A sus 10 años, Bodhana Sivanandan, una niña británica de origen indio, ha capturado la atención mundial al convertirse en la jugadora más joven en derrotar a un gran maestro en el Campeonato Británico de Ajedrez 2025 en Liverpool. Su victoria frente al experimentado Peter Wells, de 60 años, marcó un hito histórico, superando el récord previo de la estadounidense Carissa Yip por más de seis meses. Con una trayectoria meteórica, Bodhana se perfila como una de las promesas más brillantes del ajedrez, un deporte que combina estrategia y talento, reconocido por el Comité Olímpico Internacional.
Un triunfo histórico en Liverpool
El 10 de agosto de 2025, Bodhana, con solo 10 años, 5 meses y 3 días, se enfrentó a Wells en una partida intensa durante la última ronda del campeonato. A pesar de una posición inicial complicada, la joven aprovechó un error crítico de su oponente en la jugada 40, asegurando una victoria que la convirtió en la ajedrecista femenina más joven en derrotar a un gran maestro, según la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE). Su rating Elo de 2216 refleja su habilidad excepcional, situándola a un paso del título de Maestra Internacional Femenina, alcanzado en julio de 2025.
Por lo tanto, este logro no solo rompió el récord de Yip, establecido en 2019 a los 10 años, 11 meses y 20 días, sino que consolidó a Bodhana como un talento único. Malcolm Pein, director de ajedrez internacional de la Federación Inglesa, elogió su “calma y madurez” en el tablero, prediciendo que podría alcanzar el título de Gran Maestra antes de los 14 años, superando a Hou Yifan, quien lo logró a esa edad en 2008.
El inicio de una pasión accidental
Bodhana, nacida en Harrow, Londres, descubrió el ajedrez por casualidad durante la pandemia de COVID-19. A los 5 años, encontró un tablero incompleto que su padre, Siva Sivanandan, planeaba desechar. “Quería jugar con las piezas como si fueran juguetes”, relató a la BBC. Su padre, ingeniero de origen tamil, le enseñó las reglas básicas, y pronto Bodhana comenzó a practicar en plataformas online. Durante el confinamiento, devoró videos de YouTube y perfeccionó su juego, venciendo a su padre en pocas semanas.
En consecuencia, su talento natural floreció rápidamente. A los 8 años, en 2023, se coronó campeona mundial sub-8 en las modalidades clásica, rápida y blitz, logrando un impecable 11 de 11 en Egipto. Ese mismo año, en el Campeonato Europeo de Blitz en Zagreb, obtuvo el primer lugar femenino con 8.5/13 puntos, enfrentándose a jugadores como el gran maestro Vladislav Nevednichy, con quien empató. Su actuación la convirtió en la jugadora más joven en no perder contra un gran maestro en una partida competitiva.
Una estrella en ascenso
En 2024, Bodhana hizo historia al ser seleccionada para el equipo femenino de Inglaterra en la Olimpiada de Ajedrez en Hungría, convirtiéndose en la persona más joven en representar a su país en cualquier deporte, según Sky News. Su estilo de juego, descrito como “posicional y estratégico” por el maestro Danny Gormally, destaca por su capacidad para superar a oponentes en finales complejos. Lawrence Trent, maestro internacional, afirmó que su “toque sublime” la posiciona como una futura campeona mundial.
Pese a todo, Bodhana mantiene una humildad notable. Entrena una hora diaria tras la escuela con mentores de la Federación Inglesa de Ajedrez y admira al legendario José Raúl Capablanca por su precisión en los finales. Su padre enfatiza que el objetivo principal es que disfrute el juego, sin presiones. “Es una niña, debe establecer sus propios hitos”, dijo a The New York Times.
El futuro del ajedrez británico
El ascenso de Bodhana coincide con un auge del ajedrez entre jóvenes, impulsado por la serie “The Queen’s Gambit” y el acceso a plataformas digitales. En 2022, arrasó en el Campeonato Escolar Europeo en Rodas, ganando 24 de 24 partidas. Su victoria más reciente en Liverpool ha generado comparaciones con Judit Polgar, la legendaria jugadora húngara. Mientras aspira a convertirse en la Gran Maestra más joven de la historia, Bodhana continúa sorprendiendo al mundo, demostrando que la edad es solo un número en el tablero.
