El hijo adulto de la congresista demócrata Ilhan Omar fue detenido el sábado en Minnesota por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Según la legisladora, los oficiales le exigieron comprobar su ciudadanía estadounidense antes de dejarlo en libertad.
Omar relató que su hijo había hecho una parada en una tienda de Target cuando agentes del ICE lo interceptaron y le solicitaron identificar su estatus migratorio. “Ayer, después de hacer una parada en Target, fue detenido por agentes de ICE”, narró la representante por Minnesota. “Una vez que pudo mostrar su pasaporte, lo dejaron ir”.
Omar acusa discriminación racial
Durante una entrevista con la cadena local WCCO-TV, Ilhan Omar calificó el incidente como un ejemplo de “discriminación racial” contra miembros de la comunidad somalí en su estado.
“Buscan a jóvenes de aspecto somalí que creen que son indocumentados. Es un patrón preocupante y una práctica que debe detenerse”, señaló la congresista.
Minnesota alberga a más de 80,000 personas de origen somalí, una de las concentraciones más grandes de inmigrantes de ese país en Estados Unidos. La representante recordó que llegó al país a los 12 años. Huyó de la guerra civil en Somalia. Calificó el incidente como un reflejo del trato que reciben las minorías en su distrito.
ICE guarda silencio sobre el caso
Los portavoces de ICE y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no respondieron a solicitudes de comentarios. La oficina de la congresista no dio más detalles sobre la detención. Un funcionario federal dijo que la agencia no hace operativos específicos contra inmigrantes somalíes.
Pese a estas declaraciones, las palabras de Omar avivaron el debate sobre el perfilamiento racial en los operativos migratorios. Activistas locales denunciaron que este tipo de detenciones afectan a ciudadanos estadounidenses únicamente por su origen étnico o apariencia.
En redes sociales, diversos líderes comunitarios exigieron una revisión de los procedimientos de ICE y mayor transparencia sobre las razones por las cuales se producen este tipo de encuentros en entornos cotidianos.
Una tensión política que crece en Minnesota
El suceso ocurrió apenas días después de que Ilhan Omar enviara una carta al Departamento de Seguridad Nacional expresando su preocupación por las operaciones migratorias recientes en Minnesota.
La congresista, junto a otros legisladores demócratas, también firmó una misiva dirigida al DHS solicitando una explicación sobre la promesa del expresidente Donald Trump de poner fin de inmediato a las protecciones temporales otorgadas a inmigrantes somalíes radicados en suelo estadounidense.
Estas medidas han generado polémica dentro de la comunidad migrante, pues afectan a miles de personas protegidas bajo programas especiales, como los provenientes de Haití, Afganistán y Venezuela.
Trump y sus críticas hacia Omar y los somalíes
Donald Trump ha mantenido una relación tensa con Ilhan Omar y la comunidad somalí en general. En varios discursos públicos, el exmandatario ha utilizado comentarios despectivos al referirse al país africano y a los refugiados que provienen de allí.
“Siempre acogemos a gente de Somalia, lugares que son un desastre”, dijo Trump recientemente ante una multitud en Mount Pocono, Pennsylvania. “Asquerosos, sucios, repugnantes, plagados de delincuencia”.
Las declaraciones provocaron una oleada de críticas por parte de grupos de derechos humanos y líderes políticos demócratas. Para Omar, esos comentarios contribuyen a un clima de odio que se traduce en incidentes como el que vivió su hijo.
Preocupación por los crímenes y estigmatizaciones
El renovado interés político de Trump por Minnesota surgió después de un reporte que detalló el involucramiento de varios individuos de ascendencia somalí en un caso de fraude relacionado con fondos de ayuda por la pandemia de COVID-19.
The New York Times informó que decenas de personas fueron condenadas por malversar cerca de 1,000 millones de dólares. Sin embargo, Omar subrayó que esos casos no pueden usarse para estigmatizar a toda una comunidad. “Aquí, en Estados Unidos, no culpamos a toda una comunidad por los delitos de un individuo”, afirmó.
La congresista apuntó que la generalización solo fomenta el racismo y la división social. “Como habitantes de Minnesota, también estamos indignados por el fraude con el dinero de nuestros impuestos, pero eso no justifica el acoso hacia miles de personas inocentes”, añadió.
Mientras el caso genera repercusiones políticas, diversos colectivos planean pedir a las autoridades estatales una reunión con ICE para discutir los límites de sus procedimientos y las medidas para evitar abusos en el futuro.
