El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció nuevos requisitos para los permisos de trabajo. Estos cambios en el permiso laboral para migrantes afectan a miles de migrantes que necesitan el Documento de Autorización de Empleo (EAD) para trabajar legalmente.
¿De que va la reducción?
En primer lugar, uno de los cambios más significativos es la reducción del período máximo de validez de los permisos laborales. A partir del 5 de diciembre de 2025, USCIS decidió que los EADs tengan un máximo de 18 meses de vigencia, en lugar de los cinco años que podían alcanzar anteriormente. Este ajuste se aplica tanto a nuevas solicitudes como a renovaciones presentadas a partir de esa fecha.
Además, el propósito declarado de esta modificación es permitir controles de antecedentes más frecuentes. Se argumenta que revisiones más regulares ayudarán a detectar fraudes o supuestos riesgos a la seguridad nacional. Para ello, USCIS, bajo dirección de la administración actual, ha vinculado la reforma con medidas más amplias para “reforzar la vigilancia migratoria”.
Fin de extensiones automáticas
Por otra parte, otro requisito nuevo impuesto por USCIS es la eliminación de la extensión automática de la autorización de empleo para personas que presentan una solicitud de renovación de su EAD a partir del 30 de octubre de 2025. Esto significa que, salvo raras excepciones, una vez que el permiso laboral expira, el migrante debe detenerse legalmente de trabajar hasta que se apruebe la nueva autorización.
Anteriormente, ciertos solicitantes podían contar con una extensión automática de 540 días mientras esperan la aprobación de su renovación. Esta situación estaba diseñada para evitar interrupciones en su empleo legal. Pero con la nueva regla, esa protección queda cancelada para la mayoría de casos.

¿Quiénes se ven afectados?
Estos cambios inciden especialmente en refugiados, solicitantes de asilo y personas con peticiones de ajuste de estatus pendientes que dependen de un EAD para trabajar legalmente en EE. UU. También impacta a quienes solicitan beneficios humanitarios o protección migratoria. En consecuencia, solicitan permisos laborales mientras esperan decisiones migratorias.
Por el contrario, ciertos titulares de visas que ya incluyen autorización laboral (por ejemplo, H-1B o L-1) no se ven directamente afectados por estos cambios, ya que no dependen del EAD para trabajar.









