Tylor Chase, el actor que dio vida a Martin Qwerly en la serie de Nickelodeon ‘El manual de Ned’, ha sido visto viviendo en situación de calle en Riverside, California, a sus 36 años. Un video viral compartido en TikTok el 23 de septiembre de 2025 muestra a Chase con aspecto descuidado, presentándose como parte de un “movimiento cristiano de actuación”. La grabación, ha generado conmoción entre fans que crecieron viéndolo en la sitcom de 2004 a 2007. Chase, nacido el 6 de septiembre de 1989 en Arizona, apareció en 33 episodios como el estudiante parlanchín y excéntrico, un rol que lo catapultó a la fama infantil pero que no se tradujo en una carrera sostenida.
El clip muestra a Chase hablando con voz entrecortada sobre su fe y actuaciones callejeras, lo que impulsó una campaña de GoFundMe titulada “Help Tylor Chase!” organizada por Citlalli Wilson. La iniciativa, lanzada el 23 de septiembre, buscaba recaudar fondos para vivienda, comida y necesidades básicas, describiendo a Chase como un “alma bondadosa y resiliente”. En horas, superó los 1.000 dólares, pero fue suspendida temporalmente para más donaciones. Wilson, quien lo reconoció en las calles de Los Ángeles, ofreció incluso comprarle un teléfono con ayuda de internautas. Sin embargo, la madre de Chase intervino pidiendo detener las contribuciones, argumentando que necesita rehabilitación por dependencia a sustancias en lugar de dinero inmediato.
Chase, cuyo nombre completo es Tylor Chase, no ha emitido declaraciones oficiales ni sus representantes. Su último proyecto conocido fue un doblaje menor en 2010, seguido de un canal de YouTube en 2014 donde compartía poemas y vlogs sobre bipolaridad. El canal, inactivo desde octubre de 2021, incluye videos como “Bipolar Vlogs – the absence of color”, donde narra sentirse “perdido y asustado”. Daniel Curtis Lee, quien interpretó a Cookie en la serie, confirmó en redes que el hombre del video es Chase y que atraviesa una etapa complicada, generando más empatía entre excompañeros.
El ascenso y declive de Chase en Hollywood
Tylor Chase irrumpió en la televisión a los 15 años con El manual de Ned, una comedia que siguió las aventuras escolares de Ned Bigby y sus amigos. Su personaje, Martin Qwerly, era el nerd hiperactivo que soltaba datos curiosos a toda velocidad, robándose escenas en episodios como “Guía para el primer día de escuela”. La serie, emitida en Nickelodeon de 2004 a 2007, alcanzó audiencias globales y lo posicionó como promesa infantil junto a Devon Werkheiser y Lindsey Shaw. Chase acumuló créditos en Everybody Hates Chris (2005-2006), donde apareció en tres episodios como un estudiante problemático, y en la película Good Time Max (2007), un thriller indie donde interpretó a un amigo torpe.
En sus tiempos fuen un popular actor de la TV 📺, hoy a sus 36 años de edad vive adicto y en situación de calle
El es Tylor Chase, recordado como Martin Qwerly en ”El manual de Ned”
Fans en redes sociales activaron una campaña en #GoFundMe para apoyarlo con vivienda,… pic.twitter.com/L0vYd9t7br
— PERIÓDICO SupreMo 🔴 (@Diario_Supremo) September 24, 2025
Tras el fin de la serie, su carrera se ralentizó. A los 18, participó en cortos independientes y doblajes, pero no consiguió roles protagónicos. En 2014, con 25 años, lanzó su canal de YouTube para explorar poesía y actuación, subiendo vlogs sobre salud mental que revelaban luchas con bipolaridad. Videos como “So be it” muestran narraciones introspectivas sobre aislamiento, atrayendo a unos 5.000 suscriptores antes de pausar. Hollywood, conocido por devorar talentos juveniles, dejó a Chase sin red de seguridad, un patrón común en exniños actores.
La industria del entretenimiento infantil, con sets exigentes y contratos que terminan abruptamente, ha expuesto vulnerabilidades. Chase, de Arizona, creció en un entorno modesto y usó su rol en Ned’s para pagar estudios, pero la transición a adulto no fue fluida. Su ausencia de redes sociales desde 2021 y apariciones esporádicas alimentaron especulaciones, hasta este video que lo muestra en Riverside, una zona de Los Ángeles con altos índices de indigencia.
La ola de solidaridad y patrones en exestrellas
La viralidad del video impulsó reacciones inmediatas de fans, quienes recordaron a Chase como el “chico parlanchín” de su infancia. En TikTok, hashtags como #TylorChase y #SaveTylorChase acumularon 2 millones de vistas en 24 horas, con duetos recreando escenas de la serie para concienciar. Wilson, la creadora del GoFundMe, enfatizó en su descripción que Chase “merece reconstruirse”, y donantes de todo el mundo contribuyeron antes de la pausa. La campaña, verificada por GoFundMe, prioriza ahora ayuda médica y terapia, alineada con la petición de la madre de Chase.
Este caso no es aislado en Nickelodeon. Drake Bell, protagonista de Drake & Josh (2004-2007), reveló abusos en el documental Quiet on Set de 2024, detallando explotación laboral y grooming que lo llevaron a problemas legales y económicos. En 2023, fue reportado como desaparecido en Florida, pero apareció sano, atribuyéndolo a crisis mentales. Bell, de 39 años, ha hablado abiertamente de adicciones y terapia, lanzando música como catarsis.

Amanda Bynes, estrella de The Amanda Show (1999-2002), enfrentó una espiral similar. A los 20, su comportamiento errático llevó a detenciones por DUI y vandalismo, resultando en tutela legal de 2013 a 2022 bajo su madre. Bynes, de 39 años, luchó con bipolaridad y abuso de sustancias, hospitalizada en 2023 por un colapso. Su regreso a redes en 2024 muestra recuperación, pero resalta la falta de apoyo post-fama.
Estos patrones, influenciados por sets sin supervisión parental estricta y contratos que ignoran salud mental, afectan a muchos. La SAG-AFTRA, sindicato de actores, ha impulsado reformas desde 2023 para proteger menores, incluyendo terapeutas en sets y fondos para transición adulta. Chase, con su canal inactivo sobre bipolaridad, encaja en este ciclo, donde la fama temprana deja secuelas sin herramientas. Fans en X y TikTok comparten clips de Ned’s, urgiendo a Nickelodeon a reconocer a sus exestrellas. Mientras la campaña se reanuda con enfoque en rehabilitación, la historia de Chase invita a reflexionar sobre el costo oculto de Hollywood infantil.
