El presidente Donald Trump ofreció este miércoles por la noche su primer discurso oficial a la nación sobre la guerra con Irán. En su mensaje transmitido desde la Casa Blanca, el mandatario aseguró que el conflicto militar “está cerca de concluir”. Según sus estimaciones, las operaciones estadounidenses durarán apenas unas 2 o 3 semanas más. El discurso buscó calmar la creciente inquietud pública mientras los precios de la gasolina alcanzan niveles no vistos desde 2022.
Acompañado por miembros clave de su gabinete, como el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, Trump defendió las acciones militares recientes. Funcionarios gubernamentales comentaron que el presidente logró vender los éxitos operativos alcanzados hasta ahora. Según detalló el mandatario, las fuerzas armadas estadounidenses han logrado golpear duramente la infraestructura defensiva iraní.
“Su Fuerza Aérea ha sido derrotada, sus misiles están prácticamente agotados o inutilizados”, afirmó el presidente con gran contundencia ante las cámaras. Durante su intervención de 20 minutos, justificó la guerra como una medida absolutamente necesaria para evitar que “el régimen más violento de la Tierra” obtuviera peligrosas armas nucleares. Las encuestas recientes indican que la paciencia de los votantes estadounidenses frente a este conflicto internacional se está agotando muy rápidamente.
¿Qué advirtió Trump a los aliados de la OTAN?
El discurso también sirvió como plataforma para lanzar duras y directas críticas contra los aliados europeos de Estados Unidos. Trump sugirió sorpresivamente que consideraría retirar al país de la OTAN. Esta amenaza responde a lo que él describió como un apoyo militar sumamente tibio y decepcionante por parte de los países miembros durante la actual crisis iraní.

En comentarios realizados previamente a puertas cerradas, el presidente fue aún más duro con sus tradicionales socios internacionales. “No los necesitábamos, los hicimos pedazos, a Irán, y lo último que necesitaba era que la OTAN se interpusiera”, dijo Trump. Además, criticó fuertemente a líderes como Emmanuel Macron y Keir Starmer por ofrecer ayuda militar solo cuando la victoria estadounidense ya parecía totalmente asegurada.
Diplomáticos europeos reaccionaron con cautela ante estas renovadas amenazas presidenciales. Algunos aliados interpretan estas declaraciones como una táctica de presión diplomática para exigir mayores compromisos económicos y militares. Se espera que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, visite Washington la próxima semana para intentar suavizar estas peligrosas tensiones diplomáticas.
¿Qué pasará con el bloqueo en el estrecho de Ormuz?
Uno de los puntos más críticos del discurso fue la situación actual en el estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima, responsable del tránsito de aproximadamente el 20% del petróleo mundial, permanece cerrada desde los ataques de febrero. A pesar del inminente impacto económico global, Trump aseguró de manera optimista que el estrecho “se abrirá de forma natural” al terminar el conflicto bélico.

El mandatario dejó muy en claro que Estados Unidos no arriesgará a sus soldados para reabrir esta ruta de transporte marítimo. En su lugar, exigió que los aliados europeos asuman esa peligrosa responsabilidad logística y militar. “Vayan al estrecho y simplemente tómenselo, protéjanlo, úsenlo para ustedes”, instó Trump, argumentando firmemente que Estados Unidos no necesita realmente esa ruta porque ya tiene suficiente petróleo propio.
Sin embargo, los expertos del mercado energético mundial no comparten el mismo optimismo presidencial sobre este delicado tema comercial. La negativa de Washington a escoltar petroleros a través de esta zona de conflicto significa que la crisis de suministro global podría prolongarse indefinidamente. Irán, que necesita exportar crudo para su reconstrucción económica, prometió inicialmente mantener cerrado este paso marítimo como medida de represalia estratégica.
¿Qué se espera en las próximas semanas de la guerra?
Trump prometió intensificar enormemente los ataques militares contra Irán si no se logra un rápido acuerdo de paz. “Vamos a golpearlos extremadamente duro durante las próximas dos a tres semanas. Vamos a devolverlos a la Edad de Piedra”, amenazó desde el Despacho Oval. El mandatario advirtió que, de no haber rendición total, Estados Unidos destruirá las plantas de generación eléctrica del país enemigo de manera simultánea.

Curiosamente, el presidente aclaró que no atacarán la infraestructura petrolera de Irán, considerándolo el objetivo bélico “más fácil de todos”. La justificación oficial es que destruir esos campos petroleros eliminaría cualquier posibilidad técnica de reconstrucción para la nación islámica después de la guerra. Además, reconoció que las autoridades estadounidenses están negociando actualmente a través de varios intermediarios internacionales.
Mientras tanto, la violencia en el Medio Oriente no se detiene en absoluto. En Tel Aviv, las defensas israelíes interceptaron decenas de misiles durante la Pascua judía. Paralelamente, en el Líbano, ataques aéreos dejaron al menos 50 personas muertas en solo 24 horas, según funcionarios de salud locales. El mundo observa con enorme tensión el desenlace de estas “dos o tres semanas” cruciales para la región.
Entérate más en Nueva News
