California abrió un nuevo frente en su pelea por el precio de la gasolina. El gobernador Gavin Newsom pidió a los conductores no comprar combustible en Chevron durante el fin de semana del Día de los Caídos. La recomendación elevó la tensión entre el gobierno estatal y una de las petroleras más grandes del país.
El llamado llega en medio de una discusión nacional por el costo de la energía. En California, el galón ya supera con claridad el promedio de Estados Unidos. Newsom acusa a las grandes petroleras de aprovechar la crisis internacional para elevar sus márgenes. Chevron responde que el problema está en las políticas del propio estado.
La disputa se ha vuelto más visible justo antes de uno de los fines de semana con más viajes del año. El Día de los Caídos suele marcar el arranque no oficial del verano. Pero esta vez, el alto precio de la gasolina podría cambiar los planes de miles de familias.
¿Por qué Newsom atacó a Chevron?
La oficina del gobernador defendió su posición con un mensaje directo. Señaló que la gasolina sin marca proviene de las mismas refinerías, tanques y oleoductos. También afirmó que cumple con las mismas normas estatales para mantener limpio el motor.
En ese mismo mensaje, el equipo de Newsom acusó a las petroleras de ganar miles de millones con la guerra de Trump en Irán. Por eso pidió a los conductores no pagar de más solo por el nombre de la marca. El mensaje buscó golpear a Chevron en el momento de mayor consumo de combustible.
La oficina del gobernador apoyó su argumento en un análisis de la comisión estatal de energía. Según ese informe, Chevron cuesta en promedio entre 15 y 21 centavos por litro más que las opciones sin marca. En términos de galón, eso equivale a entre 60 y 80 centavos adicionales.
¿Cómo respondió Chevron?
Chevron contraatacó con carteles colocados en estaciones de California. En ellos responsabiliza a las políticas climáticas del estado por los altos precios. Los letreros incluyen incluso un código QR que dirige a una página web de la compañía.
En esa página, la petrolera pide a la población “alzar la voz por una energía asequible y confiable”. También sostiene que los políticos de California prefieren petróleo y combustibles extranjeros sobre empleos locales y costos más bajos. El mensaje apunta directamente al gobierno de Newsom.
Ross Allen, portavoz de Chevron, explicó que la campaña no es nueva. Dijo que forma parte de una estrategia lanzada hace 3 años para educar al consumidor. Según él, la idea es que los conductores entiendan a dónde van sus impuestos y por qué pagan más.
¿Qué tan caro es llenar el tanque en California?
El precio promedio de la gasolina en California llegó el jueves a 1,62 dólares por litro. Eso equivale a 6,14 dólares por galón. La cifra está 1,58 dólares por galón por encima del promedio nacional, según la AAA.
California también aplica el impuesto a la gasolina más alto del país. La comisión estatal de energía calcula que el tributo ronda los 18 centavos por litro. En galón, eso representa unos 70 centavos adicionales para el consumidor.
La diferencia ya golpea a los hogares y a los viajeros. El fin de semana del Día de los Caídos suele disparar la demanda. Pero con precios tan altos, muchos automovilistas ajustan rutas, reducen salidas o buscan estaciones más baratas.
¿Qué papel juega la guerra en Irán?
La guerra con Irán alteró el mercado energético mundial. Desde su inicio, los precios de la gasolina subieron en todo Estados Unidos. El crudo se disparó porque el estrecho de Ormuz quedó prácticamente cerrado.
Ese punto de paso mueve cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo. Cuando se bloquea, los buques petroleros quedan varados y el mercado entra en tensión. El efecto llega rápido a las refinerías y, después, a las bombas de gasolina.
Newsom aprovechó ese contexto para reforzar su discurso climático. El gobernador suele presentar a California como líder global en esa materia. También ha impulsado políticas para limitar las ganancias de las grandes petroleras y bajar los precios al consumidor.
¿Funcionan las medidas de California?
En 2023, Newsom firmó una ley que permite sancionar ganancias excesivas. Entonces aseguró que el estado había derrotado por fin a las grandes petroleras. Pero la implementación se frenó más tarde en los reguladores.
La comisión estatal de energía votó el año pasado para aplazar esas sanciones hasta 2030. Argumentó que había otros esfuerzos más urgentes para proteger a los consumidores. El cambio llegó después de que 2 refinerías anunciaran cierres.
Esas 2 plantas representaban cerca del 18% de la capacidad de refinación del estado. Su cierre reabrió el debate sobre si las políticas climáticas elevan o no el precio final. Para los críticos, California castiga demasiado a su propia industria energética.
¿Qué pasa ahora con Chevron y el gobierno estatal?
Newsom también firmó otra ley en 2024. Esa norma le da a la comisión la autoridad para exigir reservas mínimas de combustible. El objetivo es evitar subidas bruscas cuando una refinería se detiene por mantenimiento. Pero esa iniciativa también sigue estancada.
Mientras tanto, Chevron sigue siendo un actor central en el debate político californiano. Tiene cientos de estaciones en el estado, aunque la mayoría opera de forma independiente. Eso significa que cada una fija sus propios precios, lo que complica el mensaje del boicot.
La pelea, en el fondo, refleja una disputa mayor. Newsom quiere mostrar que California protege al consumidor frente a las petroleras. Chevron quiere convencer a los conductores de que el problema nace en Sacramento. Y en medio quedan los automovilistas, que solo buscan llenar el tanque sin pagar una fortuna.
