Los agentes de ICE se despliegan en catorce aeropuertos de EE.UU.
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La crisis en las terminales aéreas de Estados Unidos alcanzó un nuevo nivel de tensión. Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) comenzaron su despliegue en catorce de los aeropuertos más importantes del país. Esta medida busca aliviar la parálisis operativa de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA). Los trabajadores de la TSA llevan cinco semanas sin cobrar sus nóminas debido al cierre parcial del gobierno.
El despliegue incluye puntos críticos como el Aeropuerto John F. Kennedy (JFK) y Newark en el área de Nueva York. También se reporta presencia federal en Chicago-O’Hare, Atlanta, Filadelfia, Pittsburgh, Houston, Phoenix y Nueva Orleans. Las colas para superar los controles de seguridad han llegado a ser de más de cuatro horas en varios centros. La falta de personal técnico ha obligado a muchos empleados a renunciar o reportarse enfermos por la falta de pagos.
El “zar de la frontera”, Tom Homan, confirmó que los oficiales de migración realizarán tareas que no requieren conocimientos especializados. Entre sus funciones principales destaca la vigilancia de salidas de emergencia y el control de flujos de pasajeros en las filas. Con esto, se pretende que los pocos agentes de la TSA disponibles se concentren exclusivamente en los escáneres. El gobierno defiende esta acción como una medida urgente para mantener la fluidez del transporte nacional.
¿Cuál es la postura del presidente Trump ante la crisis?
El presidente Donald Trump se atribuyó la autoría de esta decisión durante un encuentro con la prensa este lunes. El mandatario agradeció la intervención de ICE y aseguró que los agentes realizarán un trabajo excelente en las terminales. Sin embargo, lanzó una advertencia clara si los retrasos y el caos persisten en los próximos días. Trump afirmó que no dudará en desplegar a la Guardia Nacional para normalizar las operaciones aéreas.
En su red social Truth Social, el presidente hizo una petición inusual que sorprendió a sus propios seguidores. Aunque siempre ha defendido que los agentes migratorios cubran sus rostros en redadas, esta vez pidió que no usen máscaras. “Agradecería que NO se usen máscaras cuando ayuden a sacar a nuestro país del DESASTRE provocado por los demócratas”, escribió. Esta solicitud busca mitigar las críticas de la oposición sobre la identidad de los oficiales federales.
Trump también aprovechó la coyuntura para vincular la seguridad aeroportuaria con sus políticas de control migratorio. El mandatario dejó claro que la presencia de ICE facilitará la detección de indocumentados que intenten viajar por avión. Para la Casa Blanca, el despliegue cumple un doble propósito: agilizar el transporte y reforzar la vigilancia interna. No obstante, esta estrategia ha profundizado la brecha política con el Congreso, donde las negociaciones siguen totalmente estancadas.
¿Por qué las negociaciones en el Senado están estancadas?
El Senado rechazó el pasado viernes, por quinta vez consecutiva, la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El bloqueo presupuestario se originó tras la muerte de dos ciudadanos en Mineápolis a manos de agentes federales en enero. Desde entonces, los demócratas exigen cambios estructurales en las tácticas de las agencias migratorias para liberar los fondos. Entre las demandas principales figura la prohibición definitiva del uso de máscaras durante los operativos.
Además, la oposición exige que los agentes cuenten con órdenes judiciales estrictas para realizar detenciones o entradas en domicilios. Por su parte, los republicanos se mantienen firmes y no parecen dispuestos a ceder ante estas condiciones de reforma. Donald Trump ha instado a su partido a no negociar nada si no se incluye su proyecto de ley electoral. Dicha ley exigiría una prueba de identidad obligatoria para registrarse en las elecciones federales.
El líder republicano del Senado, John Thune, admitió que, aunque hay ligeros avances, la situación es sumamente frágil. Thune advirtió que los aeropuertos sufrirán complicaciones mayores si no se logra un acuerdo económico en las próximas horas. Mientras los políticos debaten en Washington, los pasajeros en aeropuertos como Hartsfield-Jackson de Atlanta ya conviven con oficiales armados. La incertidumbre financiera del DHS amenaza con colapsar el sistema de transporte más grande del mundo.
¿Qué funciones legales pueden ejercer los agentes de ICE?
Es fundamental aclarar que los agentes de ICE no tienen la formación técnica para operar máquinas de rayos X. Su rol legal en los aeropuertos se limita al apoyo logístico y al control de multitudes en áreas públicas. No sustituirán a los inspectores de la TSA en el análisis técnico de equipajes o detección de explosivos. Su presencia está diseñada para “llenar huecos” operativos y liberar al personal capacitado de tareas secundarias.
Sin embargo, ICE mantiene intactas sus facultades para hacer cumplir las leyes migratorias dentro de las instalaciones federales. Esto significa que pueden detener a cualquier persona con órdenes de deportación activas o que carezca de estatus legal. Esta dualidad de funciones genera preocupación entre las organizaciones de derechos civiles y los viajeros de comunidades latinas. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, calificó el envío de agentes sin formación específica como “una solución inaceptable”.
El despliegue de “cientos” de oficiales continuará de manera indefinida mientras el cierre parcial del gobierno se mantenga vigente. Las autoridades aeroportuarias de Nueva York esperan que el personal destinado reciba al menos una instrucción básica para las tareas asignadas. El objetivo inmediato es reducir los tiempos de espera que están arruinando los planes de miles de ciudadanos. El país se encuentra en un limbo donde la seguridad nacional y la política migratoria se han fusionado.

