Trump quiere tomar control de Union Station en Washington
EFE

La administración del presidente Donald Trump anunció el 27 de agosto de 2025 su plan para recuperar el control de Union Station, el principal centro ferroviario de Washington D.C., en respuesta a preocupaciones sobre seguridad y deterioro. Este movimiento, liderado por el Departamento de Transporte (USDOT), busca transformar la estación en un “punto de orgullo” para la capital, alineándose con la agenda de Trump de reforzar la seguridad pública. La decisión llega tras una serie de medidas controvertidas, como el despliegue de la Guardia Nacional y la intervención en la policía local, generando reacciones mixtas entre los residentes.

Un cambio en la gestión de Union Station

El secretario de Transporte, Sean Duffy, reveló que el USDOT asumirá la gestión de Union Station, que actualmente opera bajo Amtrak y la Union Station Redevelopment Corporation. “En lugar de ser un punto de orgullo, Union Station ha caído en el abandono”, afirmó Duffy durante el lanzamiento de los nuevos trenes Acela de alta velocidad. La estación, por la que pasan 70,000 personas diariamente, es crucial para el Corredor Noreste, que conecta Boston con Washington y genera el 20% de la economía estadounidense con 800,000 viajes diarios. El USDOT espera formalizar el control en septiembre tras renegociar acuerdos con Amtrak y la USRC.

Por ejemplo, el plan incluye mejoras en seguridad, iluminación y ascensores, así como una posible expansión de la estación. En 2024, la USRC ya había anunciado un proyecto de ampliación en etapa de desarrollo, pero el USDOT ahora busca redirigir ingresos, como los de estacionamiento, para financiar estas mejoras. Esta decisión se produce tras la destitución en marzo del exdirector de Amtrak, Stephen Gardner, por orden de Trump, quien ha criticado la gestión previa de la estación.

Seguridad como prioridad

La toma de control de Union Station se enmarca en la campaña de Trump contra el crimen en Washington. A principios de agosto, el presidente desplegó cientos de tropas de la Guardia Nacional en la capital, incluyendo patrullas armadas en la estación, tras asumir el control del Departamento de Policía Metropolitana, una medida que enfrentó oposición de líderes locales como la alcaldesa Muriel Bowser. El 20 de agosto, el vicepresidente JD Vance y el secretario de Defensa Pete Hegseth visitaron a los soldados en Union Station, aunque fueron interrumpidos por manifestantes que calificaron la intervención como una “crisis fabricada”.

Sin embargo, las estadísticas del Departamento de Policía muestran que el crimen violento en D.C. disminuyó un 17% en 2024, con 6,914 incidentes frente a 8,342 en 2023. Trump ha cuestionado estos datos, afirmando sin pruebas que fueron manipulados. Duffy, en una carta de marzo a Amtrak, exigió un plan actualizado para mejorar la seguridad en la estación, citando preocupaciones por el crimen y la presencia de personas sin hogar.

Impacto en Amtrak y el transporte

Amtrak, que asumió la gestión de Union Station en julio de 2024 tras una batalla legal de dos años, enfrenta ahora la pérdida de control. La compañía, liderada por Roger Harris tras la salida de Gardner, reportó un récord de 29 millones de pasajeros en 2024, apoyada por 2.42 billones de dólares en fondos federales aprobados por el Congreso. Los nuevos trenes Acela, presentados el 27 de agosto, alcanzan velocidades de 160 millas por hora y ofrecen un 27% más de asientos, aunque solo en tramos limitados hasta que se actualicen las vías.

Por su parte, la administración Trump ha intensificado su política comercial, aumentando los aranceles a vagones importados, lo que podría elevar los costos de operación de Amtrak. En abril, el USDOT también retiró a la Autoridad de Transporte Metropolitano del proyecto de reconstrucción de Penn Station en Nueva York, otorgando el control a Amtrak con respaldo federal.

Reacciones divididas

La decisión ha generado controversia. Mientras algunos residentes apoyan las medidas de seguridad, otros, como el concejal Charles Allen, critican la intervención federal como un intento de politizar la gobernanza local. Una encuesta de The Washington Post de agosto reveló que el 52% de los habitantes de D.C. desaprueba la presencia de la Guardia Nacional. Organizaciones como la ACLU han advertido que el control federal de Union Station podría limitar el acceso público y afectar a los 5 millones de visitantes anuales.

En consecuencia, la toma de Union Station refleja la estrategia de Trump de centralizar el control en la capital, desde la policía hasta el transporte. Mientras el USDOT negocia los términos finales, los viajeros y residentes esperan que las mejoras prometidas equilibren seguridad y accesibilidad en este icónico centro de transporte.

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