Así justifica Trump su propuesta de pena de muerte en Washington
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (d), habla durante una reunión de su gabinete, este 26 de agosto de 2025, donde propone usar la pena de muerte para controlar la criminalidad en Washington. EFE/Aaron Schwartz/Pool

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que su Administración pedirá la pena de muerte para quienes cometan un asesinato en Washington. La medida, según explicó, forma parte de su plan de seguridad para combatir la criminalidad en la capital del país.

Durante la séptima reunión de su Gabinete, Trump fue tajante: «Si alguien asesina a alguien en la capital, pena de muerte». Aseguró que esta política es una «medida de prevención muy fuerte» y que todo su equipo de gobierno respalda la propuesta.

«No sé si estamos preparados para esto en este país. Pero no tenemos otra opción», expresó el presidente, quien reiteró que cualquier asesinato en Washington será castigado con la pena capital.

La pena de muerte como estrategia de seguridad de Trump

La propuesta de pena de muerte se enmarca en la estrategia de Donald Trump para reducir los delitos en la capital estadounidense. Según el mandatario, Washington enfrenta una criminalidad desbordada, pese a que los registros oficiales muestran que los niveles de violencia se encuentran en el punto más bajo de los últimos 30 años.

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El debate apenas comienza, y Washington se ha convertido en el epicentro de una nueva batalla política y legal en torno a la pena de muerte en Estados Unidos. Foto: X/@_NOALCOMUNISMO

El pasado 11 de agosto, Trump asumió el control de la seguridad de Washington amparándose en una ley que permite intervenir la autoridad de la ciudad cuando existe una situación de «emergencia». Bajo este argumento, el presidente justificó que los niveles de delincuencia requieren una intervención directa del Gobierno federal.

La medida fue inicialmente anunciada por 30 días, pero funcionarios de la Casa Blanca no han descartado que el control se prolongue si, según Trump, la criminalidad no desciende al ritmo esperado.

La presencia de la Guardia Nacional en Washington

Desde la intervención, miembros armados de la Guardia Nacional patrullan estaciones de metro, calles y zonas concurridas de la capital. El despliegue comenzó con 800 efectivos de la Guardia de Washington, pero posteriormente se sumaron tropas enviadas por seis estados gobernados por republicanos: Virginia Occidental, Carolina del Sur, Ohio, Misisipi, Luisiana y Tennessee.

Con estos refuerzos, la presencia militar en la capital asciende a unos 2.000 efectivos. A ellos se suman agentes de la Policía Metropolitana, del FBI, de la Administración de Control de Drogas (DEA) y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La fiscal general, Pam Bondi, aseguró que la operación ya ha dejado resultados. Según detalló, se han arrestado 1.094 personas y se han decomisado 115 armas ilegales en diferentes puntos de la ciudad.

Trump dice que pedirá la pena de muerte para quien cometa un asesinato en WashingtonMiembros armados de la Guardia Nacional patrullan una estación de metreo en Washington, este 26 de agosto de 2025. EFE/Jim Lo Scalzo

Críticas a la propuesta de pena de muerte en Washington

El anuncio de Trump sobre la pena de muerte ha generado fuertes críticas de organizaciones civiles y defensores de derechos humanos. Argumentan que la medida no solo representa un retroceso en la política criminal, sino que también puede ser utilizada de manera discriminatoria contra minorías, incluidos latinos y afroamericanos.

Activistas también han denunciado que las agencias federales están aprovechando la denominada guerra contra el crimen para detener a migrantes indocumentados, en lo que consideran una estrategia encubierta de deportación masiva.

Expertos legales señalan que aplicar la pena de muerte en Washington enfrenta un complejo escenario judicial, ya que el Distrito de Columbia abolió esa práctica en 1981. Para que prospere, el Congreso tendría que intervenir directamente, lo que podría generar largos procesos legislativos y constitucionales.

Por otro lado, analistas en seguridad cuestionan la eficacia de vincular la pena capital con la reducción del crimen. Señalan que estudios en distintos estados han demostrado que la existencia de la pena de muerte no tiene un impacto comprobable en la disminución de homicidios.

Trump defiende su política de mano dura

Pese a las críticas, Trump insiste en que el endurecimiento de las sanciones es clave para «recuperar la seguridad y el orden» en Washington. El presidente ha recordado que, durante su campaña electoral, prometió «tolerancia cero» frente al crimen y que la aplicación de la pena de muerte para asesinos en la capital es una muestra de que cumple su palabra.

«La gente quiere seguridad, quiere caminar por las calles sin miedo. Eso es lo que vamos a garantizar», subrayó en una conferencia de prensa.

Mientras tanto, grupos de derechos civiles han anunciado que presentarán demandas para detener la implementación de esta política, alegando que viola tanto los derechos fundamentales como la autonomía del Distrito de Columbia.

El debate apenas comienza, y Washington se ha convertido en el epicentro de una nueva batalla política y legal en torno a la pena de muerte en Estados Unidos.

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