El presidente Donald Trump anunció este martes que Estados Unidos expandirá su ofensiva contra el narcotráfico desde el mar hacia operaciones terrestres, marcando una escalada significativa en la denominada “guerra contra las drogas”. En una entrevista con el conductor Larry Kudlow de Fox Business, Trump afirmó que los ataques contra supuestas embarcaciones de narcotraficantes han reducido el flujo de drogas en un 33%, aunque no citó la fuente de esos datos. “Ahora vamos a empezar por tierra”, declaró, agregando que la estrategia marítima era solo la primera fase de un plan más amplio.
La declaración pone sobre la mesa una nueva dimensión de la controvertida Operación Southern Spear (Lanza del Sur), que desde septiembre de 2025 ha ejecutado ataques letales contra 39 embarcaciones, resultando en la muerte de al menos 120 personas. Según Trump, era necesario neutralizar primero las rutas marítimas para evitar que los traficantes huyeran en barco cuando comenzaran las operaciones terrestres. Ahora, con ese objetivo supuestamente cumplido, el foco se desplaza hacia tierra firme, aunque el presidente no especificó en qué países o con qué nivel de coordinación internacional.
Para la comunidad latina en Estados Unidos, especialmente aquellos con vínculos familiares en México, Colombia, Ecuador y otros países de la región, esta noticia genera una mezcla de esperanza y preocupación. Por un lado, la promesa de reducir el flujo de fentanilo y drogas mortales que han devastado comunidades en ambos lados de la frontera. Por otro, el temor de que operaciones militares unilaterales puedan desestabilizar aún más regiones ya frágiles y poner en riesgo la soberanía de naciones aliadas.
¿Qué significa una “ofensiva por tierra” contra el narco?
Aunque Trump no detalló la naturaleza exacta de las operaciones terrestres, expertos en seguridad interpretaron sus palabras como una señal de que Estados Unidos podría desplegar fuerzas especiales, drones armados o realizar ataques con misiles en territorio de países latinoamericanos donde operan los cárteles. Hasta ahora, la Operación Southern Spear se ha limitado a aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental, donde las embarcaciones sospechosas han sido atacadas sin necesidad de autorización judicial, según una determinación clasificada del Departamento de Justicia que considera a los ocupantes como “combatientes ilegales”.
El modelo de ataque terrestre podría parecerse a las operaciones de drones que Estados Unidos ha ejecutado en Medio Oriente contra grupos terroristas, donde la inteligencia identifica objetivos de “alto valor” y las fuerzas armadas actúan sin presencia permanente en el terreno. Sin embargo, la legalidad de tales acciones en suelo soberano de países como México o Colombia sin su consentimiento explícito es dudosa bajo el derecho internacional, y podría desencadenar crisis diplomáticas mayores.
El representante demócrata Tim Kaine ya ha criticado acciones previas de la administración Trump por “poner en riesgo a personal militar estadounidense sin autorización del Congreso”, refiriéndose específicamente a la captura del líder venezolano Nicolás Maduro a principios de enero. Si las operaciones terrestres implican combate directo, el presidente enfrentaría presión legislativa para obtener una Autorización para el Uso de la Fuerza Militar (AUMF), algo que hasta ahora ha evitado.
¿Qué resultados ha tenido la Operación Southern Spear hasta ahora?
Desde su inicio en septiembre de 2025, la Operación Southern Spear ha sido descrita por la administración como un éxito rotundo, pero los datos completos y verificables son escasos. Según cifras oficiales del Comando Sur, hasta el 10 de febrero de 2026 se han realizado 38 ataques contra 39 embarcaciones, dejando 120 personas muertas, cuatro sobrevivientes y una persona desaparecida. De esas embarcaciones, 11 fueron atacadas en el mar Caribe y 26 en el océano Pacífico.
El lunes 9 de febrero, el Comando Sur informó del más reciente ataque: un golpe letal contra una supuesta nave operada por “organizaciones terroristas designadas” en el Pacífico oriental, que dejó dos muertos y un sobreviviente. El comunicado oficial afirma que “los servicios de inteligencia confirmaron que el buque transitaba por rutas conocidas de narcotráfico”, aunque no se ha publicado evidencia visual o física de las drogas supuestamente transportadas.
La falta de transparencia ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos y de expertos en política antidrogas. Según un informe citado por PolitiFact, no existe evidencia pública sobre el tipo o cantidad de drogas en las embarcaciones atacadas, lo que hace imposible verificar si realmente se destruyeron cantidades significativas de narcóticos.
