Nancy Mace busca prohibir a naturalizados estar en el Congreso

Nancy Mace impulsa una enmienda para vetar a naturalizados del Congreso y la justicia, y reabre un fuerte debate.
Nancy Mace propone una enmienda constitucional
EFE

La congresista republicana Nancy Mace abrió un nuevo frente político en Estados Unidos. La aspirante a gobernadora de Carolina del Sur impulsa una enmienda constitucional que busca impedir que ciudadanos naturalizados ocupen cargos clave del poder federal.

La propuesta apunta directamente al Congreso, a la judicatura federal y a puestos que requieren confirmación del Senado. El planteamiento eleva la tensión en un año marcado por debates sobre inmigración, lealtad nacional y el futuro del Partido Republicano.

Mace presentó la iniciativa como una medida para reforzar la lealtad al país. Sin embargo, su propuesta ya genera una fuerte controversia, porque plantea limitar derechos políticos de ciudadanos que hoy tienen reconocimiento legal pleno en Estados Unidos.

¿Qué propone exactamente Nancy Mace?

La legisladora sostiene que solo los ciudadanos estadounidenses por nacimiento deberían poder legislar, juzgar o asumir ciertos cargos de alto nivel. En su visión, ese criterio debe ampliarse más allá de la presidencia y la vicepresidencia.

Actualmente, la Constitución exige ser ciudadano por nacimiento solo para aspirar a la Casa Blanca. Mace quiere extender ese mismo estándar a los miembros del Congreso, a los jueces federales y a funcionarios que necesitan aval del Senado.

La republicana difundió su postura con un mensaje duro. Allí expresó su decepción por ver a personas nacidas fuera del país ocupar escaños y espacios judiciales, a los que acusa de priorizar intereses ajenos a los de Estados Unidos.

¿Cuál es el argumento político detrás de la enmienda?

Nancy Mace insiste en que su iniciativa busca asegurar una sola lealtad nacional. Según su discurso, quienes redactan leyes, confirman jueces o representan al país no deberían tener ningún vínculo político, emocional o simbólico con otra nación.

La congresista afirma que durante demasiado tiempo se permitió que personas nacidas en el extranjero llegaran a posiciones de influencia. A su juicio, eso debilitó la idea de “Estados Unidos primero”, una consigna muy asociada al trumpismo.

No es casual que Mace se presente como “la Trump con tacones”. Con esa imagen intenta conectar con el votante conservador duro, que exige medidas más radicales en inmigración, identidad nacional y control de las instituciones federales.

¿A quiénes apunta la representante republicana?

Para justificar su iniciativa, Mace citó de forma expresa a 3 congresistas demócratas nacidos fuera de Estados Unidos. Mencionó a Ilhan Omar, Shri Thanedar y Pramila Jayapal, a quienes acusa de no demostrar plena lealtad al país.

Ese señalamiento convierte la propuesta en algo más que un debate constitucional. También la transforma en una ofensiva política directa contra legisladores demócratas con raíces migrantes, en un momento de alta polarización en Washington.

La representante de Carolina del Sur sostiene que esos casos reflejan un problema más amplio. Según su lectura, algunos funcionarios naturalizados usan su poder para defender agendas que no coinciden con los intereses nacionales estadounidenses.

¿Qué impacto tendría si avanzara la propuesta?

La enmienda tendría un efecto profundo sobre la estructura política federal. En la actualidad, 26 miembros del Congreso son ciudadanos estadounidenses naturalizados, de los cuales 19 son demócratas y 7 republicanos.

Eso significa que la medida no solo afectaría a la oposición. También alcanzaría a integrantes del propio Partido Republicano, aunque el mayor impacto recaería en la bancada demócrata, que concentra la mayoría de esos legisladores.

Además, el cambio no se limitaría al Capitolio. También alcanzaría a jueces federales y a funcionarios de alto rango que requieren confirmación del Senado, lo que ampliaría mucho el alcance político y jurídico de la restricción propuesta.

¿Por qué esta iniciativa genera tanta polémica?

El punto más sensible del debate está en la definición de ciudadanía. Un ciudadano naturalizado tiene, en términos legales, derechos y obligaciones equivalentes a los de un ciudadano por nacimiento, salvo la limitación presidencial ya prevista.

Por eso, la propuesta de Mace reabre una discusión muy delicada sobre igualdad política. Para sus críticos, la enmienda crea una categoría inferior de ciudadanía, pese a que los naturalizados cumplieron todos los requisitos legales del sistema estadounidense.

También choca con la narrativa histórica del país como nación de inmigrantes. Estados Unidos ha construido gran parte de su identidad moderna sobre la integración de personas nacidas en el extranjero, muchas de las cuales llegaron a ocupar cargos públicos.

¿Qué busca ganar Nancy Mace con este debate?

En términos electorales, la propuesta parece diseñada para consolidar una base conservadora muy específica. Mace busca visibilidad nacional y quiere posicionarse como una figura dura en temas que movilizan al electorado republicano más leal a Trump.

La iniciativa también sirve para marcar distancia frente a sectores moderados. En vez de centrarse solo en economía o seguridad, la congresista entra en un terreno simbólico que mezcla patriotismo, inmigración y control institucional.

Ese cálculo puede darle réditos en una primaria o en una campaña estatal. Sin embargo, también expone a Mace a fuertes cuestionamientos por promover una visión excluyente de la ciudadanía y por convertir el origen de una persona en criterio político.

¿Tiene posibilidades reales de prosperar?

Impulsar una enmienda constitucional en Estados Unidos es un camino muy difícil. Requiere apoyos extraordinarios en el Congreso y luego un alto nivel de ratificación en los estados, algo complejo incluso para propuestas con consenso amplio.

En este caso, la resistencia sería considerable. La iniciativa toca principios sensibles del sistema democrático, afecta a legisladores en funciones y puede interpretarse como un intento de restringir derechos políticos según el lugar de nacimiento.

Aun así, el verdadero peso de la propuesta puede estar en el mensaje político más que en su viabilidad inmediata. Nancy Mace logró instalar un tema explosivo en la conversación nacional y convertirlo en bandera de campaña.

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