La presencia de agentes del ICE en los aeropuertos de Estados Unidos y el aumento de revisiones a teléfonos y computadoras han encendido la alarma entre viajeros, especialmente entre la comunidad latina. En puntos fronterizos, los agentes federales tienen facultades para revisar dispositivos electrónicos. Pueden revisar contenido almacenado e incluso cuestionar el ingreso al país si encuentran información que consideran comprometedora.
¿Pueden revisar tus dispositivos en el aeropuerto?
En Estados Unidos, las autoridades de aduanas y migración pueden revisar equipos electrónicos en fronteras, aeropuertos internacionales y puertos de entrada. Esto se lleva a cabo bajo el marco de controles de seguridad y de inmigración. Eso incluye teléfonos, computadoras portátiles, tabletas, memorias USB y otros dispositivos que viajen contigo.
Los agentes pueden pedir que desbloquees el equipo, revisar fotos, mensajes, correos, historial de navegación y carpetas de documentos, todo en el marco de la “inspección de rutina”. Aunque existen límites constitucionales sobre la privacidad, en la práctica esos controles se aplican con amplia discreción. Y muchos viajeros aceptan revisar sus celulares para evitar retrasos o problemas mayores.
¿Qué riesgos hay al mostrar tu celular a ICE?
El acceso a chats privados, fotos personales, mensajes familiares o detalles sensibles puede ser usado para cuestionar tu identidad, tu estatus migratorio o incluso tus vínculos con ciertas redes sociales. En casos extremos, la información de un dispositivo ha sido motivo de entrevistas más largas. Piden de documentación adicional o, en contados episodios, la negativa de entrada al país o la detención cautelar.
Además, el hecho de que el agente vea redes sociales, grupos de WhatsApp o publicaciones puede ser interpretado de forma subjetiva. Por eso, muchos expertos en seguridad digital y organizaciones de derechos civiles recomiendan extremar el cuidado antes de cruzar un control migratorio en aeropuertos o fronteras.
¿Qué hacer con el desbloqueo biométrico?
Antes de pasar por controles de seguridad o aduanas, especialistas en seguridad digital recomiendan desactivar los sistemas de desbloqueo biométrico, como huella digital y reconocimiento facial. Eso dificulta que un agente simplemente toque el dedo o enfoque el rostro y acceda al contenido del equipo sin una contraseña fuerte.

En su lugar, es mejor usar una contraseña segura, de varios dígitos y letras, y evitar códigos muy simples como patrones fáciles o contraseñas de nacimiento. También se sugiere apagar completamente el dispositivo al momento de cruzar el control. Porque eso puede impedir el acceso inmediato a la información almacenada y obliga al agente a usar métodos más lentos o formales.
¿Cómo reducir la información sensible en tu celular?
Otra medida clave para viajeros es eliminar o mover fuera del dispositivo carpetas, chats y archivos sensibles antes de cruzar un aeropuerto que implique paso migratorio. Esto incluye correos laborales detallados, conversaciones sobre trabajos “en negro”, detalles de financiamiento o temas delicados con familiares o amigos.
Algunas acciones recomendadas son:
- Cerrar sesión en aplicaciones innecesarias, como correos personales, servicios bancarios y apps de trabajo.
- Borrar fotos o documentos que puedan implicar problemas (por ejemplo, licencias de otras personas o contratos confidenciales).
- Limitar contactos que puedan ser delicados, como gente con antecedentes migratorios conflictivos.
- Usar herramientas de cifrado para guardar información importante en la nube, de forma que se proteja para el uso posterior del viajero.
Estas prácticas no garantizan que un agente nunca revise tu equipo, pero sí reducen el riesgo de que algo almacenado en el celular sea usado en tu contra o como pretexto para un interrogatorio prolongado.
¿Qué pasa si te piden desbloquear el celular?
Los viajeros tienen el derecho de negarse a desbloquear sus dispositivos, pero esa negativa puede traer consecuencias inmediatas. Los agentes pueden retrasar el ingreso, pedir más documentos, mandar al viajero a una sala secundaria para un interrogatorio más largo, o incluso confiscar el teléfono o la computadora por un tiempo indeterminado.
Cuando un equipo se retiene, las autoridades deben entregar un comprobante oficial de la confiscación. Pero la devolución puede tardar semanas o meses, según el caso. Eso representa un problema para quienes dependen de esos dispositivos para el trabajo, las comunicaciones familiares o los trámites migratorios.
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