El gobernador de California, Gavin Newsom, dio un paso decisivo este jueves al presentar su propuesta presupuestaria revisada para el ciclo fiscal 2026. En lo que representa su último año al frente del estado más poblado de Estados Unidos, Newsom delineó un plan de gasto de 350 000 millones de dólares. Lo más destacado de este anuncio es la ausencia de un déficit presupuestario, un alivio tras años de inestabilidad financiera. El mandatario dejará su cargo en enero próximo, ya que no puede buscar un tercer mandato consecutivo por ley.
Esta propuesta presupuestaria llega en un momento de gran relevancia política y económica para la región. Newsom busca proteger los programas que han definido su gestión progresista en una de las economías más grandes del mundo. Mientras se prepara para una posible candidatura presidencial en 2028, el gobernador presenta este presupuesto como un modelo de responsabilidad fiscal. Según los analistas de la Legislatura, el gasto estatal ha crecido en más de 100 000 millones de dólares desde 2020, generando críticas constantes.
“Estamos reduciendo los déficits. Pero no estamos recortando en lo esencial”, afirmó Newsom durante su presentación ante los medios de comunicación y legisladores. El mensaje es directo para sus detractores, quienes sostienen que California gasta sistemáticamente más de lo que ingresa anualmente. Al reforzar los fondos de reserva para tiempos difíciles, Newsom intenta demostrar que el modelo de California es sostenible a largo plazo. Este equilibrio fiscal será clave para su legado político antes de abandonar la oficina del gobernador en Sacramento.
¿Cómo logró California revertir las proyecciones de déficit para 2026?
El cambio en las finanzas estatales se debe principalmente a un desempeño económico superior al esperado en sectores estratégicos. Los ingresos son 16 500 millones de dólares superiores a las proyecciones de enero de este mismo año. Este repunte fue impulsado por el auge del mercado de valores y, especialmente, por la creciente industria de la inteligencia artificial. Gracias a este excedente, el Estado evitará el déficit de 2 900 millones de dólares que el propio Newsom proyectó hace apenas unos meses.
La oficina del gobernador indicó que estos fondos garantizarán que no haya un agujero presupuestario durante el próximo año fiscal. Además, esta bonanza permite reducir a la mitad el faltante proyectado para el periodo subsiguiente, brindando mayor estabilidad. Esto representa un cambio bienvenido, pues California enfrentó déficits de decenas de miles de millones de dólares durante varios años seguidos. El año pasado, la crisis obligó a recortes dolorosos, como retirar la atención médica gratuita a ciertos grupos de inmigrantes.
Expertos de la Legislatura habían proyectado anteriormente que el Estado podría registrar déficits superiores a los 20 000 millones de dólares anuales. Sin embargo, el dinamismo de Silicon Valley y las nuevas empresas tecnológicas han inyectado recursos frescos a las arcas públicas. A pesar de estas buenas noticias, los analistas no partidistas advierten sobre la volatilidad de estos ingresos. California depende enormemente de las ganancias de capital y del rendimiento de las empresas tecnológicas para financiar sus ambiciosos programas sociales.
¿Qué riesgos externos amenazan la estabilidad del nuevo presupuesto?
A pesar de la solidez actual, los demócratas mantienen una postura de cautela ante posibles recortes de financiamiento federal. Existe una preocupación latente sobre el impacto de la guerra en Irán, que ha elevado los costos de la gasolina y la energía. Los funcionarios estatales han reiterado que California no puede compensar por sí sola todos los fondos federales que podrían retirarse. Esta dependencia del gobierno central es un punto crítico para la sostenibilidad de la red de seguridad estatal.
Durante su intervención, Newsom aprovechó para lanzar duras críticas contra las políticas del expresidente Donald Trump. El gobernador afirmó que Trump “no parece preocuparse en lo más mínimo por la situación financiera del estadounidense promedio”. Newsom posiciona su presupuesto como un contrapeso directo a la visión republicana, priorizando la inversión en educación y salud pública. Esta retórica refuerza su perfil nacional mientras el país observa de cerca la gestión financiera del “Estado Dorado”.
El panorama se complica con el anuncio reciente de la suspensión de 1 300 millones de dólares en pagos de Medicaid al estado. Además, empresas como Farmers Insurance han aumentado sus tarifas, presionando el bolsillo de los propietarios de viviendas californianos. Estos factores externos podrían alterar las proyecciones de gasto si la inflación no cede en sectores clave como los seguros y la energía. Por ello, el plan de Newsom incluye un fondo de 300 millones para compensar pérdidas en subsidios de salud.
¿Cuál es la estrategia fiscal frente a las propuestas de nuevos impuestos?
La presentación de mayo marca el inicio de las negociaciones finales entre el gobernador y la Legislatura, dominada por los demócratas. Varios legisladores estatales han planteado aumentar los impuestos a las corporaciones para resolver problemas estructurales de largo plazo. No obstante, Newsom se ha opuesto firmemente a esta idea, argumentando que podría ahuyentar a empresas y personas de altos ingresos. El gobernador prefiere un enfoque que fomente el crecimiento de las nuevas empresas dentro del territorio californiano.
En lugar de nuevos impuestos, Newsom propuso reducir las tasas para pequeñas empresas y limitar algunos créditos fiscales a partir de 2027. También se mantiene en contra de una iniciativa para aplicar un impuesto único a los multimillonarios en noviembre. California ya posee un sistema tributario muy progresivo donde el 1 % de la población aporta cerca de la mitad de los ingresos. Esta dependencia hace que las finanzas estatales sean extremadamente sensibles a las fluctuaciones de la economía global y el mercado bursátil.
El Estado espera un impulso adicional por las próximas ofertas públicas iniciales (IPO) de varias grandes empresas de inteligencia artificial. Se espera que estas salidas a bolsa sean de las mayores en la historia financiera de los Estados Unidos. No obstante, los expertos presupuestarios advierten sobre una posible burbuja de la inteligencia artificial que podría estallar en el futuro. Si la industria tecnológica sufre una corrección, los ingresos de California podrían caer con la misma rapidez con la que aumentaron recientemente.