Los migrantes en Estados Unidos enfrentan grandes desafíos para sobrevivir debido a las estrictas políticas migratorias y la poca estabilidad laboral. Por eso, muchos recurren a actividades informales para generar ingresos. Dos de las formas más comunes son vender tamales o donar plasma para complementar sus ingresos.
¿Vender tamales es una solución?
Vender tamales se ha convertido en una manera tradicional y accesible para muchos migrantes. En ciudades con alta población latina, como Chicago o Los Ángeles, los vendedores ambulantes trabajan largas horas para ganar dinero rápido. Además, esta actividad no requiere permisos ni grandes inversiones, lo que facilita la entrada a quienes no tienen documentos legales. Uno de los casos más llamativos es el de una señora mexicana de 53 años que lleva 25 en Estados Unidos, intentó conseguir empleo formal, pero, sin papeles, las opciones eran pocas.
Entonces, con ayuda de su hermana y de los miembros de su iglesia en Dallas, Texas, empezó a hacer tamales. Los verdes de pollo y los rojos de puerco son especialmente populares. “Se venden rápido”, explica. “Aquí la gente tiene mucha nostalgia de los tamales. Les gustan mucho a los mexicanos, pero también a casi todos los latinos, incluso a los gringos”.
¿Cómo va la situación laboral de los indocumentados?
De acuerdo con un estudio del Pew Research Center, casi 10 millones de indocumentados formaban parte de la fuerza laboral de Estados Unidos en 2023. Datos preliminares del mismo informe apuntan a un crecimiento continuo de esa cifra en 2024. Sin embargo, reportan una disminución en 2025. La política de deportaciones masivas de Donald Trump ha provocado, por una parte, que muchos empleadores eviten contratar a personas sin documentos, y, por otra, que los propios migrantes teman cada vez más salir a buscar empleo. En un panorama donde las opciones se reducen, algunos consideran vender tamales o incluso donar plasma como alternativas para subsistir. Donar plasma: ingresos rápidos pero riesgosos
Otra opción para obtener dinero rápido es la donación de plasma. Los migrantes, incluso muchos sin seguro médico, se inscriben en centros de donación que les pagan por cada donación. Esta práctica, aunque útil, conlleva riesgos para la salud ya que se realiza con frecuencia para cubrir gastos básicos. Si bien estas prácticas son críticas para el sustento, implican desafíos significativos.

Estrategias frente a la inseguridad laboral
Además de estas actividades, los migrantes desarrollan estrategias para minimizar riesgos. Por ejemplo, evitan trabajos formales que requieran documentos y prefieren empleos temporales o en sectores de la economía informal. También se apoyan en redes comunitarias para compartir información sobre empleadores seguros o alertas sobre redadas de ICE.
Resiliencia y desafío constante
La situación migratoria actual, agravada por políticas restrictivas, obliga a los migrantes a buscar constantemente maneras de sobrevivir. Aunque muchas de estas formas de ingreso son inestables y precarias, representan un instrumento vital para sostener a sus familias y construir una vida en un país que les ofrece pocas garantías legales ni sociales. Vender tamales o donar plasma son tan solo algunas de las soluciones que enfrentan ante estas adversidades.
Estas prácticas de venta ambulante y donación de plasma reflejan la capacidad de adaptación y la resiliencia de los migrantes frente a las adversidades en Estados Unidos en 2025.









