Un inmigrante salvadoreño, residente legal en Estados Unidos, fue multado por agentes de ICE en la ciudad de Chicago por no portar su green card. El caso ha generado sorpresa entre abogados y activistas migratorios, pues no existen antecedentes recientes de sanciones similares en la región. Según el testimonio del afectado, la multa asciende a 130 dólares, emitida durante un operativo de verificación migratoria en el vecindario de Rogers Park.
El hombre, identificado como Rubén Antonio Cruz, de 60 años, relató que se encontraba sentado junto a un amigo cuando un vehículo se detuvo frente a ellos. De inmediato, varios oficiales bajaron del automóvil y comenzaron a interrogarlos sobre su estatus migratorio. Los agentes pertenecían al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, más conocido como ICE, que realiza inspecciones aleatorias en distintas zonas urbanas del país.
Cruz explicó que los oficiales le pidieron mostrar su documentación de residencia. El residente respondió que su tarjeta se encontraba en casa y que podía acompañarlos hasta su domicilio para presentarla. Los agentes se negaron a aceptar la propuesta y, en su lugar, lo subieron a una camioneta para realizar una verificación de identidad. “Me sorprendieron, porque yo estaba mirando mi teléfono y de pronto se bajan, derechito hacia mí”, explicó el salvadoreño.
Un caso poco común en la política migratoria
El encuentro tuvo lugar el 9 de octubre y representa un precedente inusual. Tras confirmar su estatus legal, los oficiales decidieron liberarlo, aunque le entregaron una multa por no portar su green card. El documento oficial, según la notificación, fue emitido bajo la disposición federal que obliga a los residentes permanentes a portar una identificación migratoria en todo momento.
Abogados locales en Chicago indicaron que si bien esa obligación existe en la ley, no es habitual que se impongan sanciones por incumplirla. El abogado migratorio Salvador Cicero, radicado en Illinois, señaló que “todos los residentes legales deben portar su tarjeta, pero nunca antes habíamos escuchado de una multa por este motivo”. La medida ha provocado debate sobre los límites de las acciones de ICE y sobre si estas actitudes buscan desincentivar la confianza entre la comunidad inmigrante y las autoridades.
El propio Cruz, quien padece problemas cardíacos, contó que fue mantenido dentro del vehículo de los agentes durante varios minutos, mientras verificaban sus datos. “Daban vueltas por la cuadra mientras hacían llamadas por radio”, explicó. Aseguró que durante todo el proceso se sintió nervioso, pero colaboró en todo momento. Finalmente, fue liberado cuando los agentes confirmaron que su residencia era legal, aunque recibió el comprobante de la sanción administrativa.
Las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no han emitido declaración sobre este caso ni sobre si se planea aplicar de manera sistemática esa regla legal. En tanto, la Oficina de ICE en Chicago ha incrementado su presencia en vecindarios con alta población hispana, dentro de operativos regulares que buscan identificar a personas con órdenes de deportación.
El impacto entre inmigrantes
Según la normativa migratoria federal, todo residente permanente debe portar su tarjeta de residencia en todo momento y mostrarla a las autoridades cuando sea requerido. Sin embargo, expertos señalan que rara vez se aplican multas por no hacerlo, salvo en casos de investigaciones mayores. Esta acción ha sido calificada como un uso inusual de esa regla, especialmente cuando se trata de residentes con estatus regular.
El incidente de Rubén Antonio Cruz reaviva un debate sobre la relación entre ICE y las comunidades inmigrantes. Algunos líderes comunitarios opinan que operativos de este tipo incrementan la desconfianza y el temor entre personas que viven legalmente en el país. En barrios como Rogers Park, organizaciones locales han reportado un aumento en las llamadas de residentes preocupados por controles migratorios.

Cruz continúa sorprendido por lo sucedido y ha pedido orientación legal para determinar si puede apelar la sanción. Aunque la infracción no afecta su estatus migratorio, representa un precedente preocupante para muchos residentes permanentes. “Yo no sabía que podían multar por eso. Siempre llevo mis papeles, pero ese día los dejé en casa”, comentó.
El caso también ha reavivado discusiones sobre el alcance de las facultades de ICE y la necesidad de informar mejor a las comunidades inmigrantes sobre sus derechos y obligaciones. Abogados especializados insisten en que portar la tarjeta de residencia sigue siendo un requisito legal, aunque rara vez sea exigido en la práctica fuera de aeropuertos o puntos fronterizos.
Temor y desconfianza en comunidades inmigrantes
Incidentes como este generan temor en comunidades de inmigrantes ya asentadas en ciudades como Chicago. En vecindarios de mayoría hispana, algunas asociaciones han empezado a distribuir folletos informativos que recuerdan la importancia de portar la green card y conservar una copia segura en el hogar. Estas acciones buscan prevenir sanciones y evitar interacciones prolongadas con agentes migratorios.
En estados del medio oeste, organizaciones civiles han advertido que los operativos de ICEpodrían intensificarse durante los próximos meses. Abogados y activistas recomiendan a los residentes permanentes mantener sus documentos actualizados y disponibles, además de conocer sus derechos ante procedimientos de verificación.
Por ahora, el caso de Rubén Antonio Cruz sigue sin respuesta oficial por parte de las autoridades federales. Su experiencia ha servido como advertencia para otros residentes legales, que reconocen la necesidad de estar siempre preparados. En medio de la confusión y la preocupación, el hombre repite el consejo que ahora comparte con su comunidad: “Lleven sus papeles, porque nunca se sabe cuándo los van a pedir”.
