Los asesores del presidente Donald Trump elaboraron un sistema para clasificar a cientos de empresas de acuerdo con su apoyo a la nueva ley de reducción de impuestos. Un funcionario de la Casa Blanca confirmó el viernes que la lista incluye a 553 compañías, organizadas como socios “fuertes, moderados o bajos”, dependiendo del nivel de respaldo que han mostrado al megaproyecto fiscal.
La iniciativa no solo amplió los recortes de impuestos implementados en su primer mandato, sino que también destinó miles de millones de dólares a la aplicación de leyes de inmigración, un punto central en la agenda de Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
Empresas leales a Trump en la lista de clasificación
La lista ha causado polémica porque marca un cambio en la manera en que el gobierno federal interactúa con las corporaciones. Aunque no está claro cómo afectará en la práctica, un funcionario señaló que el estatus de las compañías podría variar según el apoyo que brinden en el futuro a las propuestas presidenciales.
Entre las empresas mejor calificadas se encuentran DoorDash y Uber, que destacaron las disposiciones de la ley que permiten deducir hasta 25.000 dólares en propinas en efectivo del impuesto sobre la renta. También aparecen aerolíneas como United Airlines y Delta Air Lines, reconocidas por respaldar la asignación de 12.500 millones de dólares en infraestructura para modernizar el control de tráfico aéreo.
La lista ha causado polémica porque marca un cambio en la manera en que el gobierno federal interactúa con las corporaciones. Foto: X/@carlesplanasbou
Por otro lado, compañías tecnológicas como Nvidia y AMD, junto con Intel, han estado en la mira de la administración. Trump logró que estas firmas aceptaran entregar al gobierno el 15% de los ingresos obtenidos por la venta de chips a China, una medida que generó críticas en Wall Street, pero que sus defensores calificaron como un paso para fortalecer la seguridad nacional.
Trump y su relación con el mundo empresarial
Desde que volvió a ocupar la Casa Blanca, Trump ha tenido un rol mucho más activo en el sector privado. Para algunos observadores, este estilo rompe con la tradición republicana de priorizar un mercado libre con mínima intervención estatal. Sin embargo, el presidente se ha defendido afirmando que su modelo económico busca proteger empleos estadounidenses y crear un marco fiscal más justo para las familias trabajadoras.
Un ejemplo reciente fue el anuncio de una nueva deducción de 6.000 dólares para jubilados que reciben beneficios del Seguro Social, presentada en un evento en la Casa Blanca. Esta medida busca aumentar la popularidad de la ley de impuestos, que hasta ahora solo cuenta con el respaldo del 32% de la ciudadanía, según una encuesta de Pew Research. La desaprobación asciende al 46%, reflejando un escenario difícil para la administración.
Impacto político de la lista de empresas leales a Trump
El carácter de “lista de lealtad” ha sido cuestionado por sectores empresariales y opositores que temen que el gobierno use la clasificación como un mecanismo de presión. El funcionario que reveló la existencia del sistema advirtió que las compañías con poco compromiso podrían ver reducida su influencia en futuras negociaciones con el Ejecutivo.
El CEO de Apple, Tim Cook y el presidente Donald Trump. Foto: X/@A51FR3D
Mientras tanto, la Casa Blanca prepara una gira nacional para explicar los beneficios de la nueva legislación fiscal. Funcionarios de alto rango encabezarán eventos en varios estados clave, buscando persuadir a votantes y empresarios de que la reforma ofrece ventajas reales.
Críticos señalan que Trump intenta vincular los beneficios fiscales con la política migratoria, ya que parte de los fondos se destinan a reforzar la frontera y ampliar la capacidad de deportaciones. En contraste, sus seguidores sostienen que la estrategia equilibra crecimiento económico con seguridad nacional, dos promesas centrales de su campaña presidencial.
Las empresas y el futuro de la ley fiscal
A pesar de la controversia, algunas corporaciones han visto en esta legislación una oportunidad para mejorar su imagen pública y fortalecer su relación con el gobierno. En sectores como transporte aéreo, tecnología y servicios de entrega, el apoyo a Trump podría traducirse en incentivos fiscales y mayor participación en proyectos financiados con recursos federales.
No obstante, expertos en derecho empresarial advierten que este tipo de clasificaciones puede distorsionar la competencia y generar tensiones con empresas que prefieran mantener independencia política. La historia reciente muestra que la administración Trump no duda en intervenir en decisiones corporativas de gran escala, lo que incrementa la incertidumbre entre inversionistas.
El debate sobre la lista seguirá marcando la agenda económica en Washington, pues simboliza cómo la política de Trump mezcla incentivos fiscales, control migratorio y presión directa sobre las empresas para consolidar apoyo a su proyecto de gobierno.