El presidente Donald Trump asumió en enero de 2025 su segundo mandato y desde entonces ha impulsado un “federal takeover” en Washington D.C. La alcaldesa Muriel Bowser ofreció un balance de los primeros 20 días de esta intervención. Aunque destacó reducciones importantes en delitos y apoyó inversiones federales, criticó con fuerza el rol de agentes de ICE y de la Guardia Nacional, a quienes calificó de “ineficaces” y de generar temor en la comunidad inmigrante.
Alcaldesa de D.C. critica a ICE y Guardia Nacional
En conferencia de prensa, Bowser aseguró que la presencia de agentes de ICE enmascarados y de tropas de la Guardia Nacional enviadas desde otros estados no ha funcionado. La alcaldesa señaló que estas medidas han roto la confianza entre la policía y los residentes de la capital, además de provocar miedo en comunidades inmigrantes, especialmente en latinos y familias mixtas.
“Estoy devastada por la gente que vive con miedo”, expresó Bowser al reconocer la ansiedad que atraviesa el Distrito. Aunque D.C. mantiene su estatus de ciudad santuario, la cooperación entre la Policía Metropolitana y agentes federales de inmigración ha elevado las críticas hacia la administración local.

Agentes de las fuerzas del orden detienen a un hombre durante una operación en el National Mall de Washington D. C., Estados Unidos. EFE/EPA/Will Oliver
Reducción del crimen en D.C. bajo el control federal
El balance presentado por la alcaldesa mostró cifras llamativas. En solo 20 días, los carjackings en Washington D.C. cayeron en un 87% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Además, se reportó una disminución del 15% en el índice de criminalidad general.
Bowser reconoció que la “federal surge” ordenada por Trump tuvo efectos positivos en la reducción de armas ilegales, homicidios y robos de autos. Según la alcaldesa, la presencia masiva de fuerzas federales ha generado una percepción de mayor responsabilidad en el sistema, lo que estaría desalentando comportamientos delictivos.
Sin embargo, Bowser aclaró que la efectividad no puede medirse solo en cifras de seguridad si al mismo tiempo se produce un quiebre en la confianza comunitaria debido a la participación de ICE y la Guardia Nacional.
Bowser y Trump, ahora en la misma página
Lo que más sorprendió de la conferencia fue el cambio de tono de la alcaldesa respecto al presidente. Durante su primer mandato, Bowser había denunciado los intentos de Trump de federalizar la policía de D.C., calificándolos como un “empuje autoritario”. Hoy, sin embargo, sus declaraciones muestran un acercamiento.

Fotografía de miembros de la Guardia Nacional en la Armería de DC, en Washington (EE.UU.). EFE/EPA/ Will Oliver
Bowser manifestó estar de acuerdo con Trump en las “prioridades de seguridad e inversión en infraestructura” y respaldó el pedido de la Casa Blanca al Congreso de destinar 2.000 millones de dólares para embellecer parques, calles y fuentes de la ciudad.
También destacó la “transformación total” que se planifica en Union Station bajo la dirección del Departamento de Transporte, señalando que sería “una inversión muy significativa para la región”. La alcaldesa incluso reconoció que el presidente tiene ahora un mayor conocimiento sobre D.C. que durante su primer paso por la Casa Blanca.
El reto: seguridad con confianza comunitaria
Pese a los elogios hacia la inversión federal, Bowser subrayó que el verdadero desafío es lograr un control local más efectivo, con más fiscales, jueces y oficiales de policía capacitados. La meta, dijo, es reclutar 500 nuevos agentes del MPD en los próximos años para no depender de despliegues externos.
La alcaldesa también mencionó la necesidad de reforzar programas de prevención y de atender la situación de las personas sin hogar, que han sido blanco de operativos de limpieza durante el control federal. Anunció un censo para conocer con precisión el número de personas en situación de calle y conectarlas con albergues y servicios.
Mientras la administración Trump presenta la intervención en D.C. como un esfuerzo de seguridad y orden, Bowser intenta enmarcarla como una inversión en el futuro de la capital. Sin embargo, sus críticas a ICE y a la Guardia Nacional revelan que persisten tensiones en la relación entre el gobierno federal y la comunidad local.