Un ataque a centro de ICE en Prairieland, Texas, dejó a un oficial de policía herido tras recibir un disparo en el cuello la noche del 4 de julio de 2025, según informó el Departamento de Policía de Alvarado.
El incidente ocurrió en el Centro de Detención Prairieland. Este es un centro de detención de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Un grupo de personas armadas y enmascaradas atacó el lugar. Esto causó caos en esta localidad al sur de Dallas-Fort Worth. En redes sociales, los usuarios expresaron preocupación, con mensajes como: “Esto se está saliendo de control en Texas”. Aquí te contamos los detalles de este violento suceso y las respuestas de las autoridades.
Un oficial herido
El Departamento de Policía de Alvarado recibió una llamada a las 10:56 p.m. del viernes. La llamada era sobre una persona sospechosa con un arma cerca del Prairieland Detention Center. Este centro está en 1209 Sunflower Lane. Cuando llegó el primer oficial, trató de hablar con el sospechoso. Sin embargo, recibió disparos de varias personas. El oficial resultó herido en el cuello, según un comunicado del departamento.
El oficial fue trasladado de urgencia al Harris Methodist Hospital en Fort Worth, donde recibió tratamiento y fue dado de alta el sábado por la noche. La respuesta rápida de las autoridades locales fue clave. También contaron con el apoyo de la Oficina del Sheriff del Condado de Johnson y los Texas Rangers. Esto permitió capturar a ocho sospechosos. Algunos de ellos llevaban chalecos antibalas, según informó la Oficina del Sheriff.
El ataque a centro de ICE incluyó actos de vandalismo, con vehículos y cámaras de seguridad dañadas, además del lanzamiento de fuegos artificiales, posiblemente para atraer a las fuerzas del orden, según un comunicado de la Oficina del Sheriff del Condado de Johnson. Aunque no se entienden bien los motivos de los atacantes, el incidente coincide con un aumento de tensiones. Esto se debe a las políticas migratorias del presidente Donald Trump. Él ha intensificado las deportaciones desde que asumió el cargo en enero de 2025. En X, un usuario escribió: “La gente está furiosa, pero herir a un oficial no es la solución”.
Contexto de tensión
Este ataque a centro de ICE no es un hecho aislado. La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, señaló en X que los agentes de ICE han enfrentado un aumento del 700% en agresiones desde el inicio de las operaciones de deportación masiva impulsadas por la administración Trump.
El Prairieland Detention Center, operado por LaSalle Corrections, tiene capacidad para 707 detenidos, pero las recientes políticas han llevado a un hacinamiento, con reportes de inmigrantes durmiendo en el suelo debido a la falta de camas, según un informe de la Universidad de Syracuse. Estas condiciones han generado protestas, algunas de las cuales han derivado en violencia, como ocurrió en Los Ángeles en junio de 2025, donde Trump desplegó la Guardia Nacional tras enfrentamientos.
En Portland, Oregón, un incidente similar ocurrió el 4 de julio, cuando manifestantes atacaron una instalación de ICE con fuegos artificiales y piedras, hiriendo a cuatro agentes, según la Oficina de Seguridad Nacional (DHS). El Subprocurador General, Todd Blanche, afirmó en X que el Departamento de Justicia tiene “tolerancia cero” para los ataques contra oficiales federales y coordinará con las fiscalías para procesar a los responsables. Los eventos en Texas y Portland reflejan un clima de polarización en torno a las políticas migratorias, con comunidades locales divididas entre el apoyo y la oposición a las acciones de ICE.
Respuesta de las autoridades
La respuesta en Prairieland ha sido contundente. El Departamento de Policía de Alvarado agradeció la colaboración de agencias locales, estatales y federales, incluyendo a los Texas Rangers y el DHS, que están investigando el incidente. Aunque los nombres de los sospechosos no han sido revelados, las autoridades confirmaron que el caso está siendo tratado con alta prioridad. La Secretaria Noem reiteró que los responsables enfrentarán “todo el peso de la ley”, y el DHS está evaluando medidas para reforzar la seguridad en los centros de detención a nivel nacional.
En redes sociales, los residentes de Alvarado han pedido calma y más información, mientras que algunos expresan apoyo a los oficiales. Un usuario escribió: “Nuestros policías arriesgan la vida todos los días, merecen respeto”. A medida que la investigación avanza, las autoridades locales planean realizar reuniones comunitarias para abordar las preocupaciones de los residentes y evitar nuevos incidentes. Mientras tanto, el Prairieland Detention Center sigue operando bajo estrictas medidas de seguridad, en un contexto donde las tensiones migratorias no muestran signos de disminuir.









