La llegada de remesas a México registró un preocupante retroceso a principios de 2026, lo que confirma una tendencia a la baja que afecta directamente a millones de familias. Durante el mes de enero, el país recibió un total de 4,594 millones de dólares enviados por mexicanos en el exterior, según datos oficiales del Banco de México (Banxico). Esta cantidad representa una caída del 1.4% en comparación con los 4,660 millones de dólares reportados en el mismo mes del año 2025.
Este descenso significativo ocurre en un contexto de políticas antiinmigratorias más estrictas impulsadas desde Estados Unidos. A pesar de la reducción en el flujo total de dinero, los datos muestran que el envío promedio por persona experimentó un ligero aumento. En enero de 2026, cada operación fue de 401 dólares en promedio, lo que significa un alza del 3.9% frente a los 385 dólares enviados en enero del año pasado.
En otras palabras, aunque ingresó menos dinero en conjunto, aquellos connacionales que lograron enviar recursos mandaron cantidades un poco mayores para ayudar a sus familias. Banxico detalló que el retroceso fue resultado directo de una disminución del 5.2% en el número total de operaciones registradas durante ese mes. Esta situación rompe la racha de varios meses consecutivos con ingresos por encima de los 5,000 millones de dólares.
¿Cuál es el impacto anual de esta caída?
La caída de enero no es un hecho aislado, sino que sigue una tendencia negativa que se observó durante todo el año 2025. Al cierre de ese año, México recibió 61,791 millones de dólares en remesas, lo que significó una drástica disminución anual del 4.6%. Según los registros oficiales, esta fue la primera caída reportada después de 11 años consecutivos de constante crecimiento económico.

El Banco Mundial destacó que la cifra quedó muy por debajo del récord histórico alcanzado durante el año 2024. En ese año, los ingresos por remesas superaron la impresionante marca de los 64,700 millones de dólares. Este dinero representa un ingreso fundamental para millones de hogares mexicanos y equivale aproximadamente al 4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Por otro lado, los mexicanos también enviaron menos dinero hacia el extranjero durante enero de 2026. Las salidas de remesas sumaron 99 millones de dólares, lo que implicó una notable caída del 9.3% respecto al año anterior. El superávit de la cuenta (la diferencia entre entradas y salidas) se ubicó en 4 495 millones de dólares, mostrando también una ligera reducción anual.
¿Cómo afecta el impuesto a los envíos de dinero?
Un factor que genera gran incertidumbre es la propuesta estadounidense de gravar directamente los envíos de dinero. El Gobierno de Estados Unidos impulsó un impuesto del 1% aplicable a las remesas enviadas exclusivamente en dinero en efectivo. Afortunadamente, todas las transferencias electrónicas, que representan más del 90% de los envíos totales, mantienen un impuesto del 0%.

Ante esta medida, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció la implementación de un programa especial de apoyo. Su administración se comprometió a reembolsar a los migrantes mexicanos el monto que paguen por este nuevo gravamen del 1%. Este reembolso se realizará de manera oficial a través de la tarjeta de la entidad gubernamental Financiera del Bienestar (Finabien).
Sheinbaum criticó duramente la propuesta fiscal promovida por la administración del presidente Donald Trump en Washington. Sin embargo, celebró que el proyecto original se haya reducido significativamente desde un 5% inicial hasta el 1% actual. La mandataria calificó esta reducción como una gran victoria lograda gracias a las múltiples cartas enviadas por los paisanos a los senadores estadounidenses.
¿Qué lugar ocupa México en la recepción mundial de remesas?
A pesar de las recientes caídas en los ingresos, la dependencia del país hacia estos fondos extranjeros sigue siendo enorme. Se estima que los mexicanos representan casi la mitad de los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven actualmente en Estados Unidos. El esfuerzo laboral de estas personas sostiene directamente la economía local de miles de comunidades y pueblos en todo el territorio mexicano.

Según datos oficiales proporcionados por el Banco Mundial, México se mantiene como el segundo mayor receptor de remesas en todo el mundo. El país latimoamericano solo es superado por la India, que lidera históricamente esta importante lista económica global. Los dólares que mandan los mexicanos desde Estados Unidos superan incluso a los ingresos generados por la venta de petróleo o el turismo internacional.
La economía mexicana logró evitar por poco una grave recesión, tras registrar un ligero crecimiento del 0.6% en el año 2025. Sin embargo, el encarecimiento de la vida y el tipo de cambio barato hacen que los dólares rindan mucho menos al cambiarlos a pesos. En este difícil contexto financiero, las remesas continúan siendo un salvavidas y un apoyo económico absolutamente indispensable para sostener a las familias vulnerables.
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