El gobierno del presidente Donald Trump anunció un nuevo plan. Este plan obligará a millones de estadounidenses de bajos recursos a reinscribirse en el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP). Este programa también se conoce como cupones de alimentos. La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, aseguró que esta medida busca reducir los fraudes dentro del sistema de asistencia.
Durante una entrevista con Newsmax, Rollins dijo que el Departamento de Agricultura (USDA) pedirá a todos los beneficiarios que vuelvan a aplicar. Esto es para comprobar que quienes reciben ayuda “realmente la necesitan”. Según la funcionaria, el objetivo es garantizar que los fondos públicos lleguen a las familias más vulnerables.
Cambios en puerta y sin fecha definida
Aunque Rollins no precisó cuándo iniciará la nueva verificación, anticipó que el plan se pondrá en marcha en las próximas semanas. De acuerdo con administradores estatales, actualmente los beneficiarios deben recertificar su información cada seis meses, incluyendo sus ingresos y situación laboral. Sin embargo, con este nuevo proceso, millones deberán realizar una reinscripción completa.
El anuncio llega luego de que el congelamiento presupuestario dejara sin fondos al SNAP por varias semanas, lo que generó inquietud sobre su futuro. Aunque Trump firmó una ley para terminar el cierre de gobierno, la incertidumbre sigue. Las familias que dependen de esta ayuda alimentaria aún están preocupadas.
- Un programa clave para millones de hogares
SNAP asiste hoy a alrededor de 42 millones de personas en Estados Unidos. El programa proporciona una tarjeta electrónica con la que los beneficiarios pueden comprar alimentos en comercios autorizados. Según datos oficiales, el beneficio promedio para cada participante es de 187 dólares mensuales.
En el año fiscal 2024, los gastos del programa fueron cerca de 100 mil millones de dólares. Esto ha causado debate en la Casa Blanca sobre si es sostenible. Pese a ello, organizaciones de lucha contra el hambre defienden el rol del SNAP como una herramienta indispensable para reducir la inseguridad alimentaria.
Por ejemplo, el Center on Budget and Policy Priorities (CBPP) dice que uno de cada ocho estadounidenses recibe ayuda del programa. Este programa es una de las principales redes de protección social. Además, advierte que las restricciones adicionales podrían dejar sin ayuda a miles de familias trabajadoras con bajos ingresos.
Denuncias de fraude
La secretaria Rollins también aseguró que el USDA detectó a más de 186,000 personas fallecidas recibiendo cheques del programa, basándose en información enviada por 29 estados. Según dijo, este tipo de irregularidades justifican la revisión completa del sistema.
No obstante, distintos grupos sociales sostienen que el gobierno exagera las cifras. El Servicio de Alimentos y Nutrición del USDA dice que el fraude en SNAP es muy bajo. Ocurre principalmente cuando los beneficiarios informan mal sus ingresos. También sucede cuando los comercios hacen intercambios indebidos por dinero en efectivo. Incluso, algunos casos se relacionan con el robo de información de las tarjetas de débito por parte de delincuentes.
Requisitos de elegibilidad bajo la lupa
El programa SNAP tiene reglas estrictas para determinar quién puede recibir ayuda. Los hogares deben tener ingresos mensuales por debajo del 130% del umbral de pobreza. Para una familia de tres integrantes, esto equivale a unos 2,888 dólares al mes, o cerca de 34,600 dólares al año.
Además, los hogares sin miembros mayores de 60 años no pueden tener activos superiores a 3,000 dólares. Si entre los integrantes hay una persona mayor de 60 años, el límite de recursos sube a 4,500 dólares.
Por lo tanto, cualquier cambio en los procesos de verificación puede afectar la estabilidad económica de millones de familias que ya viven al límite. Expertos en política social señalan que los estados deberán prepararse para un aumento en la carga administrativa y una posible ola de apelaciones si las reinscripciones se implementan de manera apresurada.
Un debate que vuelve al centro político
El futuro del SNAP nuevamente se convierte en tema de debate nacional. Mientras la administración Trump busca reforzar los controles, defensores del programa advierten que las medidas de verificación más estrictas podrían dejar a muchas familias sin acceso temporal a los alimentos.
Por ahora, los gobiernos estatales esperan instrucciones claras sobre cómo aplicar el nuevo plan. También quieren saber en qué plazos deben hacerlo. Mientras tanto, millones de beneficiarios están atentos a la evolución de uno de los programas más importantes de asistencia federal en el país.









