El presidente de Chile, Gabriel Boric, protagonizó uno de los discursos más críticos de la Cumbre sobre el Clima 2025 celebrada en Nueva York, en el marco de la 80° Asamblea General de Naciones Unidas. El mandatario chileno respondió de forma directa a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien un día antes había calificado al cambio climático como “la mayor estafa de la historia”.
Boric desafía a Trump en la ONU
Durante su intervención, Boric afirmó que “poner en duda que existe una crisis climática no es una opinión, es una mentira, y hay que enfrentarla”. Además, señaló que quienes niegan el fenómeno están trasladando las consecuencias a los países más vulnerables, especialmente aquellos en vías de desarrollo.
“La mentira hay que enfrentarla y quienes con poder afirman que no existe le están traspasando ese costo a los países más pobres. Y frente a eso todos los miembros de las Naciones Unidas debiéramos rebelarnos”, expresó el mandatario chileno, en un mensaje que rápidamente resonó en el debate internacional.
La urgencia climática y la desigualdad global
El presidente chileno subrayó que no hay más tiempo que perder en la lucha contra el calentamiento global. Enfatizó que los países ricos probablemente no sufran con la misma intensidad las consecuencias de la crisis ambiental, lo que hace aún más grave el negacionismo de las naciones más desarrolladas.
“Seguramente, los países ricos no van a pagar las consecuencias de la crisis climática, o no como lo harán los países más pobres o en vías de desarrollo. Por eso el negacionismo es particularmente peligroso”, dijo Boric, advirtiendo que la falta de acción política solo profundiza las desigualdades.
Un llamado en la Cumbre sobre el Clima 2025
El mensaje de Boric se dio durante la Cumbre sobre el Clima 2025, convocada por el secretario general de la ONU, António Guterres, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, como antesala de la COP30 que se celebrará en noviembre en Belém do Pará, Brasil.
En este encuentro, los líderes mundiales presentaron nuevos planes nacionales de acción climática, diseñados a partir de la hoja de ruta de conferencias ambientales anteriores. Boric insistió en que la discusión debe centrarse en las mejores estrategias para reducir emisiones, pero advirtió que no puede seguir abierto el debate sobre si la crisis climática existe o no.
Críticas a la Unión Europea
El presidente de Chile también dirigió parte de su discurso hacia la Unión Europea. Aunque destacó la relación cercana con los países del bloque, cuestionó el aumento de los presupuestos en defensa, que muchos gobiernos europeos han elevado hasta un 5 % de su PIB.
“Permítanme decir algo, con mucho cariño, porque tenemos un enorme respeto y una relación muy rica con los miembros de la UE, pero aceptar, como han aceptado la gran mayoría de los países, el aumento en el gasto en defensa al 5 % por presiones de un país externo, es inaceptable”, afirmó.
Boric calificó el gasto militar como una de las partidas más contaminantes y criticó que, en lugar de destinar recursos a la protección ambiental, los países prioricen la inversión en armas. “Invertir en la guerra nunca es una buena inversión”, agregó.
Los retos para cumplir con el Acuerdo de París
La Cumbre sobre el Clima 2025 se desarrolló en un escenario global complejo. Si bien la ONU ha establecido como prioridad la protección del medioambiente y la biodiversidad, muchos países clave aún presentan retrasos en sus compromisos para reducir emisiones contaminantes de aquí a 2035.
Además, el aumento de los presupuestos militares en Europa, el resurgimiento de posturas políticas negacionistas y la continuidad de proyectos de extracción de combustibles fósiles han generado preocupación entre los expertos y activistas ambientales.
En consecuencia, el discurso de Boric no solo buscó responder a Trump, sino también advertir sobre los riesgos de que las principales economías del mundo se alejen de los compromisos asumidos en el Acuerdo de París. Su llamado a “rebelarse” contra el negacionismo climático se convirtió en una de las frases más destacadas de la jornada, marcando un fuerte contraste con la posición del presidente estadounidense en la Asamblea General.
