El primer ministro de Canadá, Mark Carney, anunció este miércoles que su país reconocerá formalmente al Estado de Palestina durante la próxima Asamblea General de la ONU, en septiembre. Esta decisión marca un giro significativo en la política exterior canadiense y responde a la creciente crisis humanitaria en Gaza y Cisjordania. Pero, ¿qué motivó este cambio y cuáles son sus implicaciones?
Una respuesta al sufrimiento palestino
Carney justificó la decisión como una reacción al “insoportable sufrimiento” del pueblo palestino, atribuido a las acciones de Israel, como el bloqueo de ayuda humanitaria en Gaza, la violencia de colonos en Cisjordania y los planes de anexión de territorios palestinos. En una rueda de prensa en Ottawa, el primer ministro subrayó que Canadá ha defendido durante décadas una solución de dos Estados, con un Palestina independiente y viable coexistiendo en paz con Israel. Sin embargo, afirmó que este objetivo se ha vuelto inalcanzable debido al deterioro de la situación.
“El nivel de sufrimiento humano en Gaza es intolerable y está empeorando rápidamente”, declaró Carney. Aunque reconoció el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y su rechazo a la solución de dos Estados, el líder canadiense señaló al gobierno israelí como el principal responsable de la crisis humanitaria, por permitir que las condiciones en la región se agraven.
Compromiso con reformas palestinas
Además, Carney destacó que la decisión de reconocer a Palestina está condicionada a reformas estructurales. En conversaciones con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, el primer ministro expresó su apoyo a la celebración de elecciones generales en 2026 y a la desmilitarización del territorio palestino. “Queremos un Estado palestino que sea viable y soberano, pero esto requiere cambios significativos”, afirmó.
Por lo tanto, Canadá ha dejado claro que Hamás no podrá participar en las elecciones de 2026 ni formar parte del futuro gobierno palestino. Carney también exigió la liberación inmediata de los rehenes retenidos por el grupo desde el ataque de 2023. “Hamás debe desarmarse y quedar fuera de la gobernanza de Palestina”, enfatizó, subrayando que la estabilidad de la región depende de estas condiciones.
Cooperación internacional para la paz
En un esfuerzo por abordar la crisis humanitaria, Canadá está colaborando con países como Jordania para garantizar que la ayuda llegue a Gaza en los próximos días. Carney anunció que su gobierno intensificará los esfuerzos con otros socios internacionales para desarrollar un plan de paz creíble. Este plan incluirá mecanismos de gobernanza y seguridad para Palestina, así como estrategias para asegurar el flujo constante de asistencia humanitaria.
Pese a todo, el reconocimiento de Palestina por parte de Canadá podría generar tensiones con Israel, que ha criticado decisiones similares de otros países. En mayo de 2024, España, Noruega e Irlanda reconocieron a Palestina, lo que provocó una reacción airada del gobierno israelí, que retiró a sus embajadores de esos países. Canadá, sin embargo, busca posicionarse como un mediador en el conflicto, promoviendo el diálogo y la cooperación regional.
Un contexto global en cambio
El anuncio de Carney se produce en un momento de creciente presión internacional para abordar la situación en Palestina. Según la ONU, más de 41.000 personas han muerto en Gaza desde octubre de 2023, y 1,9 millones de palestinos han sido desplazados. La decisión de Canadá también refleja un cambio en la opinión pública de ese país, donde encuestas recientes muestran que el 58 % de los canadienses apoyan el reconocimiento de Palestina como Estado.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención los próximos pasos de Canadá. El reconocimiento en la Asamblea General de la ONU podría inspirar a otros países a seguir el mismo camino, fortaleciendo la posición de Palestina en el escenario global. Por ahora, la prioridad de Ottawa es clara: aliviar el sufrimiento en Gaza y sentar las bases para una paz duradera en la región.









