El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, desató una ola de críticas y burlas en redes sociales tras afirmar en una entrevista que la Segunda Guerra Mundial terminó con negociaciones, ignorando que el conflicto culminó con la rendición incondicional de Alemania y Japón. Sus comentarios, emitidos el 24 de agosto de 2025 en el programa Meet the Press de NBC, buscaban defender la estrategia de mediación del presidente Donald Trump en el conflicto entre Rusia y Ucrania, pero terminaron generando controversia por su inexactitud histórica.
Un error histórico que no pasó desapercibido
Durante la entrevista con Kristen Welker, Vance explicó que las negociaciones son esenciales para resolver conflictos, citando como ejemplo la Segunda Guerra Mundial. “Si nos remontamos a cada conflicto importante en la historia de la humanidad, todos terminan con algún tipo de negociación”, afirmó. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial finalizó con la rendición incondicional de Alemania el 7 de mayo de 1945 y de Japón el 2 de septiembre de 1945, tras los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. Esta afirmación provocó reacciones inmediatas en redes sociales, con usuarios señalando el error.
Por ejemplo, un usuario escribió: “¡Vance dice que la Segunda Guerra Mundial terminó en negociaciones! Que alguien le hable de Hiroshima”. Otro comentó: “La Segunda Guerra Mundial terminó con exactamente lo opuesto a una negociación”. Las críticas destacaron que Vance, un exmarine y corresponsal de combate, debería conocer mejor la historia de uno de los conflictos más estudiados del siglo XX.
Contexto de las declaraciones
Vance defendía el enfoque de Trump para mediar en el conflicto entre Rusia y Ucrania, que lleva más de tres años y ha dejado 43,000 muertos, según estimaciones de la ONU. Respondiendo a preocupaciones sobre posibles concesiones territoriales por parte de Ucrania, Vance aseguró que serán los ucranianos quienes decidan las fronteras de su país. “No los obligaremos ni los detendremos, porque no es nuestro país”, dijo, subrayando que EE.UU. actúa como mediador, no como parte activa en las negociaciones.
Además, el vicepresidente destacó que Trump está buscando un “término medio” para detener la violencia, un cambio notable respecto a su postura inicial de imponer sanciones severas a Rusia. En una cumbre en Anchorage el 15 de agosto, Trump y el presidente ruso Vladimir Putin no lograron un alto al fuego, aunque acordaron continuar las conversaciones. El lunes pasado, Trump recibió al presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy en la Casa Blanca, pero las negociaciones siguen estancadas.
Reacciones en Ucrania y Rusia
El 24 de agosto, mientras Ucrania celebraba su 34º Día de la Independencia, Zelenskyy reiteró en Kyiv que su país no cederá territorios ocupados por Rusia, una postura que choca con la idea de negociación promovida por Vance. Ese mismo día, Ucrania lanzó 48 drones contra instalaciones rusas, mientras Rusia atacó infraestructura energética en el este de Ucrania, según el Ministerio de Defensa ucraniano. El ministro ruso de Exteriores, Sergey Lavrov, descartó una reunión inmediata entre Putin y Zelenskyy, acusando a Occidente de bloquear el diálogo con “condiciones absurdas”.
Por su parte, el enviado estadounidense Keith Kellogg, presente en Kyiv junto al primer ministro canadiense Mark Carney, reafirmó el apoyo de EE.UU. a Ucrania, que ha recibido 59,000 millones de dólares en asistencia militar desde 2022, según el Departamento de Estado. Sin embargo, la sugerencia de Vance sobre posibles concesiones territoriales generó críticas de líderes europeos, como el canciller alemán Olaf Scholz, quien pidió claridad sobre la postura estadounidense.
Un cambio de tono en la Casa Blanca
El énfasis de Vance en la mediación marca un giro respecto a las amenazas de Trump de imponer “consecuencias severas” a Rusia, incluyendo sanciones económicas y restricciones al comercio de petróleo. En julio, EE.UU. impuso un arancel del 50% a bienes indios por compras de petróleo ruso, pero evitó sancionar a China, el mayor comprador. Este cambio ha sido interpretado como un intento de equilibrar la presión económica con el diálogo, aunque no ha logrado avances concretos.
Pese a todo, el error histórico de Vance ha opacado su mensaje diplomático. Mientras las negociaciones entre Rusia y Ucrania siguen en punto muerto, las críticas en redes sociales y la prensa internacional continúan destacando la equivocación, poniendo en entredicho la credibilidad del vicepresidente en un momento clave para la política exterior de EE.UU.
