel más activo para Vance
La aparición del vicepresidente en la sala de prensa de la Casa Blanca no pasó desapercibida. Vance había mantenido un perfil bajo durante los últimos meses, y su presencia este jueves se interpretó como una señal de que la Casa Blanca busca que participe más activamente en los temas de seguridad y migración.
Durante la conferencia, también anunció la creación de un cargo especial en la Fiscalía General para investigar presuntos fraudes en guarderías administradas por personas de ascendencia somalí en Minnesota, aunque la conferencia se centró casi por completo en el tiroteo de Minneapolis.
Señalamientos sin evidencia
A pesar de que no existe prueba alguna que vincule a Renee Good con grupos extremistas, Vance insistió en que la mujer formaba parte de una “red radical de izquierda” que pretendía “entorpecer la labor del presidente al aplicar la ley migratoria”.
Cuando los periodistas le preguntaron si no estaba adelantándose a las investigaciones, Vance dijo que algunos hechos “no están en tela de duda”. “Aquí tenemos a una mujer que quiso obstruir una operación legítima. Ella dirigió su auto hacia un oficial y aceleró, eso no se puede debatir”, sostuvo. Luego añadió: “Puedo creer que su muerte fue una tragedia y, al mismo tiempo, reconocer que fue una tragedia que ella se buscó”.
Un cierre con tono desafiante
Antes de abandonar la sala de prensa, el vicepresidente arremetió contra los medios presentes. “Es irresponsable sugerir al pueblo estadounidense que un agente que se defendió de que lo atropellaran podría ser culpable de homicidio”, declaró. “Hay que ser más cuidadosos con lo que decimos”, añadió con evidente molestia.
Mientras las investigaciones federales avanzan, el caso de Renee Good se ha convertido en un nuevo punto de tensión entre la Administración Trump y las autoridades demócratas de Minnesota, un estado que ha sido escenario constante de choques entre fuerzas federales y manifestantes.









