El panorama político de Estados Unidos ha vivido un momento histórico este viernes en Nueva York. El expresidente Bill Clinton compareció ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes. El motivo de su declaración es la investigación en curso sobre el caso de Jeffrey Epstein. El financiero, antiguo amigo de diversas figuras de la élite, falleció en prisión en 2019 mientras esperaba juicio por tráfico sexual.
A través de un comunicado en su cuenta de la red social X, Clinton compartió su postura oficial. El exmandatario fue contundente al afirmar que no tenía idea de los crímenes que Epstein estaba cometiendo. Aseguró que sus interacciones fueron limitadas y ocurrieron años antes de que los delitos salieran a la luz pública. En su defensa, subrayó que nunca vio ni sospechó nada indebido durante sus encuentros.
Esta declaración llega tras meses de resistencia pública por parte del matrimonio Clinton. El presidente del comité, el republicano James Comer, amenazó con cargos por desacato para forzar la cooperación. Finalmente, la sesión se realizó a puerta cerrada en la residencia de la pareja en Chappaqua. Es la primera vez en la historia que se obliga a un expresidente a testificar ante el Congreso mediante citaciones formales.
¿Qué declaró Hillary Clinton antes de la comparecencia de su esposo?
Un día antes del testimonio de Bill, su esposa Hillary Clinton enfrentó al mismo comité durante seis horas. La exsecretaria de Estado sostuvo firmemente que no tenía conocimiento de los abusos sexuales perpetrados por Epstein. Incluso afirmó ante los legisladores que no recuerda haber conocido al financiero personalmente. “No sé cuántas veces tuve que decir que no lo conocía”, declaró Hillary al salir.
A pesar de sus negativas, Hillary admitió haber coincidido con Ghislaine Maxwell en eventos de la Fundación Clinton. Maxwell, hoy condenada a 20 años de prisión, asistió incluso a la boda de Chelsea Clinton. La exsenadora aclaró que Maxwell era solo una conocida y asistió como invitada de otra persona. Hillary insistió en que su esposo cortó vínculos con Epstein mucho antes de su condena en 2008.
La exprimera dama no perdió la oportunidad de criticar la naturaleza de la investigación. Calificó la comparecencia como una maniobra republicana para proteger al actual presidente. Según su visión, el comité busca desviar la atención de los vínculos de Donald Trump con el caso. Hillary pidió que Trump también sea interrogado bajo juramento sobre las numerosas menciones que tiene en los archivos.
¿Por qué el testimonio de Bill Clinton se considera más crítico que el de Hillary?
A diferencia de su esposa, la relación de Bill Clinton con Jeffrey Epstein está documentada con pruebas físicas. El expresidente ha reconocido anteriormente haber volado en el avión privado de Epstein a principios de los años 2000. Según su versión, estos viajes estaban estrictamente vinculados a labores humanitarias de la Fundación Clinton. Sin embargo, los registros muestran que Epstein visitó la Casa Blanca varias veces en los años 90.
Los archivos divulgados por el Departamento de Justicia incluyen fotografías que han alimentado el escrutinio público. En una de ellas, el expresidente aparece en un avión junto a una mujer no identificada. Otras imágenes lo sitúan en una piscina y en un jacuzzi con identidades censuradas. Clinton ha minimizado estas fotos, alegando que no prueban conocimiento de actividades ilícitas cometidas hace dos décadas.
En su declaración de este viernes, Clinton enfatizó su inocencia y su falta de acción indebida. “Sé lo que vi y, más importante aún, lo que no vi”, sentenció el exmandatario. Afirmó que, de haber sospechado algo, habría denunciado a Epstein de inmediato. En sus memorias de 2024, expresó su arrepentimiento por haber conocido al financiero, calificando esos viajes como un error costoso.
¿Existen posibilidades reales de que Donald Trump sea citado a declarar?
La comparecencia de los Clinton ha intensificado la batalla partidista en Washington sobre la equidad de la investigación. Los demócratas del panel, liderados por Robert García, exigen que se aplique el mismo estándar a Donald Trump. Argumentan que, si se obligó a un expresidente a declarar, el actual mandatario no debería ser la excepción. García afirmó que están exigiendo la comparecencia inmediata de Trump ante el comité.
James Comer ha rechazado hasta ahora esta posibilidad, argumentando que Trump ya ha hablado del tema ante la prensa. Por su parte, el presidente Trump ha manifestado públicamente su molestia por el escrutinio hacia Bill Clinton. Los demócratas también han puesto la mira en el secretario de Comercio, Howard Lutnick, por sus vínculos sociales con Epstein. Comer ha señalado que es “muy posible” que Lutnick sea el próximo en ser llamado.
El caso Epstein sigue escalando como una de las disputas más agrias en el Congreso. Los republicanos planean un interrogatorio exhaustivo, buscando vacíos en los testimonios sobre el conocimiento de las actividades de Maxwell. Aunque por ahora nadie acusa a los Clinton de delitos específicos, la presión política es máxima. El objetivo declarado es esclarecer los vínculos de Epstein con las figuras más poderosas del país.
¿Qué impacto tiene este proceso en la institucionalidad de Estados Unidos?
El uso de citaciones formales para obligar a un expresidente a testificar marca un precedente legal profundo. Esta medida fue descrita por Bill Clinton como un “tribunal irregular” debido a su formato a puerta cerrada. El comité optó por la privacidad a pesar de que los Clinton solicitaron que la sesión fuera televisada. Esta decisión ha generado críticas sobre la transparencia del proceso y sus verdaderas intenciones políticas.
La muerte de Epstein en 2019 dejó muchas preguntas sin respuesta que ahora el Congreso intenta llenar. Para los Clinton, este proceso representa otro capítulo de escrutinio en una carrera marcada por batallas legales. Desde los años 90, la pareja ha enfrentado múltiples investigaciones, pero ninguna con este nivel de implicación en delitos sexuales ajenos. La sombra de Epstein continúa dividiendo a la opinión pública y a los partidos políticos.
El Departamento de Justicia sigue revisando si se ocultaron registros del caso por error en el pasado. Mientras tanto, el testimonio bajo juramento de Bill Clinton queda registrado como un intento de cerrar su vinculación con el financiero. La investigación del Comité de Supervisión promete seguir revelando detalles de una red social que conectó a los niveles más altos del poder.
