Una coalición de escuelas de Minnesota y docentes presentó una demanda federal contra el gobierno de Donald Trump para mantener a agentes migratorios lejos de los centros educativos del estado. Según el documento legal, la presencia constante de oficiales de inmigración cerca de escuelas ha alterado de forma grave el ambiente escolar. Además, ha puesto en riesgo la seguridad de estudiantes y personal. Además, los demandantes aseguran que los operativos han provocado una caída abrupta en la asistencia diaria. Esto ocurre especialmente entre alumnos de familias inmigrantes.
La acción judicial fue presentada por Education Minnesota, las Escuelas Públicas de Duluth y las Escuelas Públicas de Fridley, entre otros distritos. El grupo acusa a la administración Trump de eliminar protecciones históricas que limitaban los operativos en llamados “lugares sensibles” como escuelas, iglesias y hospitales. Desde ese cambio, afirman, se han realizado redadas en zonas escolares de todo Minnesota y sus alrededores, sembrando miedo entre estudiantes y sus familias.
¿Qué reclaman exactamente las escuelas?
La demanda sostiene que las recientes acciones del ICE han “perturbado el sistema educativo” y “puesto en peligro directo” a los estudiantes. Directores y maestros reportan que muchos menores dejaron de asistir a clases por temor a encontrarse con agentes armados camino a la escuela. Incluso, a veces están frente a las entradas. En varios distritos, la asistencia diaria se desplomó a inicios de enero. Esto sucedió justo cuando los operativos migratorios se intensificaron en los barrios.

Algunos sistemas escolares informan que la asistencia cayó casi en un tercio en pocas semanas, mientras que otras escuelas reportaron días en los que menos de la mitad de los alumnos se presentó. Además, gran parte de los alumnos multilingües se ha ausentado de forma reiterada. Esto agrava brechas académicas ya existentes. Para los demandantes, este impacto demuestra que la política migratoria está interfiriendo directamente con el derecho a la educación.
¿Contra quién va dirigida la demanda y qué busca?
El escrito judicial nombra como demandados al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y a varias de sus agencias, incluida Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Las escuelas de Minnesota piden una medida cautelar que prohíba redadas en instalaciones escolares, en sus inmediaciones y a lo largo de las rutas de transporte escolar. Sin embargo, esto solo aplicaría salvo en circunstancias verdaderamente extraordinarias.
Los distritos recuerdan que el DHS ha declarado públicamente que no realiza operativos de control migratorio en escuelas. Sin embargo, sostienen que esa afirmación contradice múltiples incidentes documentados en el estado. En esos casos, familias han denunciado presencia de camionetas oficiales cerca de edificios escolares durante días completos. Por eso, la demanda también busca obligar al gobierno federal a aclarar y ajustar sus protocolos internos.
¿Cómo afecta la presencia del ICE al día a día en las aulas?
La presidenta de Education Minnesota, Monica Byron, advirtió que ningún estudiante puede aprender con normalidad mientras ve agentes federales armados y enmascarados desde las ventanas del aula. Según la dirigente sindical, en algunas comunidades los alumnos pasan más tiempo preocupados por posibles arrestos que concentrados en sus tareas escolares. Y los maestros, añade, se ven obligados a contener el miedo de los niños en lugar de enfocarse en la enseñanza.

Aunque el DHS insiste en que prioriza objetivos específicos, para las escuelas de Minnesota la realidad cotidiana es otra. Familias enteras se preguntan ahora si es seguro llevar a sus hijos al colegio o dejarlos subir al autobús escolar. Directores han tenido que organizar reuniones de emergencia con padres para explicar qué pueden hacer si se encuentran con agentes migratorios en las cercanías. Todo esto, subrayan, interfiere con el ambiente seguro y predecible que requiere una escuela.
¿Qué dicen los líderes escolares?
El superintendente de las Escuelas Públicas de Duluth, John Magas, señaló que eliminar las protecciones alrededor de las escuelas “ha tenido consecuencias inmediatas y reales” en la vida educativa del distrito. Según explicó, han observado “un aumento evidente de la ansiedad entre los estudiantes” y una caída preocupante en la asistencia. Además, muchas familias se preguntan si la escuela sigue siendo un lugar confiable para sus hijos.
Por su parte, la superintendente Brenda Lewis, de las Escuelas Públicas de Fridley, recalcó que su responsabilidad principal es la seguridad, dignidad y educación de todos los menores bajo su cuidado. Cuando se llevan a cabo acciones de control migratorio cerca de los planteles, advirtió, se socava la confianza y se genera un temor que afecta directamente la capacidad de los estudiantes para aprender. Las escuelas, dijo, necesitan estabilidad para cumplir su misión. Además, esa estabilidad se ha visto profundamente alterada por la presencia del ICE.
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