Un sacerdote de la iglesia St. Jerome, ubicada en la comunidad de Rogers Park en Chicago, se ha convertido en símbolo de solidaridad para los inmigrantes tras evitar que fueran arrestados por agentes de ICE. El religioso, al terminar una misa reciente, alertó a sus feligreses sobre la presencia de oficiales en los alrededores del templo y organizó voluntarios para acompañarlos a sus hogares y ponerlos a salvo.
Un video grabado por los asistentes muestra al sacerdote durante la ceremonia, mientras pide calma y da instrucciones directas. “Los que tienen bebés pueden salir también con ellos. Van a acompañarles a sus casas, porque creo que están en peligro”, expresó ante el grupo. Su mensaje desató una rápida movilización de fieles y voluntarios, que ayudaron a transportar discretamente a varias familias hacia lugares seguros.
Un acto de protección en medio del miedo
De acuerdo con los asistentes al servicio religioso, el aviso del sacerdote permitió que decenas de inmigrantes hispanos evitaran ser detenidos. Entre ellos había familias con niños y personas en situación irregular que residen en el vecindario. Luis Kevin Isla, uno de los voluntarios que participó en la evacuación, relató que “poco a poco sacamos a la gente para llevarlas a sus casas o carros y se fueran con cuidado”. La operación se desarrolló con precaución y en completo silencio para no llamar la atención de los agentes.
Otro video filmado desde el exterior del templo muestra a oficiales de ICE estacionados cerca del recinto, observando mientras los asistentes se retiraban. La tensión fue evidente, especialmente entre quienes temen procesos de deportación. Un voluntario, identificado como Fidelmar García, comentó que “había mucha gente con miedo”, lo que refleja el creciente ambiente de temor provocado por las recientes redadas en la zona norte de Chicago.

Vecinos del área confirmaron que los agentes se encontraban allí como parte de la llamada operación Midway Blitz, desplegada para detener inmigrantes con órdenes judiciales pendientes. Sin embargo, la presencia en lugares religiosos ha generado críticas entre diferentes congregaciones. Muchas de ellas advierten que la intervención dentro de espacios de culto vulnera derechos básicos de privacidad y libertad de asociación.
La rápida reacción del sacerdote fue considerada por muchos como un acto humanitario y valiente frente a la presión migratoria que viven miles de familias hispanas. Su intervención coincidió con un aumento de los operativos de ICE en comunidades de mayoría latina, lo que ha provocado que numerosos inmigrantes eviten lugares públicos o religiosos por miedo a ser arrestados.
Iglesias vacías por temor a nuevas redadas
El impacto de las recientes redadas se ha sentido en otras comunidades religiosas. En la iglesia metodista Lincoln, también ubicada en Chicago, la pastora Emma Lozano informó que la asistencia a los servicios se ha reducido drásticamente. En una ceremonia reciente, apenas tres personas acudieron al culto en español, un reflejo del temor generado por los operativos federales.
“La mayoría de nuestras familias del grupo de alabanza en español son mixtas, y sabemos que los niños no van a llegar sin sus padres”, afirmó Lozano. Para la líder religiosa, el miedo a la detención ha paralizado actividades comunitarias que eran esenciales para mantener el contacto entre los feligreses y ofrecer ayuda espiritual a las familias migrantes.

Ante la situación, la congregación decidió retomar servicios en línea, tal como se hizo durante la pandemia de COVID-19. Lozano explicó que esta medida busca garantizar seguridad y mantener el acompañamiento espiritual sin exponer a los asistentes. “Yo siento que es temporal, porque Dios no nos va a abandonar”, dijo la pastora frente a la cámara durante una transmisión reciente.
La decisión refleja un escenario de incertidumbre en el que iglesias, templos y centros comunitarios han reducido su presencia física para evitar posibles confrontaciones con los agentes federales. En distintos barrios de Chicago, voluntarios han comenzado a organizar redes de información rápida para alertar sobre operativos de ICE, coordinando rutas seguras para quienes se desplazan a trabajos o actividades religiosas.
Miedo y solidaridad entre la comunidad inmigrante
Este accionar ha sido ampliamente reconocida por organizaciones locales que brindan apoyo a inmigrantes. Su gesto simboliza el papel que desempeñan las iglesias como refugios morales y comunitarios en medio del ambiente de persecución. Desde hace años, templos católicos y metodistas de Chicago han funcionado como puntos de asistencia tanto legal como emocional para quienes enfrentan el riesgo de deportación.
La crisis por las redadas ha intensificado el sentimiento de vulnerabilidad entre las familias hispanas. Muchos padres han optado por no asistir a reuniones públicas ni actividades escolares, lo que afecta la integración social y educativa de sus hijos. En este contexto, las acciones de líderes comunitarios y religiosos se han convertido en una línea de contención frente al miedo.
Por ahora, la comunidad de Rogers Park ha reiterado su apoyo al sacerdote que evitó la detención de los feligreses. Algunos vecinos han manifestado que su intervención dejó en claro la importancia de mantener espacios de fe libres de intimidación y vigilancia. Mientras tanto, las autoridades migratorias no han emitido declaraciones sobre el operativo cerca de la iglesia.
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