¿Quiénes son los blancos y por qué se les llama “terroristas”?
Una de las justificaciones clave de la administración Trump para actuar sin supervisión judicial es la designación de los narcotraficantes como “terroristas”. Esta etiqueta permite aplicar las leyes de guerra en lugar de las leyes penales civiles, eliminando la necesidad de juicios, extradiciones o debido proceso. La clasificación es controvertida, pues el narcotráfico suele considerarse crimen transnacional, no terrorismo, salvo vínculos probados con Al Qaeda o ISIS.
El Comando Sur utiliza el término “organizaciones terroristas designadas” en sus comunicados, pero no especifica cuáles grupos están en esa lista ni bajo qué criterio fueron incluidos. En algunos casos, se ha mencionado la conexión con organizaciones como el Tren de Aragua de Venezuela, pero un reporte del Consejo Nacional de Inteligencia de abril de 2025 contradijo las afirmaciones de Trump, señalando que el régimen de Maduro “probablemente no tiene una política de cooperación con el TdA” y no está dirigiendo su expansión a Estados Unidos.
Para muchos observadores, esta ambigüedad es peligrosa porque establece un precedente donde el poder ejecutivo puede declarar enemigos y eliminarlos extrajudicialmente sin rendición de cuentas. La pregunta que surge es: ¿hasta dónde llegará esta autoridad cuando las operaciones se trasladen a tierra, donde las víctimas colaterales civiles son mucho más probables?
Tabla: Estadísticas de la Operación Southern Spear
Para comprender la magnitud de la campaña militar, esta tabla resume los datos oficiales disponibles hasta el 10 de febrero de 2026:
| Métrica | Cantidad |
|---|---|
| Total de ataques realizados | 38 |
| Embarcaciones atacadas | 39 |
| Personas muertas | 120 |
| Sobrevivientes | 4 |
| Personas desaparecidas | 1 |
| Ataques en el mar Caribe | 11 |
| Ataques en el océano Pacífico | 26 |
| Ataques en ubicación no especificada | 2 |
¿Cómo impacta esto a las comunidades latinas?
Para las familias latinas en Estados Unidos, la guerra contra las drogas no es un concepto abstracto. Muchos huyeron de sus países escapando de la violencia de los cárteles y la corrupción que destruyen el tejido social. La promesa de Trump de atacar “muy duro” a los narcotraficantes resuena con quienes han perdido seres queridos por sobredosis de fentanilo o han visto sus barrios devastados por las pandillas.
Sin embargo, la experiencia histórica enseña cautela. Operaciones militares previas en Colombia (Plan Colombia) y México (Iniciativa Mérida) lograron golpes importantes contra capos individuales, pero no detuvieron el flujo de drogas ni redujeron la violencia. En muchos casos, fragmentaron los cárteles grandes en grupos más pequeños y brutales, generando más caos. La preocupación es que una ofensiva terrestre sin coordinación adecuada con gobiernos locales o inversión en desarrollo social termine empeorando la situación.
Además, la militarización de la política antidrogas suele tener efectos secundarios en las políticas migratorias. Si las operaciones terrestres desestabilizan la región, aumentarían los refugiados en la frontera sur, generando una crisis humanitaria para la administración Trump.
Preguntas Frecuentes
¿Es legal que Estados Unidos ataque embarcaciones en aguas internacionales?
El derecho internacional marítimo permite ciertas acciones contra la piratería y el narcotráfico, pero el uso de fuerza letal sin captura o debido proceso es controvertido. La administración Trump argumenta que tiene autoridad bajo leyes antiterroristas, aunque expertos legales debaten su aplicación en este contexto.
¿Habrá tropas estadounidenses en suelo latinoamericano?
Trump no ha especificado, pero la mención de operaciones “por tierra” sugiere al menos el uso de fuerzas especiales, drones o ataques aéreos. Es poco probable un despliegue masivo de infantería como en Irak, pero operaciones encubiertas son posibles.
¿México ha autorizado operaciones militares de EE.UU. en su territorio?
No hay confirmación pública de que México haya dado permiso para operaciones militares estadounidenses unilaterales. La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido la soberanía nacional y rechazado intervenciones externas, por lo que cualquier acción sin su consentimiento generaría una crisis diplomática.
¿Qué puedo hacer si mi familia está en zonas de posible conflicto?
Mantén comunicación constante con tus familiares. Regístrate en el programa STEP (Smart Traveler Enrollment Program) del Departamento de Estado si viajas o tienes familiares en zonas de riesgo. Considera planes de emergencia y ten documentación importante accesible.
